Perú y Ecuador han establecido y reconocido áreas de conservación que protegen las especies de fauna y flora silvestre de las provincias fronterizas, formando un corredor de conservación binacional, que asegura la continuidad de la diversidad biológica y de los recursos naturales y contribuye al desarrollo sostenible de las poblaciones locales.
Estas áreas protegidas forman un corredor de conservación binacional, en donde las poblaciones locales se han visto involucradas para lograr la sostenibilidad de sus áreas y así evitar la pérdida de sus recursos, tal como el agua, aire, madera, leña, plantas medicinales, entre otras. Además, constituye las cabeceras de cuencas de los principales ríos del norte del Perú, que abastecen de agua a la costa, sierra y ceja de selva, para consumo doméstico y actividades agrícolas.
Para formar este corredor de conservación, se han reconocido áreas de conservación privada, como iniciativas de comunidades campesinas que buscan proteger sus recursos naturales y garantizar los servicios ecosistémicos que proveen los bosques y la biodiversidad.
Es así que, en Perú, se han reconocido 4 áreas de conservación privada (ACP) en la región Piura, tales como ACP Bosques de Neblina y Páramos de Samaga, ACP Lagunas y Páramos de Andinos de San José de Tapal, ambas ubicadas en la provincia de Ayabaca, Bosques Montanos y Páramos Chicuate – Chinguelas y ACP Bosques Montanos y Páramos de Huaricancha, en la provincia de Huancabamba.
Asimismo, en Cajamarca, se encuentran 3 ACP, tal es el caso del ACP Páramos y Bosques Montanos de la Comunidad Campesina San Juan de Sallique, ACP Páramos y Bosques Montanos, Paraíso de la Comunidad Campesina San Felipe, ubicadas en la provincia de Jaén, y el ACP Páramos y Bosques Montanos San Miguel de Tabaconas, en la provincia de San Ignacio, y cuenta con un área de carácter nacional, como es el Santuario Nacional Tabaconas Namballe.
Con estas áreas, se logra proteger de 89 mil 506 hectáreas de bosques montanos y páramos, aproximadamente, ecosistemas de suma importancia biológica y económica para las regiones de Piura y Cajamarca.
Por su parte, en Ecuador, se cuenta con el Parque Nacional Podocarpus y Parque Nacional Yacuri, en Loja, y se ha promovido la creación de otras áreas que buscan conservar los ecosistemas de fronteras.
Por ello, el Gobierno Regional Cajamarca y Naturaleza y Cultura Internacional, en pro de contribuir con este corredor de conservación binacional, promueven el establecimiento de la primera Área de Conservación Regional “Bosques El Chaupe, Cunía y Chinchiquilla”, la misma que se sumaría con 21 mil 868.88 hectáreas, a este corredor, en los distritos de Chirinos, La Coipa, Namballe, San Ignacio y Tabaconas, provincia de San Ignacio.
Esta área, cuyo expediente se encuentra en el Servicio Nacional de Áreas Naturales Protegidas, busca contribuir en la conservación de la riqueza natural del Perú y, especialmente, de San Ignacio, favoreciendo a la continuidad de los servicios ambientales que prestan los bosques a las poblaciones locales.
Cabe resaltar que, en el área, habitan especies tales como el oso de anteojos (Tremarctos ornatus), tapir de montaña (Tapirus pinchaque), los mismos que necesitan grandes extensiones de territorio para la búsqueda de su alimento y reproducción.
Con este corredor de conservación binacional, se lograría la conservación de estas especies, las mismas que no conocen fronteras políticas y buscan su camino a través de los bosques, para asegurar su población y su supervivencia.
Además, favorecerá la existencia y conservación de una riqueza natural única en el Perú, mantener los servicios ambientales existentes principalmente el recurso hídrico que beneficia directamente a miles de familias y una oportunidad de desarrollo sostenible de las poblaciones involucradas en las áreas de conservación en el corredor andino.
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