Karyn Liliana Álvarez Lecca, directora Académica y de Formación Cultural del ICAL, reveló que con la pandemia de la Covid-19, tuvieron que afrontar diversos desafíos puesto que tuvieron que modernizar el sistema digital de la orden profesional para atender los diversos requerimientos, entre estos cursos y capacitaciones a través de la plataforma Zoom.
La dirigente manifestó que para ella es un gran orgullo participar de la directiva actual cuando su colegio profesional va a cumplir 100 años de vida institucional. “Es una experiencia importante, marca un antes y un después, porque no solo soy parte de la orden, sino también directora Académica y de Promoción Cultural, situación que me ha permitido conocer las necesidades del colegio”, indicó.
Precisó que no solo ha sido la transición de una directiva a otra, sino que tuvieron que adecuarse en el contexto de la pandemia por la Covid-19 y la adecuación de la sociedad a la virtualidad, “circunstancia para la cual no estábamos preparados como institución”.
El reto
Dijo que se contaba básicamente con los parámetros de la absoluta presencialidad en los eventos culturales y académicos que realizaba la orden profesional.
“Resultó un desafío no solo desde la dirección, también un desafío como institución, porque varios procesos de modernización se tuvieron que dar”, acotó.
Indicó que uno de ellos fue la virtualidad académica para lo cual se creó un aula virtual y paralelamente llegó la modernización de todo el sistema digital del Colegio de Abogados con una página web y mejores relaciones a través de las redes sociales.
Dentro de ese contexto, se creó la necesidad de acercar la forma de pago desde una cuenta de banco o desde otro acceso, para que los agremiados no tuvieran que acercarse a la sede institucional a pagar su colegiatura y realizar otros trámites.
En tal sentido, aumentó la interacción a través de los correos y mensaje virtuales, que antes no se veían tan necesarios. “Todo esto de cara a los 100 años nos hace reflexionar de cuántos cambios hemos tenido que asumir y cuántos aprendizajes en el camino”, anotó.
Actividades
Indicó que como directiva han visto cómo mejorar en estos procesos. “Entiendo que hay la gran pregunta de por qué no se realizaron los eventos antes. Sin embargo, la pandemia nos jugó en contra y había necesidad de tener las herramientas que hemos ido implementando”, puntualizó.
“Ha habido varios cursos dictados a través de la plataforma Zoom, y con la reciente activación y prueba ya se ha podido desarrollar un diplomado de Derecho Constitucional y Procesal Constitucional con una presencia masiva de nuestros colegas”, indicó.
Igualmente, señaló que se ha desarrollado el Primer Congreso Iberoamericano de Derecho.
“Tenemos una agenda bastante recargada y desafiante para estas fechas y estamos pensando en publicar los siguientes eventos, para lo cual estamos coordinando los horarios con los ponentes”, señaló.
“El diplomado se cerró con un máximo de 700 participantes, tanto así, que se tuvo que abrirse otro grupo para satisfacer las necesidades y la gran demanda”, añadió.
Agradeció la participación de sus colegas y público de jóvenes estudiantes, quienes también estuvieron interesados en el curso. “Ha sido bastante masivo y refleja la necesidad del requerimiento de la formación académica de los colegas”, remarcó.
Destacó ese interés y constancia por aprender aun cuando esto significa una permanencia de un viernes o un sábado y a veces con trabajos o exámenes.
“Esto nos demuestra que existe un fuerte interés por capacitarse. El curso es gratuito y solo se exige el pago para la certificación previa verificación de la asistencia”, subrayó.
En el Congreso Iberoamericano hubo un promedio de 600 participantes.
Coordinación
Señaló, además, que el tema académico no solo depende de la dirección que dirige, sino que es necesario trabajar de la mano con la Dirección de Comunicaciones para difundir los eventos a través de medios tecnológicos y redes sociales.
“Otras direcciones también nos apoyan, entonces se convierte en una bonita sinergia por parte de todos los colegas. La experiencia es gratificante”, añadió.
Subrayó que como abogados deben estar al día en la actualización de normas, puesto que estas van cambiando de acuerdo a las necesidades de la sociedad. “La ley no es un elemento fijo o muerto que se transcribe en un libro, sino que tiene una estrecha relación con las necesidades de la comunidad”, explicó.
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