Celebrar 134 años de elevación a la categoría de ciudad, es una manera de dejar de honrar más de 500 años de historia de nuestros antepasados mochicas, tiempo en el que apellidos de destacados notables indígenas como Effio, Llontop, Laines, Farro, Chumbi, Ramos, Yaipén, Flores, Azabache, Puemac, asumieron roles claves en el cacicazgo, la colonia y la gesta independentista del Perú, por lo que muchas familias monsefuanas deberían sentirse orgullosas por el linaje histórico que corre por sus venas.
Son incuestionables nuestras virtudes de progreso y renombre construidas con el transcurrir del tiempo, gracias a la protección del Sagrado Nazareno Cautivo y el trabajo dedicado de los hombres y mujeres, que con su laboriosidad, creatividad y alegría dejan impregnado el buen nombre de nuestro pueblo en instituciones y ciudades del Perú y el extranjero.
En la actualidad se puede afirmar que Monsefú es una valiosa marca de producción profesional, intelectual, artística, artesanal y gastronómica, que con un trabajo articulado, concertado y honesto, entre ciudadanos y gobernantes, ese posicionamiento puede consolidarse y ser sostenible en el tiempo.
Por eso, hoy debe ser un momento de reflexión y de encuentro de propuestas, para formular una visión de desarrollo que guíe el camino trazado por nuestros ancestros muchik de sangre labriega. Por lo mismo, la identidad cultural como pilar de desarrollo, debe ser tomada en cuenta en la política municipal, pues sin ella, Monsefú sería como un jardín con flores marchitas por falta de abono y cuidado.
Legado
Debemos aprender de la experiencia de nuestros antecesores, quienes nos enseñaron que para llevar agua al pueblo o construir el Arco de la Amistad se debe invocar a la solidaridad, la cooperación y el trabajo en equipo. Por ello, es obligatorio y urgente convocar a los experimentados y los que saben para tomar la posta y seguir corriendo en la ruta de la competitividad del territorio.
La improvisación no puede ser el estilo de gobernar, ni el desorden y la negligencia el actuar de los ciudadanos. El ejercicio del principio de autoridad y el respeto a las normas que regulan el crecimiento urbano y el uso del territorio, deben sostener nuestro desarrollo, más aún cuando vivimos del turista, a quien debemos darle la mejor impresión urbanística, porque el buen trato no es suficiente con baile y rica comida.
Desafío
En este desafío que el cosmonsefuano Alfredo Delgado, Elmer Yaipén, Limberg Chero y Luis Gonzales nos han encargado, no podemos desatender los sueños de niños y jóvenes que buscan su futuro a la deriva, pudiendo tener como referentes de éxito, profesionalismo y empoderamiento, a los preclaros hijos del Monsefú moderno que se han mencionado. Los docentes y sus instituciones deben impartir sus enseñanzas en base a la riqueza local, porque se quiere más lo nuestro cuando se le conoce.
Finalmente, se puede decir que el progreso no es fácil y que el trabajo es duro, pero solo con esfuerzo y voluntad podemos trazar el horizonte, para que hoy, mañana y siempre sigamos sintiéndonos orgullosamente monsefuanos.
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(*) Sociólogo, regidor provincial de Chiclayo.
respuesta de Bernardino Córdova Castillo el 2021-11-21.
Muy bien por postular al cargo más importante del CCPL, pero han debido cerciorarse bien de la fecha de las elecciones, por cuanto indican que las elecciones son el 25 de noviembre; realmente, me parece una fecha que no es la correcta por cuanto es dÃa laborable y todos los colegas trabajamos, mas aún los que vivimos en provincias.
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