La Compañía de Jesús, conocida como comunidad jesuita, llegó al Perú el 28 de marzo de 1568 con dos misiones: la formación educativa y la formación de la fe. Desde entonces se encarga de su defensa y propagación a fin de encaminar a sus fieles y volver provechosa la vida espiritual.
Los primeros jesuitas llegaron al Perú cinco años después de concluir el Concilio de Trento y fieles a sus ideales respaldaron el programa de la Iglesia, orientado a la práctica de la fe.
PERSONAJES ILUSTRES
Con el paso del tiempo destacaron algunos miembros de la Compañía de Jesús como Francisco del Castillo, por la cercanía que tuvo con los esclavos y las personas humildes.
De igual forma, el padre Alonso de Barzana, misionero en Perú, Bolivia, Argentina y Paraguay, que llegó a dominar 11 lenguas originarias producto de su labor evangelizadora. También resalta Joseph de Acosta, autor de obras ligadas al conocimiento de la cultura prehispánica, así como Ludovico Bertorio, autor de la gramática en lengua aymara y otros como Alonso Messia, Diego Álvarez de Paz, Juan de Alloza.
Un medio de evangelización, en la época colonial, fueron los colegios. En dicha época, incluso antes de su expulsión de América, sucedida en 1767, los jesuitas abrieron distintos colegios que formaban el espíritu de las personas mediante la sensibilidad y los valores cívicos.
De esta manera la educación pública en el Perú se orientó hacia las élites criollas y las élites indígenas. Los colegios fueron para criollos, mestizos y para hijos de indígenas nobles.
La Compañía de Jesús tiene a cargo la red de colegios Fe y Alegría, así como los Centros Sociales destinados a la población campesina. En todo el Perú hay 80 colegios dirigidos por religiosas.
COMUNIDAD JESUITA EN CHICLAYO
Respecto al lema de este año: “Fe que Transforma”, el padre Juan Sima, miembro de la Casa de Retiros Santa María, menciona que es una experiencia que implica una transformación en el ámbito personal y espiritual.
“Las personas van por la vida atribuyéndole a la suerte las cosas buenas que les pasa, sin embargo cuando atraviesan una mala situación le preguntan a Dios por qué. Creo que es una cuestión de ponerle a Dios nuestras vidas en sus manos, él se encarga de lo demás, pero necesitamos fe y veremos cómo cambian las cosas”, agrega.
Para el padre Juan es importante la oración diaria y el examen de conciencia, ya que por medio de este uno evalúa cómo le ha ido en la semana.
“Si las cosas van bien sigo haciendo las mismas acciones, pero si me va mal busco otra manera. La juventud y en general todas las personas viven en la rutina, eso impide que crezcan espiritualmente, pero si no toman conciencia de ello, nunca podrán lograrlo”, manifiesta.
ACTIVIDADES
Con motivo de los 450 años, la comunidad jesuita realizará distintas actividades en Chiclayo. El 7 de julio se proyectará la película La Misión desde las 6:30 de la tarde hasta las 9:00 de la noche en la Casa de Retiros Santa María. Posteriormente, el 28 de julio se realizará la fogata ignaciana en el mismo lugar a las 7:00 de la noche.
El 29 de julio la Casa de Retiros ofrecerá una misa dominical a las 8:00 de la mañana y a las 10:00 del mismo día se celebrará una mañana deportiva en la Institución Educativa Fe y Alegría.
Además, el 30 del mismo mes a las 8:00 de la noche habrá una oración de luz y el 31 será la misa central a las 7:15 de la noche.
El 1 de septiembre se realizará la misa “60 años como jesuita”, presidida por el padre Juan Sima a las 7:00 de la noche.
Asimismo, durante del mes de octubre de realizarán otras actividades como una kermes por los 450 años en la Casa de Retiros desde las 10:00 de la mañana hasta las 4:00 de la tarde. El 26 y 28 habrá un coloquio regional denominado Fe que Transforma.
Las actividades culminan el 15 de diciembre a las 6:00 de la tarde con una misa en la casa de retiros.
APERTURA HACIA LOS DEMÁS
“Necesitamos trabajar juntos y tener el espíritu de ayuda con el prójimo. Debemos escuchar y apoyar a los demás y no estar encerrados en nuestro pequeño mundo sino, abrirnos a las necesidades de los demás”, dice.
El padre Juan Sima añade que es importante que las personas pongan en práctica su fe, pues la sociedad afronta tiempos difíciles y, lo que es peor, se encuentra dividida y prima el egoísmo.
Un espacio oportuno para reflexionar y entrar en contacto con los demás, refiere el sacerdote, es un retiro espiritual. Es este la persona se pone en contacto con Dios y consigo misma, es un tiempo de silencio dentro de un mundo donde hay tanto ruido.
“Debemos estar en contacto con nosotros mismos, con la naturaleza y con la otra persona cara a cara. Un retiro es un tiempo para reflexionar quién eres tú y cuál es tu meta, el problema es que las personas no acuden a este tipo de actividades, a pesar que el contacto con Dios es muy importante”, señala.
“Hago un llamado a todos los fieles y los invito a participar de esta festividad. Este será un pequeño espacio oportuno para mirar en nuestro interior y renovar nuestro espíritu”, finaliza.
respuesta de Dick Lopez el 2021-09-30.
cuando se accede a la seccion Miexpresion de su semanario, no se sabe de que fecha es el articulo....es lamentable.
Deja tu Comentario