El coordinador regional de la Mesa de Concertación para la Lucha contra la Pobreza en Lambayeque, Luis Montenegro Serquén, señala que existe preocupación por el incremento de cuatro puntos porcentuales del índice de pobreza en el departamento, lo que se refleja – anota – en los altos gastos de desnutrición infantil.
“La pobreza no es un número, son personas que vemos a diario en las calles pidiendo limosna. La pobreza ha aumentado en Lambayeque, pero existen ciertas poblaciones alejadas que no se contabilizan, entonces es probable que existan más familias atravesando esta situación”, refiere.
A nivel nacional, dice Luis Montenegro, la pobreza urbana cobra protagonismo. Sin embargo, la pobreza en zonas rurales es más dura pues no solo está asociada a la canasta básica familiar, sino también a problemas de contaminación, agua y desagüe.
La pobreza se mide por decenios. Del 2007 al 2017 aparentemente disminuyó, pero del 2016 al 2017 subió un punto a nivel país. Ese punto a nivel nacional significa cerca de 375 mil personas, según el Instituto Nacional de Estadística e Informática - INEI. Por otro lado, la pobreza extrema engloba al 7 % de los peruanos, pero en lugares como Incahuasi el 70 % de la población es pobre, ello refleja una inequidad entre el número y la realidad.
INDICADORES
El Instituto Nacional de Información Estadística – INEI, mide a la pobreza en base a la capacidad de gasto de una persona. En una familia conformada por cuatro integrantes, cada uno gasta en promedio 350 soles mensualmente. Esto significa mil 338 soles por familia al mes, pero algunos hogares ganan menos de 800 soles. Entonces basta que una familia gaste 670 soles para considerarla como parte de la pobreza extrema.
“Si dos personas trabajan en una familia para mantener la canasta básica familiar al tope y una enferma genera un gasto extra, entonces inmediatamente la familia pasa al grupo conformado por la pobreza, porque los gastos por necesidades básicas se incrementan”, dice.
DISTRITOS MÁS POBRES
Cañaris, Incahuasi, Mórrope y Salas son los cuatros distritos más pobres de la región Lambayeque y producto del Fenómeno de El Niño Costero se suman Tumán, Túcume, Íllimo, Pacora y Jayanca.
Existe mucha gente afectada por dicho suceso climatológico que aún vive en emergencia porque no tienen las condiciones ni oportunidades para elevar su calidad de vida.
Luis Montenegro señala que dicho fenómeno evidenció el riesgo para las familias vulnerables, pero también para los habitantes de las áreas urbanas marginales que presentan sus propios riesgos.
Agrega que la pobreza extrema se ubica en las áreas rurales en donde las personas se alimentan a base de carbohidratos, además no cuentan con agua ni desagüe. Otro de los problemas que enfrentan es el día a día, pues no tienen un proyecto de vida.
“Normalmente la gente dice tengo que trabajar o estudiar, pero aquellos que enfrentan esta situación no saben qué hacer, cómo sostenerse ni cómo mantener a sus hijos”, indica.
Las áreas urbanas de Chiclayo son José Leonardo Ortiz y La Victoria. En el distrito leonardino es común ver niños limpiando autos y familias que viven en el margen de la ciudad, donde anteriormente funcionaban los botaderos de basura. En dichas zonas se construyen asentamientos humanos y cuando llueve aflora lo que está debajo, de modo que los microrganismos se adhieren al agua y los alimentos y se genera la parasitosis, que posteriormente trae como consecuencia la anemia.
CAUSAS
La pobreza es muy antigua. Los pobres existieron desde tiempos inmemorables, afirma Luis Montenegro, quien agrega que la única manera de erradicarla es a través de la participación conjunta de la sociedad civil y las autoridades en proyectos sostenibles.
La pobreza surge por una precaria administración de los recursos de un país. El Perú es un país rico que ha tenido desde el 2000 un avance económico alto, pero eso no se refleja en ciertas comunidades.
“El país ha crecido un 6 % en el PBI con bombos y platillos, pero la pobreza y la desigualdad sigue igual. En el 2000 el Perú registraba un 54 % de pobreza, ahora estamos en el 21,7 %. Aparentemente se está erradicando, pero la pobreza sigue en el mismo sitio y de manera más cruel, de modo que las personas viven en condiciones inaceptables”, afirma.
SOLUCIONES
Existe un principio de subsidiariedad para superar las brechas sociales, este se traduce en la disponibilidad que tienen las personas, por ejemplo el alcalde de Incahuasi para ayudar a su localidad con los recursos que tiene.
“Él tiene que hacer una gestión ante el Gobierno Provincial de Ferreñafe y de no poder hacerse se deriva al Gobierno Regional de Lambayeque. Eso implica la intersectorialidad, que es uno de los fines de la Mesa de Concertación”, señala.
La intersectorialidad propone que el alcalde de un distrito sepa qué hace salud, qué hace educación y las otras ramas, pues esos sectores manejan los programas sociales. Cuando el Ministerio de Inclusión Social - MIDIS, salud o educación reparten alimentos por sus programas, generalmente se beneficia una población, pero no se visibiliza a las demás.
“En este contexto es imperativa la focalización, que quiere decir significa tener el número real de pobres y proponer alternativas para ayudar entre todos”, acota.
Agrega que los funcionarios públicos deben administrar los recursos transparente y eficientemente. Además es necesaria la vigilancia ciudadana, pues los pobladores deben estar comprometidos con las obras.
“Si todos los profesionales y las actividades económicas desempeñadas en Lambayeque fueran honestas se contribuiría a superar las brechas sociales de todo tipo. Luchar contra la pobreza significa ser honesto y no es solo pedirle a la autoridad que lo sea, sino que la grafiquemos a través de nuestra actividad diaria”, añade.
El Perú enfrenta mucha corrupción, dice Luis Montenegro, y dentro de todas las consecuencias se ven afectados los programas sociales que son importantes y necesarios para el país, pues ayudan y se enfocan en las necesidades que atraviesa un determinado sector.
“Es una cosa bien sencilla de graficar, pero en la práctica es diferente. Salud y educación pelean por ser el protagonista, incluso los políticos que aparentemente hacen obras que son visibles como monumentos, pero las obras que requieren atención y no se ven como agua y desagüe las dejan de lado”, manifiesta.
LA AGENDA 2030
“Hoy tenemos el compromiso mundial con los objetivos del desarrollo del milenio. El Perú ha firmado un acuerdo dentro de la agenda 2030 y tiene por compromiso reducir el hambre, la pobreza y el cuidado del agua hasta el año 2030. Aún hay tiempo, sin embargo el país a través de cada poblador debe marcar los hitos para cumplir con lo pactado”, indica.
Dichos objetivos son un llamado universal a la adopción de medidas para poner fin a la pobreza, proteger el planeta y garantizar que todas las personas gocen de paz y prosperidad. Asimismo, incluye nuevas perspectivas como el cambio climático, la desigualdad económica, la innovación, el consumo sostenible, la paz, entre otras prioridades.
La agenda 2030 propicia el espíritu de colaboración a fin de escoger las mejores opciones para mejorar la vida de los ciudadanos de manera sostenible, cuidando los recursos para futuras generaciones.
ACUERDOS DE GOBERNABILIDAD
La Mesa de Concertación para la Lucha contra la Pobreza en Lambayeque se encarga de los acuerdos de gobernabilidad, estos señalan las brechas que enfrenta Lambayeque y reúne a los funcionarios a fin de comprometerlos a reducir ciertos indicadores durante sus mandatos.
La mesa tiene 17 años de funcionamiento y opera desde el 2002. Asimismo, trabaja con un actor diferente en cada gobierno y a la vez con diferentes presupuestos participativos, pues no todos funcionarios públicos apuntan a superar los problemas lambayecanos.
GRUPOS VULNERABLES
Los niños y los ancianos son los más vulnerables en la sociedad. Los adultos mayores que enfrentan situaciones precarias son abandonados en albergues o salen a las calles a pedir limosna. Por su parte, los niños trabajan en micros vendiendo golosinas, cantando o limpiando zapatos.
“En ciertas comunidades del país existen ancianos que no cuentan con un documento de identificación y, lo que es peor aún, no saben para qué sirve. No muy lejos de la urbe aún existen personas indocumentadas. El sistema de salud atiende a aquellos que llegan a las instalaciones. Sin embargo, existen personas de las zonas rurales que no tienen acceso”, comenta.
OTROS PROBLEMAS
“Mórrope tiene contaminación de agua por arsénico, por tal motivo se ven obligados a comprar agua. Sin embargo, es una obligación del Estado proporcionársela. ¿De dónde van a sacar dinero extra para comprar agua? Los problemas no solo están en el gobierno nacional, sino en el provincial y distrital. La pobreza es un problema de todos y las próximas elecciones nos harán mirar todas estas a través de un inventario de todo lo que pasa”, refiere.
En Lambayeque la población rural alcanza el 30 %, de esta solo el 16 % cuenta con el servicio de agua segura. De igual forma, un problema recurrente en estos lugares es el machismo que se refleja en el analfabetismo. En Incahuasi el 70 % de la población es analfabeta y el 90 % son mujeres, porque los padres mandan a los varones a trabajar o a la ciudad y las niñas a la cocina o a las labores en los campos.
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