Es imposible reconocer que la construcción del Paseo Yortuque, con más de kilómetro y medio de extensión, fue el resultado de una gesta vecinal liderada por el reconocido doctor Juan Gamarra Romero, quien contagió de entusiasmo a los moradores de la urbanización Federico Villarreal hasta lograr que la Municipalidad Provincial de Chiclayo formule el expediente técnico y el Gobierno Regional de Lambayeque ejecute la obra. Sin embargo, a ocho años de la materialización del proyecto el espacio recreativo y cultural dista mucho de ser agradable.
Tal parece que la fuerza cósmica contenida en las representaciones que exhibe el museo abierto, que viajan desde el período formativo hasta tiempos actuales, no ha sido suficiente para convencer a las autoridades locales sobre la importancia de garantizar el mantenimiento adecuado al paseo. 14 millones de soles costó la obra.
De hecho, desde su inauguración, en marzo del 2015, el Yortuque nunca tuvo la atención debida de parte de la comuna local, pese a ser la entidad llamada a cuidar el espacio público, siendo esta una obra de su jurisdicción.
Responsabilidad olvidada
Cuando se inauguró, el entonces alcalde David Cornejo Chinguel, hoy preso por corrupción, ofreció de todo, quizá en el afán de justificar la presencia de su nombre en la placa recordatoria. Dijo que el paseo contaría de la permanente presencia del serenazgo, para custodiar la tranquilidad de los visitantes; que habría un adecuado cuidado de las áreas verdes, esculturas y murales; que se mejoraría la iluminación y se activaría un calendario de actividades artísticas para hacer uso de sus 24 plazoletas, todo pensado en el bienestar del ciudadano. Nada de eso se cumplió.
Por el contrario, una de las esculturas, la del Dios Araña, fue mutilada; los paneles de la plaza central dañados y la sección oeste del paseo dañada por el hundimiento de las veredas consecuencia de un colapso de los desagües. La basura, abandono de las áreas verde e inseguridad se hicieron constantes.
Lo mismo pasó en el gobierno del sucesor, Marcos Gasco Arrobas, que en el último tramo de su gestión contrató la intervención inconsulta de los murales y luego de las esculturas, dañando la originalidad de los trabajos realizados magistralmente por los artistas Juan Carlos Ñañake y Freddy Luque Sorco, elaborados con el asesoramiento técnico del arqueólogo Bruno Alva Meneses tras un paciente trabajo de investigación histórica, etnológica y cultural.
A lo largo de este tiempo, el esfuerzo de los vecinos no ha sido menor. Bajo el liderazgo del impulsor del proyecto se procuró que el Gobierno Regional de Lambayeque levante una larga lista de observaciones (más de 30), al proceso constructivo y luego que el gobierno local cumpla con sus ofrecimientos de cuidado. Empero, de todas las gestiones realizadas, ninguna dio resultados.
Estado actual
Han trascurrido seis meses de la gestión de la alcaldesa Janet Cubas Carranza para que recién se tomen acciones respecto al estado actual del paseo. Los jardines son inexistentes en diversos tramos, la acumulación de basura persiste, los servicios higiénicos están inoperativos, las ramas podadas permanecieron por días sin ser recogidas, las veredas de adoquines se han levantado y hay barandas que flotan producto de la corrosión.
“Mi voz crítica sigue siendo la misma. A tal punto que se han "molestado conmigo" porque puse que era mentira que el paseo estaba podado en su totalidad. Eso en referencia a que en el fanpage de la municipalidad pusieron que se había podado completamente los árboles y jardines del paseo”, comenta el regidor oficialista Fernando Fernández Gil, vecino de la urbanización Federico Villarreal y duro crítico de las gestiones anteriores respecto del cuidado de la obra.
Fernández Gil asegura ser el único regidor que ha expuesto la problemática del Yortuque en las sesiones de concejo.
“El año pasado, después de ganar la elección, fui el gestor de primera reunión entre el comité del paseo, con el doctor Gamarra, en su casa. He pedido a secretaria de alcaldía que se invite a los directivos del paseo, como se prometió en aquella reunión por parte de la alcaldesa; he pedido que se coloquen rompemuelles en el lado de Villarreal para evitar accidentes; he hablado con el área de cultura para que se reviva el paseo los días sábado y domingos, como la alameda Chabuca Granda, para deleite de los vecinos. En suma, soy una voz solitaria que pide a gritos que el paseo sea atendido como debe ser”, expresa.
Como prueba, presenta documentos de abril y mayo pasado en los que se da cuesta de su pedido al área de Parques y Jardines para que limpien el Paseo Yortuque y den mantenimiento a las áreas verdes.
Ante la problemática, el regidor Eduardo Díaz Chanamé, de las filas de oposición, también solicitó a las áreas correspondientes tomar acciones inmediatas para la conservación del paseo, llamado que tuvo efecto inmediato, iniciándose esta semana labores de limpieza y mejoramiento de las calzadas.
Urge que el gobierno municipal estructure un plan de conservación del Paseo Yortuque e integre a todas sus áreas y a los vecinos organizados en el cuidado y activación del espacio público, siendo este uno de los pocos que existen en Chiclayo.
Deja tu Comentario