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POR SU APORTE: PERSONALIDADES E INSTITUCIONES RECIBIERON MíÂ�XIMAS CONDECORACIONES DE LAMBAYEQUE

Escribe: Semanario Expresión
Edición N° 991

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En el desarrollo de la ceremonia central por el XIV aniversario del Gobierno Regional de Lambayeque, realizada primer día del mes de diciembre se realizó la entrega de las máximas condecoraciones "Señor de Sipán" y "Cultura Sicán", a personalidades e instituciones que contribuyeron al desarrollo de la región y que destacaron en el año 2016.

 

En sesión extraordinaria del Consejo Regional, del 12 de marzo del 2003 -después de un amplio debate- se acordó por unanimidad aceptar la propuesta del consejero regional Vicente Cabrejos Tarrillo de crear una Condecoración Regional que sea entregada a diversas personalidades o instituciones del ámbito departamental y nacional.

 

Se institucionalizó dicha condecoración con el nombre de “Señor de Sipán” por ser éste símbolo de orgullo, coraje y trabajo, y que representa para los lambayecanos la más alta distinción por la riqueza de su legado, que ha alcanzado renombre mundial.  Además, se agregó a dicha propuesta, la condecoración “Cultura Sicán”, destinada a instituciones públicas o privadas, igualmente destacadas en el trabajo de afirmación e institucionalización de la democracia y defensa de los derechos del pueblo.

 

Complementariamente, se acordó la apertura de un Libro de Registro de Condecoraciones a cargo de la Oficina de Imagen Institucional, para lo cual se solicitó información a la Dirección de Protocolo de la Cancillería del Ministerio de Relaciones Exteriores respecto a la normatividad aplicable en materia de menciones honoríficas y condecoraciones.

 

Es así que se establecen grados de la referida condecoración, ordenados a regular niveles de premiación según la valoración, méritos, alcances e importancia de la labor desplegada en beneficio del departamento, promoviendo su imagen a nivel nacional o internacional. Fue necesario diseñar la correspondiente reglamentación que previese de una manera objetiva el grado en que debería otorgarse la señalada condecoración atendiendo cada caso concreto.

 

Este año tan alto honor recayó en las siguientes personalidades e instituciones:

Condecoración "Señor de Sipán"

Al magíster Beder Bocanegra Vilcamango, por su vasta producción literaria y extraordinario aporte al desarrollo educativo de la región, y por ende, del país.

 

A Betty Leigh Esqueche, por su perseverancia, visión empresarial y espíritu de superación en las actividades artesanales pesqueras de su comunidad siendo ejemplo para las generaciones de lambayecanos.

 

A la doctora Martha Castillo Quepuy, por su vocación pedagógica y aporte a la educación lambayecana a lo largo de su trayectoria profesional en el ámbito regional.

 

A Francisco Gregorio Díaz Núñez, por su valioso aporte en la conservación y promoción del complejo arqueológico El Cinto contribuyendo a preservar la historia y cultura de la región.

 

A Miguel Ángel Antonio Díaz Torres, por su contribución a la investigación histórica regional a través de su producción intelectual y vocación conservacionista que viene contribuyendo a cultivar la identidad departamental.

 

A Hildebrando Briones Vela, por su destacado desempeño en el arte de la declamación y valioso aporte a la cultura de la región y el país.

 

Al doctor Humberto Llempén Coronel, por su permanente esfuerzo dado a favor del desarrollo de la educación superior universitaria en beneficio del departamento.

A la arquitecta Velia Nadiezda Beltrán Centurión, por rescatar y promover los valores culturales e históricos.

 

CONDECORACIÓN “CULTURA SICÁN"

Al Colegio San Agustín de Chiclayo, por su excelencia educativa, brindando formación integral de calidad durante sus cincuenta años de vida institucional.

A la Universidad César Vallejo,  por sus veinticinco años de creación institucional al servicio de la educación superior universitaria, promoviendo la formación de egresados que coadyuvan al desarrollo socio – económico.

 

A la Sociedad Amantes de las Artes, centenaria institución que promueve actividades culturales y custodia bienes históricos de gran valía para la comunidad lambayecana.

A la Compañía de Bomberos Salvadora Chiclayo n° 27,  reconociendo en esta el accionar voluntario de su personal que con arrojo, valentía y vocación de servicio, brindan apoyo a la comunidad regional.

 

RECONOCIMIENTO A VELIA BELTRÁN

Según la Resolución Ejecutiva Regional No 417  -2016-GR.LAMB/PR, se otorgó la condecoración “Señor de Sipán” a la arquitecta Velia Beltrán Centurión, autora del libro “Historiografía del Centro de Chiclayo y del Palacio Municipal”, a través del cual ha logrado plasmar la historia documentada de la ciudad de Chiclayo, publicación que se constituye en un importante testimonio para la región.

 

Este aporte servirá de guía e inspiración para el rescate de la historia y los valores por la rigurosidad con que ha sido elaborado luego de una exhaustiva y analítica investigación.

 

La arquitecta Beltrán cuenta además con una serie de publicaciones referidas a temas históricos, arquitectónicos y culturales, siendo un referente a las actuales y futuras generaciones de arquitectos y otros profesionales de la región y del país.

 

“Deseo compartir el honor de esta condecoración con mi editora Rosa Amelia Chambergo Montejo y su equipo de Expresión, sin quienes no habría sido posible concretar este esfuerzo en la bella edición, que me dio el placer de ver mi obra en un continente a la altura del contenido; que es el deleite de quienes amamos profundamente a Chiclayo y abrigamos la esperanza de ver a nuestra región convertida verdaderamente en Piloto del Norte”, señaló la autora al recibir el reconocimiento.

 

Velia Beltrán saludó también al Colegio Médico del Perú en la persona de su decano Juan José Cruz Venegas, por ser la primera institución profesional que antecedió y vislumbró este reconocimiento, que en aquella oportunidad fue también otorgado a la editora de su obra Rosa Chambergo. Y fue justamente para esa ocasión que el periodista de la casa editorial Daniel Gustavo Vera preparó una crónica parte de la cual hoy consideramos oportuno compartir:

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DOS MUJERES… UN GRAN LIBRO

El 7 de enero de hace algunos pocos años, nació en Chiclayo Rosa Chambergo Montejo, justo el día en el que el coronel José Balta Montero triunfó en su alzamiento contra el presidente Mariano Ignacio Prado, contando para ello con el apoyo de los hijos de esta noble tierra. Balta en agradecimiento dispuso de las primeras partidas económicas para la construcción de la Catedral de la ciudad, ese imponente monumento que tardó solo 90 años en culminarse. Hoy la oficina de Rosa Chambergo queda en la calle 7 de Enero.

 

Un mes después, el 7 de febrero, también en Chiclayo, nació Velia Beltrán Centurión, justo el día en que el héroe naval chiclayano Elías Aguirre Romero se batió junto a los defensores de la patria en el combate de Abtao contra la expedición española, ganándose el ascenso al grado de Teniente.

 

Traigo a la memoria estos hechos históricos junto a las fechas en que nacieron ambas mujeres, pues corresponde hablar del esfuerzo que ambas depositaron para que el libro “Historiografía del Centro de Chiclayo y del Palacio Municipal” vea la luz.

Menciono a Balta y a la Catedral, porque forman parte del corazón de la ciudad, al igual que Elías Aguirre y la casa donde vivió, además de la plazuela y la calle que lleva su nombre. Todo esto porque es parte del estudio pulcro, minucioso, admirable y, hasta hoy, sin parangón, que Velia Beltrán, con la edición de Rosa Chambergo, ha puesto en manos de Chiclayo. La vida de estas dos mujeres, está estrechamente vinculada con Chiclayo, y más aún con su centro histórico.

 

Rosa Chambergo empezó en el periodismo siendo estudiante de secundaria, desempeñándose como corresponsal escolar y logrando que las actividades educativas de su colegio sean cubiertas por los medios locales. Años después, en 1993, el 13 de agosto, vio realizado su sueño de tener un medio propio y así apareció en los quioscos de periódicos el Semanario Expresión, cuyo día de circulación es, hace 23 años, los días jueves.

 

Hace diez años, el siete de septiembre del 2006, se produjo el incendio del Palacio Municipal. Ese día, amanecía jueves, y Rosa Chambergo y su equipo de periodistas de Expresión habían cumplido la tradicional jornada de amanecida editando el semanario. La edición estaba impresa, en la carátula era otra la noticia principal, pero a partir de las 5:15 de la mañana la historia de aquella publicación, y de Chiclayo, cambió.

 

Expresión fue el único medio impreso en Lambayeque que a las primeras horas de la mañana de ese mismo día tenía en su portada la imagen del Palacio Municipal en llamas, bajo el titular “¿Quién es el Nerón de Chiclayo?. Como decimos los periodistas, durmió a todos los demás periódicos. Evidentemente la cercanía de la oficina, ubicada en 7 de Enero, y la jornada de amanecida en el cierre de edición, jugaron a favor del cambio de portada y de la primicia. Pero a esto debo añadir otro elemento: la familia Chambergo hace más de 35 años tiene su propia imprenta.

 

Es esa imprenta donde se imprimió el año pasado el libro de Velia Beltrán, en la que se han impreso libros de renombrados autores lambayecanos como Nicanor de la Fuente Sifuentes, Glicerio García Campos, Guelly Villanueva Díaz o Elio Otiniano Maurici, donde se ha dado producción completa al libro en homenaje al amauta Guillermo Baca Aguinaga o al Libro de Oro por el centenario de la Cámara de Comercio y Producción de Lambayeque.

 

Pasado el siniestro fue la arquitecta Velia Beltrán, mujer formada en Lima y especializada en la restauración de monumentos históricos, la que ganó por concurso público hacerse cargo de los trabajos de recuperación del Palacio Municipal. Lamentablemente razones que hoy no merecen la pena mencionar la apartaron de dicha labor, pero lo que pudo avanzar mientras se le permitió realizar su trabajo técnico sirvió de base para la elaboración del libro que esta noche se ha presentado.

 

Recuerdo bien cuando Rosa, con quien tengo el honor de trabajar hace ocho años, me comentó del proyecto bibliográfico de Velia. Me pareció interesante, atractivo, inédito por la información contenida resultado de su intervención en el Palacio Municipal. Díaz después llegó Velia cargada con dos archivadores para mostrarme el material a editar. Su minuciosidad la llevó a llenarme de archivos con nombres distintos durante semanas, hasta que por fin empezó a darle forma a este su segundo hijo. Para quienes no lo saben, gracias al apoyo del Fondo Editorial de la Universidad de San Martín de Porres hace unos años publicó el Vademécum Arquitectónico, tomos I y II.

 

El proceso de edición del libro fue largo. Rosa buscaba la calidad más alta para las páginas y la presentación, y Velia profundizar y ampliar la información. Hubo necesidad de poner una fecha límite y se dijo que esta sería el aniversario de Chiclayo, la tercera semana de abril. El tiempo apremiaba y ahí, entre discusión y discusión, se convino en que el trabajo se limite a analizar, explicar y resaltar el centro histórico de la ciudad. Después vino el tema del nombre, que fue necesario pensar y discutir, y luego la foto de carátula, que con paciente trabajo de memoria fue posible ubicar. Capturé la imagen en el año 2009 y había que volver a los archivos hasta encontrarla.

 

Lo que les he contado forma parte de lo que no se ve de una publicación editorial. El trabajo es esforzado, paciente, con mucha presión, pero también con resultados plenos de satisfacción y que llenan de orgullo. Yo a Rosa Chambergo la he visto rabiar cuando algunos malos gobernantes y también algunos malos ciudadanos afrentan contra Chiclayo, la he visto recoger la basura de otros en la Avenida Balta pidiéndoles que la depositen en los tachos, la visto barrer las calles junto a otras mujeres ante la inoperancia municipal.

 

A Velia Beltrán la vi llorar el día en que la mezquindad y el apetito económico la apartaron de su trabajo de restauración en el Palacio Municipal, y también marchar, gritar, vitorear por un mejor gobierno para Chiclayo, por la conservación y la recuperación de nuestro centro histórico.

 

Por todo ello señores reconozcamos no solo el esfuerzo de ambas por entregarnos este libro, sino también el amor que profesan y practican por Chiclayo, y porque estoy seguro que este debe ser alimento para que otros ciudadanos más apostemos por la cultura, por lo que es nuestro y pensemos solo un momento en retribuirle todo lo que le debemos a la esta ciudad, a la que Alfredo José Delgado Bravo, el gran cosmonsefuano, llamó “Hija ilustre del bravo Naymlap”.  

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