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MAL COMIENZO DEL CONGRESO: Según encuesta del IEP: Desaprobación de este poder del Estado supera el 60 %

Escribe: Escribe: Juan Vejarano Vergara (*)
Edición N° 1219

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A poco más de un mes de gestión, el Congreso de la República registra una desaprobación de 61%, según una reciente encuesta del Instituto de Estudios Peruanos (IEP), que lo coloca en una situación incómoda frente a lo que la ciudadanía espera de este poder del Estado, sobre todo en circunstancias políticas tan especiales como las que vivimos hoy en día, producto de la enorme polarización que dejaron las elecciones de la segunda vuelta del pasado 6 de junio. En tan poco tiempo esta institución no ha sintonizado con las expectativas que la población demanda de sus miembros y no tiene los reflejos suficientes para generar empatía y confianza en estos tiempos recios. Además, muchos parlamentarios arrastran serias denuncias penales en su contra, otros muestran ineptitud para el cargo (ya lo evidenciaron en sus pobres alocuciones durante el pedido de confianza al gabinete Bellido) y solo buscan la vacancia del presidente Pedro Castillo. En síntesis, una gran mayoría de legisladores no hace honor a su investidura.

En política los gestos de sus actores son de gran relevancia para transmitir confianza, seguridad y tranquilidad a la población, en especial cuando los ánimos de la gente están caldeados por posiciones extremas de los llamados padres de la patria (sean éstos de derecha o de izquierda), que en muchos casos lindan con lo irracional y subjetivo, al dar declaraciones incendiarias que no contribuyen a generar un clima de estabilidad política y económica, y que más bien atizan la hoguera y no calman los odios entre peruanos. Son por estas razones de peso que el Legislativo ha empezado funciones con el pie izquierdo, ante una ciudadanía expectante que espera la aprobación de leyes que permitan, entre otras cosas, una reactivación franca y sostenida de nuestra economía afectada por la pandemia de la covid-19, y que se dicten medidas serias para una lucha férrea y permanente contra la corrupción que tanto daño le hace al país moral y económicamente.

La desaprobación de la presidenta del Congreso, María del Carmen Alva, tampoco es la mejor y llega al 56 %, según el estudio del IEP, quien desde un inicio ha tenido que demostrar todo su talante e inteligencia política para conducir un parlamento variopinto, con diversidad de caracteres y expresiones culturales. Pero además tiene que exhibir más cualidades democráticas, capacidad de liderazgo y de concertación; y debe dejar de lado actitudes arrogantes, clasistas y autoritarias que a nada bueno conducen, como el desdén que hizo al presidente Castillo, tras una reunión que sostuvieron ambos. Tampoco se quiere una presidenta sumisa a la clase política representada en el parlamento, pero sí que demuestre habilidad y temple para conducir las sesiones y debates, capaz de generar consensos con el Ejecutivo en las iniciativas que este proponga (siempre que sean en beneficio de toda la población), y evitar poner zancadillas solo por tirrias políticas.

Derecha reaccionaria

Por lo que hemos visto hasta ahora, para un buen porcentaje de congresistas, sobre todo aquellos de la derecha (Renovación Popular, Avanza País, Fuerza Popular), la herida de las elecciones todavía no cierra y creen que con sus posiciones beligerantes, con llamados a la insurrección y promoviendo la vacancia presidencial, la situación del país cambiará para mejor, cuando ello no es así. Porque al producirse una inestabilidad política los más afectados son los más pobres, los desempleados, las grandes mayorías urbanas, rurales y andinas, ya que ello conllevaría a que se deteriore aún más nuestra golpeada economía, agravando la canasta familiar con la elevación brutal de los alimentos, y de los bienes y servicios. Estos parlamentarios no entienden el enorme daño que ocasionan con sus posturas intransigentes, cual rabieta de niños no son capaces de superar el proceso electoral y están empecinados en poner obstáculos al gobierno.

Si bien el gabinete Bellido es duramente criticado por la designación de ministros cuestionados que no reúnen el perfil técnico y profesional para desempeñar estos cargos de confianza, y cuyo pasado a algunos los condena al aparecer sus nombres en atestados policiales ligados a grupos terroristas (caso del aún ministro de Trabajo, Iber Maraví); pero el Congreso a regañadientes ya le dio la confianza y ahora hay que exigir a Bellido y compañía que trabajen a conciencia, con honestidad y transparencia en cada uno de sus actos. Hay que darles el tiempo prudente para que los ministros y viceministros demuestren sus condiciones y su expertiz en cada materia, y si transcurrido ese periodo no cumplen a cabalidad la tarea encomendada, el Congreso puede interpelarlos y censurarlos por su incapacidad para la gestión pública. Además, los parlamentarios tienen la función inherente de la fiscalización, y ello tienen que aplicarlo en la labor que ejerza cada funcionario público, porque así el Estado se verá fortalecido al contar con personas idóneas y competentes.

Lo que menos quiere la sociedad en estos momentos es un Congreso obstruccionista, que torpedee cualquier iniciativa del Ejecutivo, porque de eso ya tuvimos bastante el quinquenio anterior con la bancada fujimorista y su lideresa, que hicieron la vida de cuadritos al expresidente Kuczynski y sus ministros, por el solo hecho de haber perdido las elecciones del 2016. El fujimorismo provisto de una bancada mayoritaria, demostró toda su ferocidad y encono con el gobierno, al rechazar casi todos los proyectos que venían del Ejecutivo y censuró a varios ministros, con el único propósito de desestabilizar al régimen. Con sus acciones deplorables provocaron una gran incertidumbre y tensión política, y no queremos que esos tristes episodios se repitan. Este ha sido el más claro ejemplo de lo que no debe suceder entre los dos más importantes poderes del Estado, cuando de por medio existe el diálogo, la conciliación y la comunicación para tender puentes y no llegar al abismo.

Retos y obligaciones

El actual Congreso tienen una gran responsabilidad y compromiso para coadyuvar a que el país supere las difíciles circunstancias que atraviesa producto de la implacable pandemia de la covid-19, que ha golpeado con dureza el sistema de salud y la economía nacional. Se necesita de la madurez y sensatez de los legisladores para generar leyes positivas, trascendentes en el tiempo y con visión progresista, para hacer frente a los problemas más álgidos que afectan a las mayorías, obviamente sin caer en el populismo barato. Los grupos políticos tienen que despojarse de intereses subalternos y dejar de actuar con cálculo de acuerdo a sus pretensiones a corto y mediano plazo (elecciones municipales y regionales del 2022), porque el pueblo les reclama un trabajo serio y coherente.

Si continúan con la misma agenda de siempre para satisfacer apetitos personales o de grupo, es muy poco lo que podamos esperar de este Congreso en materia legislativa. Están a tiempo de reflexionar y de marcar el rumbo de la historia, porque si no están a la altura de esta coyuntura tan compleja, sino empatizan con las demandas ciudadanas y si no cambian sus modales o formas de pensar, es probable que en una próxima encuesta la desaprobación se eleve mucho más, como sucedió con el parlamento fujimorista o el que terminó el pasado 27 de julio, sin pena ni gloria. Tienen que saber escuchar las justas exigencias de una sociedad que no se ha beneficiado del desarrollo del país, y más bien son los apestados para una clase política y social que no quiere que se mueva un ápice del establishment, del modelo económico neoliberal, que en lugar de incluirlos los ha excluido, y por ello piden cambios urgentes en la Constitución para que los haga más visibles en este mundo globalizado.

 

(*) Licenciado en Ciencias de la Comunicación.

 

 respuesta de RAUL el 2018-06-03.

O SEA QUE LOS FISCALES ACTUAN POR INTERESE, SI ESTO FUERA LOGICO A VER QUE INTERES HUBIESE TENIDO EL DR. CARRASCO PARA INVESTIGAR A LOS LIMPIOS DE LA CORRUPCION O SEA TAMBIEN EL MUNICIPIO HUBIESE SIDO PARA ALGUN FAMILIAR NO. EN CUANTO AL TITULO DE EMPRESARIO AL INESCRUPULOSO OVIEDO LE DIRE SRA. DIRECTORA DEL ESTE SEMANARIO QUE ESTE SUJETO ES SOLO UN COMERCIANTE ACAPARDOR Y SECUESTRADOR CON MALOS JUECES QUE SU ALMA POR DIERO LA VENDEN AL DIABLO OTRO EJEMPLO EL VIEJO PACO TAMBIEN DECIA SER EMPRESARIO LO CUAL NO CALIFICA PARA ESTO. SI HABLAMOS DE QUE SE EMPLEAN A PERSONAS QUE SON PRIMERO PERSEGUIDORES DE LOS MALECHORES QUE ESTA AL MARGEN DE LA LEY TAMBIEN LE RECUERDO QUE EL PSEUDO EMPRESARIO TAMBIEN CONTARTO A PERSONAS COMO HIJOS DE JUECES Y MAS NOTORIO FUE LA CONTRATACION DEL EXCORONEL INGLESIA QUE CUANDO FUE DADO DE BAJA POR RENOVACION DE CUADROS ESTE TIPEJO LO CONTRATO COMO JEFE DE “SEGURIDAD” O SEA LLEGO A SER JEFE DEL JEFE DE LOS WACHITURRO AL INDEABLE WILFREDO RODRIGUEZ.

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