En plena Guerra del Pacífico, el 17 de abril de 1879, se fundó la Cruz Roja Peruana, institución que forma parte de la red humanitaria más grande del mundo, cuyo fin es brindar protección y asistencia a personas afectadas por desastres naturales y conflictos armados.
La Cruz Roja Peruana es una institución auxiliar a los poderes oficiales del Estado, considerada de servicio civil voluntario en el ámbito humanitario. Trabaja bajo áreas como gestión de riesgo de desastres, salud, promoción de la higiene y desarrolla proyectos.
LABOR
La presidenta de la Cruz Roja Peruana - Filial Chiclayo, Rosario Hernández Reaño, refiere que en el Fenómeno de El Niño Costero del 2017 la organización realizó un trabajo importante con apoyo de la Cooperación Española en cuanto a organizaron de la población y ayuda humanitaria.
“Para ese fenómeno se brindaron kits de higiene, kits de cocina y se instalaron 500 módulos distribuidos entre Pìtipo, Ferreñafe, Lambayeque, Jayanca, Pacora, Íllimo, Santa Isabel, San Luis y demás poblaciones vulnerables. Nosotros no apoyamos al sector urbano, siempre vamos a las zonas más propensas y nos enfocamos en caseríos y asentamientos humanos, donde la ayuda no llega”, sostiene.
Rosario Hernández manifiesta que los miembros de la Cruz Roja están en constante capacitación en cuanto a primeros auxilios, evacuación, rescate y gestión de riesgos para dar una respuesta acorde a lo que se necesita.
“En tiempos de paz y tranquilidad nos retroalimentamos y en tiempo de desastre tomamos acción siempre de la mano con el Instituto Nacional de Defensa Civil - INDECI, el Centro de Operaciones de Emergencia Regional - COER, y la Gerencia Regional de Salud - GERESA”, indica.
Menciona además que en aquel desastre, la Cruz Roja Peruana atendió a 20 mil 600 familias damnificadas en cinco regiones. Entre ellas están Piura, Lambayeque, La Libertad, Áncash y Lima.
De acuerdo a su informe oficial, la asistencia fue casi simultánea en las zonas afectadas y fue la primera organización humanitaria en trasladar 41 toneladas de ayuda provenientes del exterior con apoyo de la Federación Internacional de la Cruz Roja y Media Luna Roja. El cargamento consistió en ayuda no alimentaria y equipamiento para la producción y distribución de agua.
“En Pítipo se realizó un trabajo minucioso para identificar a cada familia que necesitó ayuda, teniendo en cuenta cuántos integrantes la componen, si había adultos mayores y niños”, resalta.
Agrega que es importante que la ayuda llegue, pero con conocimiento y valores de las comunidades organizadas sobretodo en resiliencia, para que ellas se ayuden a sí mismas a salir de una situación de desastre.
“En tiempo de desastre las personas y las comunidades quedan demasiado aturdidas, con ansiedad, miedo e impotencia, pero ahí radica nuestro trabajo, además de brindar apoyo psicosocial, distribución y módulo”, cuenta.
“Paralelo a ello se brindaron kits de higiene y cocina y para fortalecer los conocimientos desarrollamos un taller de prevención en cuanto a salud e higiene. Es importante que las personas comprendan que hay escases de todo, pero aún así hay que cuidarse, enfatizando en la familia, el cuidado a los niños y el cuidado a los más vulnerables como las madres gestantes, niños o personas con discapacidad”, enfatiza.
REQUERIMIENTOS
Rosario Hernández menciona que la Cruz Roja Filial Chiclayo carece de recurso humano, pues al ser una institución de primera respuesta necesita más voluntarios.
“Ahorita somos 150 voluntarios, pero muchos trabajan o estudian y siempre necesitamos más personas dispuestas a ayudar, porque es una manera de extender nuestros brazos para llegar a más comunidades”, dice.
Otra de las demandas es cuanto equipos. No cuentan, por ejemplo, con una ambulancia para brindar una respuesta inmediata y oportuna.
ACTIVIDADES
Del 7 al 11 de febrero la Cruz Roja Peruana brindó en Piura un taller de formación de equipos nacionales de intervención en salud dirigido a voluntarios a nivel nacional.
El taller tuvo como propósito formar equipos nacionales de intervención en salud y emergencia para que los miembros sean capaces de evaluar, diseñar, ejecutar y monitorear acciones en la reducción, respuesta y recuperación de desastres.
La Cruz Roja Peruana se aboca en tres funciones: salud y seguridad, voluntariado, cursos y talleres.
Respecto a salud y seguridad genera propuestas y da acompañamiento a las actividades que se realizan en las comunidades de mayor vulnerabilidad, con el objetivo de contribuir a la mejora de las condiciones básicas de salud mediante la promoción de hábitos de higiene, nutrición y otras medidas preventivas.
Dentro de sus ejes destacan la atención prehospitalaria, prevención, recuperación en emergencias y desastre de ámbito nacional, desarrollo de infraestructura y equipamiento de servicios básicos de salud, promoción de la donación voluntaria de sangre, prevención de VIH, salud sexual y reproductiva.
Luego están las actividades de voluntariado. Estas consisten en labores generales que brindan las personas empleando su tiempo sin recibir remuneración alguna para el desarrollo de un bien común hacia los más necesitados.
En cuanto a los cursos y talleres, la Cruz Roja Peruana brinda capacitación en primeros auxilios, cuidados de lactantes y niños, cuidados en el adulto mayor y otros.
respuesta de José Chapoñan Burgos el 2020-06-23.
me gustaria ser parte de la cruz roja filial chiclayo.. gracias
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