El 30 de noviembre ha sido publicada, en edición especial del diario El Peruano, la Ley N° 31365; Ley de Presupuesto del Sector Público para el Año Fiscal 2022, la cual fue debatida y aprobada – por amplia mayoría - por el Congreso de la República el último 25 de noviembre. El presupuesto del año próximo asciende a S/ 197,002’269,014, casi catorce mil millones de soles más que el del presente año, de los cuáles, S/ 125,449 millones serán gastados en las distintas regiones de nuestro país por los distintos niveles de gobierno: Local (27%), Regional (42%) y Nacional (32%).
Menos recursos para la Inversión Pública
En términos generales, lo que se ha incrementado es el gasto corriente en algo más de 6,000 millones de soles, pasando de S/ 119,708 millones el 2021 a S/ 126,083 millones el 2022, y, el servicio de deuda en aproximadamente 7,000 millones, pasando de S/ 15,966 millones el 2021 a S/ 22,953 millones el 2022, mientras que el gasto de capital, leáse Inversión Pública, lejos de aumentar, por el contrario ha disminuido en algo más de 600 millones, pasando de S/ 47,967 millones el 2021 a S/ 47,355 millones el 2022. Es necesario remarcar que al mes de octubre 2021, la ejecución de la inversión pública se encuentra en 50.5%, restando escasos días para finalizar el ejercicio fiscal.
Un primer cuestionamiento sería, si nuestro país necesita inversión pública para reactivar la economía en este periodo post pandemia, ¿porqué incrementar el gasto corriente y el servicio de deuda para financiar bonos y más populismo, en detrimento de importantes proyectos que podrían generar empleo e impulsar el crecimiento económico?. Los Pedros (Castillo y Francke) nos deben una respuesta.
Lambayeque nuevamente postergada
Si bien es cierto, Lambayeque, ocupa el lugar 14 entre las regiones de nuestro país en cuanto a asignación presupuestal con S/ 2,832’497,639, también lo es que, cuando se hace el análisis de la asignación presupuestal per cápita, ocupamos el último lugar a nivel nacional con solo S/ 2,136 por cada uno de sus 1’326,076 habitantes, mientras que la región Moquegua es la más beneficiada con la asignación presupuestal per cápita de S/ 6,808 por cada uno de sus 195,225 habitantes.
Recordemos que en condiciones de equidad del nivel de vida de la población (necesidades básicas satisfechas), la asignación de recursos presupuestales se haría en función a la cantidad de habitantes de cada región; sin embargo, dada la inequidad subsistente en nuestro país, uno de los principales indicadores para la asignación de recursos es o debería ser el “nivel de pobreza” de los habitantes de una determinada región, y en ello, estamos todos totalmente de acuerdo; sin embargo, este esquema se rompe, cuando vemos que la región con mayor asignación presupuestal per cápita es Moquegua, la cual dista de ser la más pobre de nuestro país. La razón por la que esta región ha sido la más beneficiada es justamente por el Canon (del que regiones como Lambayeque no gozan), que termina siendo un elemento que lejos de solucionar los problemás de ineficiencia distributiva, por el contrario los ahonda, independientemente de su pésima utilización por tarte de los gobernantes de turno en las regiones que gozan de su asignación.
Distribución del gasto en Lambayeque
Del total de S/ 2,832 millones, el 29.3% (S/ 829 millones) del presupuesto asignado a Lambayeque será utilizado en Educación, este monto representa S/ 75 millones menos que lo presupuestado para el presente año, lo cual es contrario a la política de priorización de dicho sector. El otro sector que para el actual gobierno, supuestamente esta siendo priorizado es el de salud, al que se le ha asigando solo el 14.2% (S/ 402 millones), un millón de soles más que el presente ejercicio fiscal, a pesar de ser, nuestra región, una de las más golpeadas por la pandemia del Covid-19, existiendo aun muchas cosas por atender, como por ejemplo, la ejecución del Hospital de Ferreñafe, considerando que esta localidad fue de las más afectadas por la pandemia a nivel nacional.
Información poco clara
En la Guía de Orientación al Ciudadano del Presupuesto Público 2022 que publica el Ministerio de Economía y Finanzas (MEF), a diferencia de años anteriores, no se ha consignado la información de la genérica del gasto de cada región, es decir, no se ha consigando cuánto del monto presupuestado por región es para gasto corriente y cuánto es para gasto de capital (inversión), lo que nos podría llevar a pensar que se trata de ocultar el hecho que el mayor gasto para el 2022 está centrado en financiar un mayor populismo, antes que la ejecución de proyectos que incrementen el empleo y crecimiento económico en nuestro país.
Hablar de eficiencia distributiva implica asignar los recursos de manera equitativa, de tal forma que todos los peruanos nos veamos favorecidos por igual, evitando los desequilibrios y postergaciones que es donde anida el descontento y genera el reclamo popular.
(*) Economista.
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