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DEFORESTACIÓN AFECTA A APICULTORES: PRODUCCIÓN DE MIEL DE ABEJA DISMINUYE EN LAMBAYEQUE

Escribe: Semanario Expresión
Edición N° 1072

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La apicultura es la actividad dedicada a la crianza de las abejas, prestándoles los cuidados necesarios con el objetivo de obtener y consumir los productos que estas son capaces de elaborar y recolectar. El principal recurso que se obtiene de esta actividad es la miel, factor de gran beneficio para los humanos.

 

El distrito de Íllimo, en la provincia de Lambayeque, es uno de los lugares donde las personas se dedican más a la apicultura y cada 21 de noviembre en la “Tierra del Tumi de Oro” festeja el Día del Apicultor Peruano, actividad en la que participan criadores de diferentes partes del departamento.

 

DISMINUCIÓN

El Responsable de la Actividad Apícola, Pedro Acosta Suclupe, indica que la producción apícola en el distrito illimano, como en el departamento de Lambayeque, ha disminuido desmesuradamente debido al cambio atmosférico, así como a la desforestación por la tala indiscriminada que realiza el hombre.

Para evitar que la producción de la miel de abeja siga disminuyendo, los apicultores lambayecanos están analizando realizar un proyecto de reforestación y de esa manera, con la Mesa Apícola Regional, que se ha reactivado, conseguir que  la elaboración de la miel aumente.

“Desde el 2004 estamos siendo afectados por el cambio del clima y la depredación de los bosques secos, como son el algarrobo y el zapote”, dice.

 

AFECTADOS

Un total de mil 500 apicultores a nivel departamental son los afectados por la desforestación del algarrobo y la variación del clima, ya que el mal tiempo también afectan la flor del algarrobo que es muy débil y al no resistir a  las variaciones de las temperaturas se cae y el néctar que se logra extraer es mínimo.

Solo en el distrito de Íllimo son 200 los apicultores perjudicados.

“Como existen zonas desforestadas, los apicultores están dirigiéndose a la parte de la serranía de Olmos, como al distrito de Suyo en Piura, allí han logrado un incremento de la producción de miel”, cuenta.

Anteriormente los apicultores de Íllimo producían 25 kilos por colmena, pero en la actualidad solo producen cinco kilos, y eso se debe a la tala indiscriminada de los bosques secos, como también a los cambios bruscos del clima.

Ahora los apicultores tienen que adecuarse a las temperaturas del medio ambiente, y aprovechar la poca floración de zapote y del algarrobo, ya que esas especies vegetales son beneficiarias para el alimento de las colmenas.

 

APOYO

El Instituto Nacional de Innovación Agrícola - INIA, como integrante de la Mesa Apícola Regional, ha ofrecido donar plantones de algarrobo y de zapote, para que sean plantados en las zonas que han sido acabadas por la mano del hombre.

Juan Castro Vásquez, Analista en Sanidad e Inocuidad del SENASA, manifiesta que la apicultura está resurgiendo en el departamento de Lambayeque, destaca la reactivación de la mesa regional y menciona que se está trabajando para organizar a los apicultores y elaborar un registro de ellos.

Una vez que tenga al total de apicultores plenamente empadronados, realizarán trabajos de capacitación, con el propósito de producir más miel para el mercado. También reforestarán algunas áreas depredadas, porque sin la flor del algarrobo, la abeja se queda sin alimento y sin la posibilidad de producir más miel.

La producción apícola existe todos los años, pero cada vez con menor cantidad, a comparación de años anteriores. A través de la Gerencia Regional de Agricultura se capacitará a los apicultores de Lambayeque para obtener una mayor capacidad de cosecha a nivel de colmena.

“Vamos a hacer mejoras en el manejo de colmenas, con el propósito de que la producción de miel aumente en el departamento de Lambayeque”, señala Castro Vásquez.

La apicultura es la crianza y cuidado de las abejas, ya que de ellas se obtienen productos como la miel, la jalea real, el propóleo, la cera y el polen.

El apiario, también conocido como colmenar, es el lugar donde se concentran todas las colmenas en las que habitan las abejas, estas se dividen en tres tipos de jerarquías. Primero está la abeja reina, que tienen como única función poner huevos; después, las obreras encargadas de recolectar el néctar y el polen; y, por último, están los zánganos, quienes fecundan a la abeja reina. Una vez que cumplen con su función son echados de la colonia.

“Durante el año las abejas obreras producen miel, jalea real y cera, así como el alimento para la colmena. Una vez que las abejas terminan el proceso que tarda alrededor de tres semanas, los apicultores recolectan la miel y la jalea para así obtener otros productos”, explica.

 

CAPACITACIONES

Hasta el momento 100 apicultores del distrito de Íllimo han sido capacitados por SENASA. A estos se les da a saber tienen que realizar el manejo de sus colmenas con nuevas técnicas para que puedan aumentar la producción de miel que se ha reducido desde el 2004.

La apicultura ya se está practicando en los distritos de Olmos, Motupe y Pacora, y eso es muy importante porque la miel de abeja es eficaz para tratar heridas de la piel y la tos, ya que ayuda a aliviar el malestar, cubre las paredes de la garganta y además la suaviza.

 

DAMNIFICADOS

El apicultor Juan Chiroque Sandoval, luego de resultar perjudicado por las lluvias del Fenómeno de El Niño Costero, se vio obligado a reducir las colmenas madres a solo tres, y tuvo que alimentarlas cada 8 días, ya que las lluvias lavaban el néctar y además acababan con la floración de los algarrobos y zapotes.

“Constantemente combatí a las hormigas y las plagas con veneno, el producto tóxico lo eché alrededor de los cajones de las colmenas para evitar que sean atacadas”, comenta.

Posteriormente se vio obligado a emigrar y acudió a fundos alejados del departamento de Lambayeque, donde se dedicó a la polinización para duplicar sus colmenas y de esa manera producir su miel de abeja.

La apicultora Agustina Fernández Chiroque da a conocer que se vio afectada con el Niño Costero del 2017, y que de las 40 colmenas que tenía, actualmente se quedó solo con 14. Las lluvias la afectaron bastante, producto de los intensos aguaceros aparecieron paracitos y hormigas, quienes se comieron los alimentos de las abejas y como consecuencias 26 colmenas se ahuyentaron dejando los cajones vacíos.

Luego que las 26 colmenas abandonaron los cajones, Agustina Fernández no ha podido producir más miel. Indica que a pesar que asiste a todas las capacitaciones no tuvo ayuda de las autoridades.

 

KILOS

Recuerda además que antes de perder a sus 26 colmenas, producía 800 kilos de miel de abeja, y con la pérdida de más de sus 20 colmenas, actualmente produce 280 kilos de miel.

“Hemos tenido bastante pérdida y hasta el momento no hemos podido superarlo, estoy viniendo otra vez a capacitarme, porque quiero aumentar mi producción”, expresa.

Indica que en las anteriores capacitaciones, las autoridades le prometieron apoyarla, pero eso nunca se cumplió, ya que nunca la apoyaron con un cajón o con una colmena cuando se vio afectada por el El Niño Costero.

“A pesar que las autoridades me defraudaron, sigo creyendo y continuaré recibiendo las capacitaciones, porque tengo la esperanza de volver a recuperar la producción de miel de abeja y así salir nuevamente a delante, ya que la apicultura es el sustento de mi familia”, menciona.

 

+ NOTICIAS

  • El origen de la apicultura es muy remoto, de acuerdo a pinturas rupestres, se puede estimar que hace cerca de 8000 años el hombre ya recolectaba la miel que producían las abejas. Se cree que los primeros esfuerzos para controlar a estos animales y apropiarse de sus productos fueron desarrollados en el período Neolítico.

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