En un mundo dominado por la imagen destaca la fotografía, aquella estampa que va acompañada de experiencias y emociones de una fracción de segundo. Esta tiene por función: contar una historia y teletransportar al espectador a ese momento de lo sucedido.
Esa es una de las responsabilidades de Ronald Rodas Cabrera, un joven fotógrafo de 25 años. Él cuenta que cuando acabó el colegio aprendió mecánica, costura y diversas cosas más para descubrir qué le apasionaba y cuando tuvo 20 años practicó fotografía con una cámara que tenía en casa.
Al cabo de un tiempo estudió diseño gráfico, pero lo abandonó y siguió haciendo fotografías como parte de un pasatiempo, pero le interesaba interactuar con personas, así que se inclinó por la fotografía de moda, aunque no se atrevió a desarrollarla.
“Una amiga me contó que su tío necesitaba un fotógrafo, así que fui a Lima y trabajé con él en quinceañeros, pero luego fui por mi cuenta y regresé a Chiclayo. En ese lapso le alquilé una cámara a un amigo e hice algunas fotos”, narra.
Ronald Rodas menciona que de esa manera nació Vision Over, un estudio fotográfico que montó en su casa junto a su gemelo Gustavo.
“Con el tiempo caímos en cuenta que nuestra calidad no era tan buena, pero yo soy bien metido y me puse a ver tutoriales porque cuando tienes ganas de hacer algo te esfuerzas”, asegura.
Posteriormente, Ronald Rodas hizo algunas fotografías de moda, se capacitó en cuanto a técnica y manejo de equipos y tomó un taller a cargo de Orlando Sender sobre fotografía de moda y se empapó de lo concerniente al retoque digital.
“Un fotógrafo posteó que necesitaba retocador digital y yo me ofrecí, porque quería seguir en ese mundo. Después me llené de trabajo, pero me esforcé y aprendí el manejo de los programas y así se abrieron varias posibilidades”, detalla.
Entre los fotógrafos con los que trabajó como retocador destacan Vicente Mozo, Javier Falcón y otros top. Además, de trabajar con marcas como Topitop, Él y otras más.
“Yo ofrecía mis servicios como retocador digital a los fotógrafos. Les pedía que no me pagaran pasajes, pero que sí me dejen estar en sus producciones. Era una especie de intercambio y yo necesitaba aprender cómo hacían las fotos. Ayudé a todos los fotógrafos de Lima y aprendí sobre cómo trataban a las personas, cómo las hacían posar, cómo armaban la producción y más”, narra.
Añade que Ricardo Montero fue su mentor en la fotografía, pues él lo capacitó en todas las áreas que esta demanda y a cambio Ronald Rodas retocaba sus fotografías.
“De esa manera volví a mi etapa de fotógrafo. Compré equipos, luces y empecé a practicar. En ese ir y venir me llamó una agencia de Lima, así que viajé y llegaron unos modelos que iban a hacer una producción con otro fotógrafo, pero antes de ello les tomé algunas. Mientras me hablaban de su cultura yo los retrataba y después de un rato se las mostré. En ese momento el director de la agencia me contrató”, indica.
Ronald Rodas explica que esto sucedió porque los demás fotógrafos mandaban a retocar sus imágenes, sin embargo él no necesitaba de nadie más y con el tiempo armó producciones sobre fotografía de moda.
Entre el 2017 y el 2018 dictó talleres de fotografía con su hermano en un nuevo estudio denominado ‘Estudio R’ y ambos estudiaron administración para complementar a la empresa.
Luego, a inicios del 2018 nace Rodas Estudio Fotográfico, que es solo para familias, embarazadas, niños y bebés. Esta iniciativa también fue de ambos y hasta la fecha trabajan en equipo pese a las distintas ramas en las que cada uno se desenvuelve. Ronald, por ejemplo, desarrolla publicidad y moda. Gustavo se enfoca en bodas.
EXPERIENCIAS
Ronald Rodas narra que en una oportunidad lo invitaron a un taller de bodas en Trujillo y en él se dio cuenta que se trabajaba con sentimiento, no solo con estética y que había muchos fotógrafos, pero no videógrafos y vio ahí una oportunidad para hacer algo diferente.
“Dejé la foto de moda y la publicidad e hice videos de bodas. Me empapé dos meses de tutoriales y me compré una video cámara. Además, tomé un taller de bodas en Lima dictado por europeos y así aprendí a armar historias y de ahí nace Ronald Rodas Videógrafo, hace siete meses”, sostiene.
ANÉCDOTAS
“Siempre quise trabajar con famosos y entre ellos está el actor Orlando Fundichely. En ese tiempo yo estaba en Lima, mi celular sonó y era él quien quería trabajar conmigo para armar su book. En ese momento conseguí una cámara, luces y cartulina y salieron fotos geniales”, manifiesta.
Agrega que le sucedió una historia similar con Austin Palaos. Ronald Rodas se encargaba de realizar fotografías para sus redes y gracias a eso conoció a varias personas del rubro.
RETOS
Ronald Rodas cuenta que uno de los mayores retos que ha afrontado como retocador fue para Agua Clara, una marca internacional de bikinis. En ese momento tuvo que retocar 50 fotografías en una semana.
“Eso fue en Lima, así que me quedé en sus instalaciones los siete días y para mí fue un gran reto. Al final cumplí con la meta, pero la encargada había olvidado hacer la portada y en ese momento la hice y les encantó”, expone.
Como videógrafo también ha afrontado situaciones difíciles. Cuenta que la primera pareja con la que trabajó tuvo una historia especial, pues el novio era de New York y solo hablaba inglés. Entonces, convivió con ellos una semana y logró comunicarse con él por medio del traductor del celular.
“Fue raro, complicado y chistoso, pero muy bonito. No hay nada mejor que hacerte amigo de una pareja, ser parte de su historia y registrar sus mejores momentos”, finaliza.
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