En promedio cuatro adolescentes al mes son atendidos en el servicio de Emergencia del Hospital Regional Docente Las Mercedes, luego intentar quitarse la vida por los constantes problemas familiares que protagonizan sus progenitores. Así informa la psicóloga del nosocomio Doris del Milagro Cerna Díaz.
Anteriormente las personas mayores de edad eran las que pretendían suicidarse, actualmente adolescentes de 12,13 y 14 años son quienes intentan solucionar sus problemas autoeliminandose sin buscar ayuda profesional ante las agresiones que perciben de sus padres.
HOGARES CONFLICTIVOS
Los menores que viven en un hogar conflictivo no buscan soluciones a los problemas familiares que experimentan, ya que en el camino no perciben a sus padres como guías que los ayuden a sobrellevar las dificultades. Consecuentemente, al continuar sin contar con un guía que les diga qué deben hacer, optan por quitarse la vida.
Los menores deben tener deberes que realizar, asimismo ser monitoreados y guiados por sus padres con el propósito de buscar soluciones a sus problemas.
“Ahora está de moda la frase ‘me quiero morir’. En el servicio de Emergencia ya no vemos a niños enfermos físicamente, sino a niños que están mentalmente enfermos y desorientados en cuanto a sus pensamientos, pues muchos de ellos no son los adecuados. Dicha situación desemboca en un intento de suicidio. Los menores ya no acuden al hospital por un accidente propio de su edad, lamentablemente estos se hacen daño a sí mismos sin buscar una solución a las dificultades familiares registradas en sus hogares”, narra Doris Cerna.
GÉNEROS
Declara también que la sociedad atraviesa una agresión de géneros, tanto del hombre hacia la mujer como viceversa.
Por orden judicial los pacientes, ya sean víctimas o agresores, acuden hasta el servicio de Psicología del Hospital Las Mercedes para que se sometan a terapia psicológica y de esa manera se conozca el motivo de la agresión entre parejas, fenómeno que últimamente ha aumentado y muchas veces conlleva a acabar con la vida del ser amado.
Al evaluar a los pacientes, dice Doris Cerna, se detecta que hombres y mujeres fueron criados por familias patriarcales machistas, además en algún punto fueron violentados y ultrajados. Ello origina que en el transcurso de su vida se acostumbren a violentar a los demás a pesar de saber que incurren en una actividad inaceptable.
AGRESIONES
Los dos tipos de agresiones, tanto física como psicológica, son muy dolorosas para el ser humano, ya que ambas se conectan. Si la persona no está bien físicamente, no podrá desempeñar una vida emocionalmente normal.
Las personas que son víctimas de agresión física y psicológica oscilan entre los 20 y los 65 años. Algunos adultos mayores atraviesan estos conflictos por más de 30 años y viven reprimidos. Siempre es propicio el respeto y la comunicación, pues esos dos factores son importantes no solo en una relación sentimental, sino familiar y laboral.
Existen personas que han sido agredidas toda su vida y cuando forman su familia piensan en no agredir a su esposas ni a sus hijos porque no quieren que ellos vivan el mismo acontecimiento traumático que atravesaron durante su infancia.
También existen personas que al criarse toda su vida en un hogar conflictivo expresan y proyectan dicha actitud en su nueva familia, de modo que agreden física y psicológicamente a sus integrantes. Posteriormente sus hijos se acostumbran a vivir en ambiente de problemas y nunca buscan la ayuda de un experto.
“Todos pueden ser víctimas. Las agresiones, en su mayoría, son de hombres hacia mujeres, aunque también sucede al revés. El grado de violencia es lo preocupante porque llegan a cometer desfiguraciones, hasta asesinan al ser que una vez amaron. Con estos antecedentes evaluamos al paciente para determinar las causas y saber su perfil psicológico”, narra Cerna Díaz.
RESPETO
Diariamente el servicio de psicología del nosocomio chiclayano recibe a seis pacientes entre hombres y mujeres. Durante las sesiones psicológicas han detectado que las principales causas de las agresiones entre las parejas son el mal carácter, la falta de compresión y sobre todo la pérdida del respeto.
En muchos casos tanto el hombre como la mujer se enamoran por el físico, de modo que desconocen el carácter de cada uno. Sin embargo cuando conviven juntos muestran su verdadero rostro y empiezan las discusiones. De dicha manera se pierde el respeto entre ambos y cuando eso sucede comienzan las agresiones mutuas físicas y verbales. Por otro lado, si hay hijos de por medio ellos pagan las consecuencias ya que estos llegan a ser tímidos o agresivos.
“Las agresiones mutuas existentes en el hogar producen niños agresivos, tímidos, extrovertidos e impulsivos. Los padres deben entender que los perjudicados son los hijos más que ellos”, dice la psicóloga del nosocomio Las Mercedes.
Se conoce también que los menores víctimas de violencia física, psicológica o tocamientos indebidos durante actos de violencia familiar son atendidos y tratados en el Módulo de Atención de Maltrato Infantil del Niño y Adolescente del Hospital Regional Docente Las Mercedes.
OBSESIÓN
Doris Cerna señala además que la obsesión entre integrantes de una familia o relación sentimental es uno de los principales factores para que se inicien los problemas, ya que llegan a un extremo en el que las personas sienten que su pareja es de su propiedad.
“Parte de la obsesión es cuando el individuo piensa que por ser el esposo o la esposa la otra persona es de su propiedad y como le pertenece no puede mirar ni a la derecha ni a la izquierda”, explica la profesional en psicología.
La versión de amor cambia por obsesión cuando las personas confunden el mencionado sentimiento con sobreprotección al punto de tener al ser que ama a su a lado en todo momento.
TECNOLOGÍA
Las redes sociales muchas veces son causantes de los problemas familiares, ya que despiertan los celos enfermizos en las parejas, quienes con ver un solo ícono llegan a matar o a causar graves daño a la pareja.
Menciona que el hospital Las Mercedes recibió el caso de una joven mujer maltratada a golpes, cuya pareja la agredió propinándole puñetes y patadas, lo que ocasionó fracturas en las costillas y hematomas en diferentes partes del cuerpo. Todo se motivó por un mensaje de texto.
“Esto sucedió por un mensaje en el celular de la agraviada a quien supuestamente amaba. Todos debemos controlar nuestros pensamientos, si nosotros no llegamos a hacerlo, estos pueden acarrear muchas cosas y nadie tiene el derecho de hacer daño a otra persona”, afirma.
AUTOESTIMA
Las personas muchas veces saben que son víctimas de maltrato familiar, pero a pesar de eso no aceptan lo que viven y piensan que su pareja va a cambiar. La especialista señala que quienes atraviesan dicha situación deben aceptar conscientemente que su pareja no siente amor y que mutuamente se hacen daño.
“La persona que ama y quiere no hace daño. Es importante trabajar con el autoestima del paciente, de modo que se quiera, ame y acepte a sí mismo. Existen personas que viven con un mismo patrón en casa, pues toda su vida fueron violentadas, esto genera que vean normal la convivencia que tienen en su hogar”, comenta.
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respuesta de TATIANA el 2020-07-14.
excelente
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