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Miles le dijeron gracias al Niño del Milagro de Eten

Escribe: Semanario Expresión
Edición N° 1262

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“Me curó de mi cáncer”, “no podía ser mamá y ahora vengo con mi bebé”, “curó a mi nieto”, “le ofrecí venir siempre y aquí estoy”, “mi Niño es muy milagroso”, comentan los miles de fieles que en esta época se concentran en Ciudad Eten para celebrar la festividad del año en honor al Divino Niño del Milagro Eucarístico.

Magdalena de Eten (hoy Ciudad Eten) fue un pueblecito de pescadores y tejedores de sombreros, petaquillas y otros artefactos de paja. Aquí, en la Hostia Consagrada, aparece Jesucristo –el hijo de Dios-- en forma de Niño el 2 de junio y luego el 22 de julio de 1649. Los acontecimientos de esta visión milagrosa están perfectamente relatados y certificados por las autoridades eclesiásticas de aquellos años, todos los documentos originales se guardan en el archivo bibliográfico del Convento de San Francisco de Lima y en el Archivo General de Indias de Sevilla.

Diariamente decenas de fieles visitan el templo Santa María Magdalena, ubicado en el parque principal de Ciudad Eten, para agradecerle al Niño del Milagro por los favores concedidos y cada primer sábado del mes participan al mediodía en la acostumbrada “Misa de Promesa”, instaurada desde hace 6 años por el padre Eleuterio Vásquez Gonzales, conocido como Padre Lute.

Fe que se contagia

Eten viene celebrando su festividad desde el 11 de julio y todas las noches luego de las novenas se ofrecieron homenajes artísticos con la participación de instituciones locales y regionales. El 22 de julio se ofició la misa en honor a la patrona de Ciudad Eten, Santa María Magdalena, y como desde hace 5 años también se encomendó a las víctimas del feminicidio, considerando que Magdalena fue una mujer de lucha, de fe, de amor a Jesús. A ella se encomendó el alma de las mujeres asesinadas y también se pidió por quienes aún sufren en silencio el maltrato y desprecio. El mismo día por la tarde se desarrolló la procesión “Magdalena Luz de Fe” acompañada por la banda de músicos del colegio nacional San José y se culminó con el “Rosario Iluminado” y homenaje artístico con mariachis y danzas.

El 23 de julio desde las 8:00 a.m. se realizó una peregrinación desde Puerto Eten, acompañada por la banda de música del colegio nacional Nuestra Señora del Rosario y a las 11:00 de la mañana tuvo lugar la Misa Central en el atrio del templo. Por la tarde fue la procesión en la que se vivió emocionantes momentos de fe y devoción con gran cantidad de homenajes y participación de cuadrillas de jóvenes de Ciudad Eten, Puerto Eten y Monsefú que cargaron sobre sus hombros la sagrada imagen del Niño del Milagro. La festividad culmina el domingo 31 de julio con el XVIII “Encuentro del Niño con los niños” que comprende una misa a las 10:00 a.m. y luego procesión alrededor del parque con el Niño Peregrino.

Anhelo nacional

En Lambayeque se celebran 97 festividades patronales importantes, dedicadas a diversos personajes religiosos del mundo cristiano, dentro de las cuales se encuentra la de Eten, en enero y julio. Ambas fueron registradas por el ex Instituto Nacional de Cultura (INC), en una publicación de recuento de las fiestas tradicionales (Centro Nacional de Información Cultural 2001).

Su importancia y difusión mundial es desde enero del 2018 con la llegada del Papa Francisco a Huanchaco (La Libertad), donde la imagen del Divino Niño del Milagro, fue una de las más ovacionadas.

Eten busca ser reconocida como Ciudad Eucarística, para lo cual el Obispo de Chiclayo Monseñor Robert Prevost, en el 2019, entregó al Papa Francisco en Roma un documento con la historia de la devoción, que reúne 20,000 testimonios de fe.

Lograr el reconocimiento oficial significa la distinción como el primero de las Américas y el único milagro Eucarístico del Perú, con una consecuente y permanente difusión desde el Vaticano como localidad de peregrinación mundial. La labor de fe que se realiza desde este distrito la lidera la hermandad Santa María Magdalena y Divino Niño del Milagro Eucarístico –reconocida por la Diócesis de Chiclayo—y presidida por el padre Lute.

 

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