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El poder ¿Es complejo entenderlo?

Escribe: Semanario Expresión el 2021-05-27

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Escribe: Ptclgo. Martín Bernabé Rivera

La respuesta es sencilla: depende. Y depende justamente de qué factores consideramos imprescindibles en una persona, grupo o colectivo, Estado u organizaciones que ejercen poder. Aquí la primera distinción necesaria para entenderlo: el poder no se posee, se ejerce dentro de la gran esfera social; y existen múltiples “poderes” dentro de ella al entender del filósofo francés Michel Foucault.

Esto se puede ejemplificar notoriamente en la relación padres-hijos, profesores-estudiantes, jefes-trabajadores, etcétera, porque el poder no deja de existir cuando los primeros por diferentes motivos deciden no practicarlo, sino que lo realizan los segundos. Y no solo sucede en una relación social cuando uno de ambos actores tiene autoridad, comprendiendo esta como lo establece el antropólogo estadounidense Richard Newbold Adams (alguien dotado de poder “formal” o por una habilidad), sino entre pares: amigos, hermanos, parejas, socios comerciales, colegas, alguien debe ejercer el poder; dicen que en política no hay silla vacía, pero en la vida tampoco hay vacío de poder.

La Omnipresencia del poder

El poder es así, omnipresente, una de las principales fuerzas dinámicas de cualquier sociedad humana. En ese sentido, el poder funciona dentro de las familias, en la recreación, los deportes, el fuero económico y en las actividades religiosas, científicas, artísticas y estéticas como en sus discursos respectivos (la cultura, en resumidas cuentas). Foucault sostiene que es en el ejercicio del poder donde se constituye el sujeto. Sin llegar a ese extremo, se puede afirmar que la importancia del poder radica en su origen como respuesta social. Es decir, como bien aclara el antropólogo Georges Balandier, el poder es algo derivado de la necesidad de luchar contra la entropía, en otras palabras, hacerle frente a la amenaza del desorden.  Pero surge una cuestión: ¿El poder es independiente o dependiente? Dicho de otra manera ¿quién o quiénes ejercen el poder son autosuficientes?

La dependencia: Principal característica del poder

La duda lo responde el politicólogo estadounidense Bruce Bueno de Mesquita, quien desmitifica los modelos de liderazgos monolíticos, pues nadie gobierna solo por más “absolutismo” que sea el régimen, porque siempre dependerá de un grupo reducido de esenciales. Extendiendo esta respuesta, podemos aseverar que el poder es dependiente también fuera del espacio estatal. Dejó de existir poder independiente al complejizarse las sociedades humanas por su creación tecnológica, porque no es lo mismo que un líder de la tribu ejerza el poder en un contexto donde solo dependía de su grupo más cercano (y cierto caudillo religioso) para cumplir su voluntad, a que un presidente en un régimen político democrático del siglo XXI trate de cumplir su autoridad, tratando de armonizar sus intereses, los de su partido político, la de los partidos opositores en el Congreso de la República, las fuerzas armadas, las organizaciones no gubernamentales con agenda propia, los dueños de los medios de comunicación masivos, la élite económica, la potencia extranjera de la que es aliado el país, los sindicatos y la Iglesia. Es decir, el poder nunca es absoluto o total sino una constante correlación de fuerzas. Adaptando el concepto de sociólogo Jorge Vargas Cullell, es un balance entre distintos grupos o personas, balance que surge de las capacidades económicas, organizativas, morales y técnicas que cada uno ejerce y puede movilizar para la acción de dominio.

Conceptualización del poder

Definido todo lo anterior surge la pregunta fundamental: ¿qué es el poder? Para responder a esta pregunta directa hay que recordar al filósofo marxista Antonio Gramsci cuando describía el poder como, recogiendo la alegoría de Nicolás Maquiavelo, un centauro: parte animal (coerción) y parte humano (consentimiento). Animal porque representa el lado de la fuerza bruta encarnada en el Estado y humano porque el poder tiene una faceta psicológica también para producir el consentimiento. Es por ello que Gramsci propone a los comunistas infiltrarse en los “dispositivos de reproducción ideológica” como los denomina, que son la Iglesia, los medios de información, la educación, el folclore, etc. Aterrizando en el punto, concretizo de que el poder es la dominación relativa cultural y/o ambiental. Dicho de otro modo, alguien tiene poder cuando X ejerce cierto control sobre uno o varios elementos inmateriales y/o materiales que le interesan a Y.

Sin embargo, el poder no debe verse en ningún sentido peligroso: La especie humana en conjunto sobrevive y florece por virtud de éste control, permaneciendo integrada por virtud del poder ejercido entre sus miembros. Solo adquiriendo consciencia sobre lo que significa “ejercer poder”, es el primer para construir compromisos más cívicos en la educación.

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