“Masa Crítica” es un movimiento chiclayano que promueve otras formas de moverse por la ciudad en base al uso consciente de la bicicleta, pues el papel de ella en el entorno urbano es minimizar el impacto ambiental que genera el uso y abuso de los medios de transporte convencionales.
“La iniciativa surgió el 22 de setiembre del año pasado en el marco del Día Mundial sin Auto. Ese día un grupo de ciclismo denominado Chacra Bike organizó un recorrido por toda la ciudad, actividad que no es muy común, pero tuvo buena acogida y al ver la aceptación de las personas se pensó en hacer el recorrido todos los meses”, comenta Jhonatan Montalvo Chuyo, uno de sus representantes.
De esta manera surgió “Masa Crítica” a cargo de tres jóvenes: Miriam, Marco y Jhonatan. Este movimiento mundial nació en California y consiste en pedalear una vez al mes en la ciudad con la intención de reivindicar a la bicicleta como medio de transporte.
“Muchas personas encontramos en la bicicleta ese transporte saludable que ningún otro medio ofrece. Es mil veces mejor desplazarse por la ciudad mientras se pedalea y observa un atardecer, que dirigirse hacia un lugar en auto y renegar por el tráfico”, menciona Jhonatan.
“Masa Crítica” recorre las calles de Chiclayo el último viernes de cada mes y el punto de encuentro siempre es la Plazuela de Elías Aguirre a las 7:30 de la noche. La ruta varía, pues la idea es recorrer la ciudad de a pocos.
BENEFICIOS
“Creemos que tener un auto significa alcanzar algo en la vida, se supone que con este las personas pueden llegar a todos lados en el menor tiempo posible, pero si lo pensamos es algo equivocado. Hay muchas otras formas de movilizarnos y cada una de ellas genera diferentes efectos en la ciudad”, refiere.
Según Jhonatan, la bicicleta con el paso del tiempo se ha visto desplazada por el avance de la industria automotriz, sin embargo las calles todos los días se vuelven caóticas y aunque no parezca, el tiempo es más largo en un coche.
“Para llegar de un extremo a otro en la ciudad montado en una bicicleta se emplean a lo mucho 40 minutos. Chiclayo es pequeño y plano, por eso la iniciativa pretende generar conciencia ante ello y así contribuir no solo con el medio ambiente, sino también con la salud física de las personas”, menciona.
El ciclismo urbano en todos los niveles cobra fuerza porque existe la necesidad de crear nuevas opciones de movilidad que no saturen las ciudades y sometan a quien usa el auto a una realidad de la que no se puede escapar: la contaminación.
El promotor menciona que las personas tienen el derecho a desplazarse libremente por los espacios públicos en un ambiente agradable, sin embargo el olor a humo y gasolina impregna la ciudad desde tempranas horas del día.
“La bicicleta no es una tendencia o una moda. Es y siempre ha sido un medio de transporte y hoy más que nunca marca un camino y crece entre la población, sobretodo entre la gente joven que busca alternativas distintas”, manifiesta.
DIFICULTADES
El ciclismo es un deporte que ayuda a tonificar los músculos y a fortalecer la resistencia y el sistema cardiovascular, pero quienes lo practican se enfrentan a una serie de peligros.
Por ejemplo, las muertes por accidentes de tránsito. Estas aumentan todos los días y se originan por la imprudencia tanto de conductores, como de peatones, incluso del mismo ciclista.
Jhonatan afirma que los conductores muchas veces son irrespetuosos y con el afán de ir más rápido sacan del camino a los ciclistas o los insultan. Además, cuando un coche se estaciona los choferes abren la puerta apresuradamente sin mirar y ocasionan accidentes.
“La idea es generar un cambio de conciencia en las personas y que desde niños vean a la bicicleta como un medio de transporte responsable, más que como algo recreativo. Estas son cosas cotidianas pero que llenan mucho a las personas”, dice
Existen automovilistas que consideran imprudente el hecho que un ciclista circule por las calles y avenidas de la ciudad. Para otros se trata de un acto suicida y cuando el ciclista sufre un accidente vial señalan que es él el culpable.
“Los conductores automovilísticos se creen dueños del camino, pero las calles no son solo para ellos, sino también para las bicicletas”, asegura.
RECOMENDACIONES
“Desde que somos niños y salimos a bicicletaear nuestros papás nos recomiendan llevar casos, rodilleras o coderas, pero muy pocas veces hacemos caso. Las bicicletas son como cualquier otro vehículo y tenemos todo el deber de circular responsablemente por las vías de la ciudad”, refiere.
Uno de los consejos es circular lo más pegado posible a la orilla de la vereda, siempre que no esté llena de basura o algún obstáculo. Generalmente las bicis avanzan más lentas que los autos, por lo que deben circular por el carril derecho.
“Si pensamos sobre las posibilidades que tiene la bicicleta frente a otros medios de transporte caeremos en cuenta que no hay límites y que podemos empelarla como la mejor y la más económica opción”, finaliza.
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