Los dos últimos años fueron negativos para el sector construcción a nivel nacional. El 2016 se cerró con un decrecimiento de 0.3 % y entre enero y abril de este año la tendencia a la baja llegó en promedio a 6.01 %. Solo en abril, la industria de la construcción tuvo un retroceso del 8 %.
En Lima, el sector inmobiliario pasó de mil 200 viviendas vendidas al mes en el 2012 a 700 el año pasado, mientras que en Lambayeque solo se han colocado hasta el momento 347 créditos Mi Vivienda, lo que evidencia que la retracción ha mantenido estancada la dinámica económica de los privados dedicados a este rubro.
Sin embargo, el panorama desalentador podría cambiar hasta fines de este año, debido a las inversiones principalmente del Estado en la primera fase del proceso de reconstrucción, el que tendrá un impacto positivo directamente sobre el sector inmobiliario con la edificación de casas para los damnificados de El Niño Costero, financiadas por el Fondo Mi Vivienda.
Actualmente, el departamento tiene una oferta inmobiliaria superior a tres mil 300 casas, ubicadas principalmente en los distritos de Chiclayo, La Victoria, Monsefú, Pimentel, Lambayeque y Puerto Eten.
LIGERA RECUPERACIÓN
Según explica el presidente de la Cámara Peruana de Construcción – CAPECO Lambayeque, Antonio Rabanal Rosales, entre junio y agosto de este año se ha registrado una recuperación continúa del sector inmobiliario, lo que ha permitido revertir los 12 meses de tendencia negativa.
“Las perspectivas inmobiliarias para el 2018 son positivas, de recuperación del sector. Lo positivo es que la inversión privada ya dejó de caer y será casi nula a fines de año. La ligera recuperación que se ha sentido se debe a que las viviendas que hasta el año pasado se encontraban en stock han empezado a colocarse de manera lenta, lo que ha animado a los constructores a iniciar nuevas edificaciones que puedan ser colocadas el próximo año”, menciona.
Rabanal Rosales señala que un aspecto a considerar es que en Lambayeque el 70 % de viviendas se construyen de manera informal, sin la dirección e inspección de personal técnico. A esto suma, que la autoconstrucción de viviendas incrementa en 40 % el costo por la adquisición de materiales en menor volumen, lo que a la vez puede significar el uso de materiales o mezclas de concreto inadecuadas, incrementando la vulnerabilidad de las edificaciones ante posibles desastres como terremotos o inundaciones, anomalías que en la reconstrucción deberían corregirse.
“Nosotros como instituciones tenemos bastantes expectativas sobre el proceso de la reconstrucción, porque los motores de crecimiento y reversión del sector constructivo serán evidentemente los trabajos que se ejecuten y las obras privadas de vivienda”, indica.
LA RECONSTRUCCIÓN
Señala, que los constructores son conscientes que de los tres mil 115 millones de soles destinados para Lambayeque los primeros montos a ejecutar estarán enfocados en la rehabilitación de servicios básicos y accesibilidad (caminos y carreteras), que será a partir del próximo año que se verán las inversiones más grandes.
“Ahora bien, lo que nos preocupa es la priorización de los proyectos; es decir, saber cuáles de las grandes obras se harán primero para que de esta manera Lambayeque, en su conjunto, pueda experimentar un recuperación gradual”, menciona Rabanal Rosales.
El presidente de la CAPECO comenta que el gremio ha sostenido una primera reunión con el gerente regional de la Reconstrucción, César Calderón Morales, a quien se ha alcanzado una propuesta para que las empresas constructoras locales sean consideradas en el proceso, por lo que están a la espera de una entrevista con el director ejecutivo de la Autoridad para la Reconstrucción con Cambios, Pablo de la Flor Belaunde.
“Lo que buscamos es que a través de nuestra participación se puedan acortar los problemas de corrupción y se garantice la eficiencia en la ejecución de las obras. El documento ya ha sido elevado a la Autoridad para la Reconstrucción con Cambios y esperamos que nuestros aportes y recomendaciones puedan ser considerados”, manifiesta.
Por otro lado, Antonio Rabanal sostiene que uno de los principales factores que juega en contra del desarrollo del sector es la tramitología y la lentitud para la emisión de autorizaciones y certificaciones que existe en las entidades del Estado.
“EPSEL sigue siendo un ente burocrático igual que la municipalidad, por ejemplo se demoran un año en entregar un certificado de factibilidad y eso tiene que cambiar. En coordinación con los colegios de Arquitectos e Ingenieros estamos tratando de impulsar mecanismos que permitan mejorar todos estos procesos y agilizarlos”, manifiesta.
respuesta de Miguel Ángel Salazar García el 2019-04-24.
buen proyecto para el futuro del pais espero se concrete con éxito y sea beneficioso para todos los pueblos aledhaños a dichaa obras
respuesta de Miguel Ángel Salazar García el 2019-04-24.
buen proyecto para el futuro del pais espero se concrete con éxito y sea beneficioso para todos los pueblos aledhaños a dichaa obras
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