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La gerencia general a cargo del CPC Walter Culqui Carrera y el Directorio presidido por Carlos Andrade Villar e integrado por Elvis, Edwin y Octavio Oviedo Picchotito, así como Humberto Vílchez Gutierrez, demuestran organización y cumplimiento de metas en la única azucarera lambayecana que trabaja en paz social y producción sostenida.
Continuando con el cumplimiento del cronograma de pagos a quienes dieron gran parte de su vida para la empresa, este mes de setiembre se desembolsó cerca de un millón de soles por adeudos laborales a los jubilados, viudas y herederos de Pomalca y anexos.
Gracias a la unidad de los trabajadores y constante diálogo con los representantes del sindicato de jubilados, es que se hace posible que cada mes se cumpla con este compromiso que se realiza de manera descentralizada en las ventanillas de pagaduría de las oficinas administrativas de Pomalca y de los anexos de Saltur y Pampagrande.
Asimismo, aparte de recibir su pago que fluctúa entre 500 a 800 soles mensuales, se les hizo entrega de una bolsa de azúcar de 5 kilos totalmente gratis, con el objetivo de aportar en la canasta básica de cada uno de los jubilados de la empresa azucarera.
Desde el 2005 a la fecha ya se ha pagado el monto de 233 millones de soles por esta deuda laboral, generada desde la época cooperativa y anteriores gestiones al ingreso del Grupo Oviedo como principal accionista en octubre del 2004.
Con estabilidad y paz laboral, la Azucarera Pomalca asume no solo este compromiso con sus jubilados de Pomalca y de los anexos de Saltur, Sipán, Pacherrez, Pampagrande y el Palmo, sino que además de otros beneficios en favor de sus más de 2 mil trabajadores.
Jubilados pomalqueños manifestaron a Expresión, que es destacable el trabajo de los ejecutivos de la azucarera y el gran respaldo del grupo Oviedo que le dan sostenibilidad a la marcha de la empresa. “A pesar de la crisis que vive el país, la azucarera Pomalca, donde dimos años de nuestra vida, se mantiene como ejemplo de empresa solvente, organizada y que cumple con sus compromisos a todo nivel. Hoy nos hemos convertido en un ejemplo de empresa azucarera, nadie ha podido desarticular todo lo que en 19 años con esfuerzo se ha logrado, por lo que corresponde a la masa laboral activa a cuidar los avances, en campo y fábrica y por supuesto a cuidar de la unión entre todos”.
La voz de los jubilados
Honorio Yarlaqué Gonzáles DNI 16405185
“Los jubilados estamos agradecidos con nuestros directivos de la Empresa Pomalca que puntualmente cumplen con nuestros pagos, porque permite con ello realizar diversas acciones para nuestro beneficio familiar, deseo que nuestra empresa azucarera siga por el camino de éxito y ejemplo de trabajo”.
Invitado por la Universidad Católica Santo Toribio de Mogrovejo, el director de Estudios de DATUM Internacional, Víctor Yrala Bustamante, explicó que el consumo está influenciado por muchos factores, principalmente por las decisiones de las personas, que giran en torno a diferentes circunstancias, momentos y el estado en el que se encuentran.
“La Asociación Peruana de Investigación de Mercados estudia cada cierto tiempo cómo está el comportamiento de la población para construir o delimitar los niveles socioeconómicos. En el Perú tenemos cuatro grandes niveles: A, B, C y E. Lo que nos dice la estadística es que los niveles A y B han mostrado en los últimos años una ligera caída, mientras el nivel socioeconómico C y E ha mostrado una ligera curva con tendencia hacia arriba”, explicó.
Ello implica que la capacidad adquisitiva en los niveles A y B ha disminuido. “Es muy probable que con estos indicadores se evidencie que algunos niveles de pobreza se están incrementando. Si se compara estos resultados a nivel país con Lambayeque, tenemos que el 77 % de la población se ubica en el nivel E, lo que significa que el principal bolsón de consumo está entre los sectores C y E, por lo que los bienes o servicios a ofrecer no pueden ser muy costosos”, detalló Yrala Bustamante.
Conectividad
Precisó que el acceso a la Internet y las acciones por medios digitales seguirán siendo determinantes para los negocios en el futuro más próximo.
Según indicó, en el 97 % de hogares peruanos hay al menos un equipo celular, en tanto más del 50 % tiene acceso a Internet. Asimismo, el 40 % de personas tiene acceso a una computadora.
“Cuando hablamos de personas, el acceso a Internet llega al 95 % en sus celulares, quiere decir que prácticamente todos tienen Internet. Quiere decir los empresarios tienen que encontrar formas de que las cifras de compra y venta por canales digitales se incrementen”, mencionó.
Empero, señaló que el uso de monederos digitales aún es insipiente en relación al tamaño del mercado nacional. Por otro lado, solo el 50 % de las personas tiene posesión de productos financieros.
“Esto es importantísimo, porque los empresarios pueden recurrir a la virtualidad para hacer crecer esta cifra. Tenemos que encontrar manera de acortar esta brecha que existe entre la virtualidad y las personas, a fin de facilitar no solo una serie de acciones, sino también el consumo que estas tienen”, indicó.
Gastos por hogar
Yrala Bustamante comentó que es importante tener en cuenta cómo se distribuye el gasto en los hogares peruanos.
Señaló, por ejemplo, que en los niveles A y B, el gasto en alimentación corresponde aproximadamente a un tercio de todos los ingresos del hogar, mientras que en los niveles más bajos C o E, el gasto en alimentación significa alrededor del 50 %.
“Las personas dedican gran parte de los ingresos a la alimentación, que es lo básico. Sin embargo, es necesario resaltar que comunicación es uno de los seis principales gastos del hogar. Después de alimentación está salud, vivienda y comunicación, que implica el uso de internet, celular, plataformas de streaming y otros”, explicó.
Falta de liderazgo
El especialista de DATUM indicó que otro aspecto a considerar es cómo se siente la población.
Estudios recientes aplicados en el Perú informan que existe una sensación de falta de liderazgo a nivel social y político.
“La estadística nos muestra claramente que las autoridades y las entidades de gobierno no cuentan con la confianza de la población y eso es grave, porque se trata de quienes toman decisiones en el país. Salvo la percepción de las iglesias, en general, la ciudadanía cree que los liderazgos en las entidades públicas son débiles y deficientes”, anotó.
Dijo también que en la ciudadanía existe una tendencia a la preocupación por temor a perder el empleo.
“Alrededor del 60 % de la población sí cree que puede perder el empleo y eso evidencia ciertas dificultades en el mercado laboral, que es lo que genera ese temor. En la zona norte la situación es muy similar al promedio nacional”, enfatizó.
Fernando Carriquiry Daly es el CEO de la Pastelería San Antonio, la empresa que durante la pandemia por el Covid-19 alcanzó connotación nacional a reinventar sus operaciones e incluso incursionando en nuevos rubros para evitar su desaparición y, sobre todo, dejar sin empleo a sus trabajadores. Hoy, la firma factura más de 100 millones de soles al año.
“El propósito de una empresa es muy importante y en nuestro caso, junto a la misión, la visión y los valores nos ayudaron a reaccionar rápidamente durante la pandemia, transformarnos y seguir creciendo en una coyuntura bastante compleja”, señaló durante el Desayuno Empresarial organizado por la Universidad Católica Santo Toribio de Mogrovejo – USAT.
Comentó que su ingreso en San Antonio se produjo en el 2018 como gerente Comercial. Al siguiente se realizó una reunión estratégica en la que se sentaron las bases sobre el propósito, misión, visión y valores de la empresa. El propósito elegido fue “transformar al mundo a través del servicio”.
“Nosotros asumimos que no importaba el rubro en el que estábamos, pues mientras sigamos dando servicios tenemos que destacar. Esa ventaja competitiva no se puede perder. Una de las decisiones más importantes es que la familia, que son los propietarios de esta empresa que tiene 64 años, dé un paso al costado para poner las riendas en manos de profesionales externos. Cuando todo esto empezó había dos empresas en el grupo: Europan, que era la planta, y la panadería, con seis tiendas”, relata.
Actualmente el grupo cuenta con Central San Antonio, que tiene la parte administrativa y brinda servicios a las empresas del grupo y también de manera externa; Europan, que se convirtió en una unidad de negocio independiente; la Pastelería San Antonio con ocho tiendas; 360 Callcenter; está en proceso de desarrollo de Emilia, una empresa fuera del rubro, y la Escuela San Antonio, que tiene el objetivo de formar a técnicos en panadería, pastelería y chocolatería.
Visión y cambio
“Antes de la pandemia teníamos seis locales, facturábamos 80 millones de soles anuales, teníamos 700 empleados, una fábrica de 800 metros cuadrados y 100 empleados por tienda. Cada tienda era una minifábrica, lo cual no era sostenible en el tiempo. Había un plan para hacer cambios y la pandemia nos ayudó a agilizar esos cambios”, revela.
Remarca que la visión acuñada desde el 2019 es “ser la cadena retail más admirada y querida del Perú”. “No la más grande, no la que más vende, nosotros lo que queremos es ser la más querida, lo demás será una consecuencia de nuestras ventajas competitivas”, señala.
Actualmente, se ubica como la primera empresa en el rubro gastronómico a nivel nacional y dentro de las 27 más importantes del país. “Creemos que hemos cumplido nuestra visión. Los dueños ya no están en la parte gerencial, pero todas las semanas participan de los comités y nos ayudan a mejorar”, afirma.
Crisis y trabajadores
Carriquiry Daly comenta que el principal activo de San Antonio son sus trabajadores y, en consecuencia, fueron la prioridad cuando inició la crisis por la pandemia del Covid-19. Esa filosofía se sustenta en la lógica de que la gente es la que hace el servicio y el servicio es el que atrae al cliente. “Cualquiera puede vender butifarras, pero nadie como San Antonio”, remarca.
“Uno de nuestros pilares es cuidar a nuestra gente y eso nos permitió continuar. Hay cosas que no se saben, pero en un momento de la pandemia la empresa nos pidió a todos reducirnos el salario y todos lo hicimos, porque la empresa nos cuidó de abril a septiembre del 2020 con el mismo sueldo, estando todas las tiendas cerradas. Los accionistas pusieron plata de su bolsillo para poner dinero a pérdida y no dejar sin sustento a los trabajadores”, cuenta.
Refiere que la empresa podía mantener sus locales abiertos al ofrecer productos de primera necesidad. Sin embargo, los directivos fueron conscientes que no estaban listos para enfrentar la situación de crisis y cuidar tanto al personal como a los clientes.
“Repartimos toda la comida ese día. Nuestro gerente general de ese momento publicó un post muy simple, muy espontáneo, en el que anunciaba el cierre de nuestras actividades y que ningún trabajador sería despedido. ¿Por qué? Porque teníamos claro que la ventaja competitiva eran los trabajadores”, señaló.
La empresa aplicó mecanismos de comunicación apoyada en redes sociales, implementó la bodega desde abril del 2020, comprando todos los productos que tenían supermercados como Wong, a excepción de congelados y carnes. Se donaron cinco toneladas de insumos de panadería y los trabajadores empezaron a retornar, pero con nuevas funciones: los mozos pasaron al delivery, por ejemplo.
En el 2021, San Antonio abrió tres tiendas más, pasó la facturación de 120 millones de soles, 850 empleados y la fábrica con dos mil metros cuadrados.
A través de sus subsidiarias Concesionaria Trasvase Olmos – CTO y H2Olmos, Novonor continúa garantizando un desempeño eficiente en la operación y mantenimiento del Proyecto Olmos, la obra más emblemática construida hasta el momento en Lambayeque y que en el 2022 generó más de 60 mil empleos directos.
Durante el Desayuno Empresarial “Visión Empresarial 2023”, organizado por la Universidad Católica Santo Toribio de Mogrovejo – USAT, el director gerente de las concesionarias, Alfonso Pinillos Moncloa, señaló la puesta en operatividad del Proyecto Olmos representa para Lambayeque la más importante oportunidad de desarrollo de las últimas décadas.
Impacto positivo
De acuerdo al Estudio “Beneficios Económicos y Sociales para el Área de Influencia del Proyecto Trasvase e Irrigación Olmos”, la inversión total en la ejecución y operación del proyecto llega a los tres mil millones de dólares.
“En la ejecución de las obras de trasvase, la inversión fue de 289 millones de dólares, siendo necesario remarcar que aquí hubo inicialmente un cofinanciamiento del Estado Peruano para permitir el inicio de los trabajos a partir del contrato suscrito en el 2004. Luego, en la etapa de irrigación, la inversión ha sido de 211 millones de dólares”, destacó.
A esto se suman los dos mil 505 millones de dólares invertidos por las empresas ubicadas en el Valle Nuevo de Olmos, usuarios que están sujetos al contrato que señala que deben pagar por el agua asignada produzcan o no sus tierras, modalidad que ha hecho posible que a los cinco años de iniciada la fase de irrigación se ponga en producción plena más de 25 mil hectáreas, objetivo que Chavimochic, en la región La Libertad, alcanzó recién a los 30 años de operaciones.
“Lo que nos llena de satisfacción es que el Proyecto Olmos representa el 65 % de las agroexportaciones de la región Lambayeque, que equivalen a 636 millones de dólares en el 2022. Además, el año pasado el proyecto generó 67 mil 500 puestos de trabajo directos y formales en Lambayeque, con un aporte de mil 900 millones de soles en sueldos y salarios”, explicó Pinillos Moncloa.
Por otro lado, mencionó que el proyecto sumó en promedio anual 833 millones de soles al Valor Agregado Bruto - VAB de Lambayeque, que aumentó en 7.8 %, y aportó 700 millones de soles por IGV y más de 150 millones de soles a EsSalud.
“La existencia y funcionamiento del Proyecto Olmos incrementó en promedio en 20.3 % los salarios en la zona de influencia entre el 2012 y el 2021, permitiendo que se reduzca la pobreza en 6 % y la pobreza extrema en 4.2 %”, dijo.
Empresa responsable
Novonor tiene en Lambayeque 225 trabajadores, de los cuales el 83 % son varones y el 17 % mujeres. Es de mencionar que el 21 % de los puestos gerenciales y de jefaturas están ocupados por mujeres y que el grueso de trabajadores tiene entre 26 y 35 años.
La empresa cuenta con los ISO 9001 y 14001, siendo la meta para este año alcanzar la certificación con el ISO 37001.
“Promovemos objetivos de responsabilidad social muy claros, como la reforestación de 60 hectáreas, hemos logrado una tasa de reciclaje de 38.68 %, desarrollado intervenciones educativas, campañas de fin de año y de prevención ante el Fenómeno El Niño”, destaca.
Asimismo, la empresa trabaja en dos propuestas a ejecutar bajo la modalidad de Obras por Impuestos, como son el proyecto de mejoramiento del sistema de riego del Valle Viejo y la intervención en el Instituto Tecnológico de Olmos.
“También trabajamos en una iniciativa de Alianza Público Privada para el recrecimiento de la Presa Limón, que comprende varios componentes como el recrecimiento de la presa actual de 43 a 85 metros; la construcción de la bocatoma definitiva Los Burros, la sobre elevación del Aliviadero de Descarga y la reubicación de la Sala de Control”, informa.
Con esto, se aportaría mil millones de dólares en inversiones adicionales, la producción agrícola en el proyecto crecería 20 % al año y se generaría 20 mil nuevos empleos.