La Cruz Roja Peruana ejecuta desde mayo pasado el Proyecto “Medios de Vida”, orientado a reactivar la economía entre las poblaciones más afectadas por El Niño Costero, ofreciendo a las familias asistencia técnica para la reducción de vulnerabilidades, el reinicio de sus actividades productivas y el desarrollo de capacidades de organización comunal frente a nuevos desastres naturales.
El proyecto se financia con el apoyo de la Cruz Roja Española y la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo – AECID.
Para la aplicación del proyecto la Cruz Roja constrastó la información proveída por el Centro de Operaciones de Emergencia Regional – COER, y los diferentes ministerios, así como constataciones en las zonas afectadas con sus autoridades y líderes comunales.
De este modo, la organización internacional ha focalizado la aplicación de “Medios de Vida” en nueve sectores del distrito de Pítipo, en Ferreñafe, cuyas familias resultaron perjudicadas por el desborde del río La Leche.
“Nuestra población meta directa es de 400 familias, además de la población indirecta conformada por estudiantes, profesores, voluntarios y demás personas que hayan sido capacitadas por la intervención”, menciona Briam Vásquez Koo, coordinador del proyecto.
RECUPERACIÓN ECONÓMICA
El proyecto concluirá el 15 de octubre próximo y durante su ejecución se han realizado diferentes actividades de apoyo a las familias damnificadas, una de las más importantes es la entrega de dinero en efectivo.
Vásquez Koo explica que cada familia ha recibido en total 600 soles en dos entregas, la primera de 250 y la segunda de 350.
“Esta división del dinero hace que el gasto sea más responsable y planificado por parte de las familias, al ser un recurso limitado. El apoyo no solo es económico, también se les ha brindado capacitaciones en temas agrarios y pecuarios, para que puedan diversificar sus medios de vida y tengan mejores métodos para la crianza de animales, mejorar la calidad de sus productos y el rendimiento de las tierras, para que de esta manera dejen de depender de un solo ingreso y así vean diversificados sus medios de vida. Así, si el Fenómeno El Niño vuelve a golpear la agricultura ellos estarán en capacidad de optar por otros mecanismos de supervivencia como vender el ganado o beneficiarlo para alimentarse”, destaca.
DESARROLLO DE CAPACIDADES
El coordinador refiere que el traslado de víveres o ropa a las zonas de emergencia son paliativos temporales de las necesidades que se presentan después de un desastre natural, por lo que se requiere de más iniciativas como la que ha puesto en marcha la Cruz Roja en el Valle La Leche.
“Los alimentos y la ropa son insumos que se agotan muy rápido, entonces tenemos que pensar que los diferentes tipos de ayuda deben complementarse. Lo mismo pasa con el alojamiento. No basta con proporcionarles únicamente el alojamiento, porque las familias necesitan subsistir y recuperarse en sus actividades cotidianas”, señala.
Las comunidades beneficiada son Manchuria A, Manchuria B, Tres Puentes A, Tres Puentes B, San Lucas, Pativilca y otros más alejados como Juan Pablo II, que se ubica a 40 minutos de Batán Grande y La U, a 20 minutos de Laquipampa.
En Pítipo trabajan actualmente 30 voluntarios de la Cruz Roja Chiclayo, quienes se encargan de poner en práctica diferentes actividades con la población beneficiaria, como sensibilización comunitaria, instrucción en primeros auxilios, control de vectores, cuidado y conservación del agua segura.
“Las personas con las que nosotros trabajamos se sienten fortalecidas porque el apoyo que les estamos brindando sirve para mejorar sus capacidades y responder de una mejor manera frente a nuevos desastres. También les llevamos capacitaciones en gestión de riesgo, les indicamos las zonas seguras en función de lo dispuesto por las autoridades locales y nos enfocamos en lograr que haya un cambio de mentalidad”, refiere Briam Vásquez, acotando que el proyecto interviene tanto con personas adultas como con los escolares de la zona.
La Cruz Roja acciona para disminuir la brecha humanitaria complementando la labor que cumple el Estado en atender a las personas damnificadas por los desastres naturales, por esta razón la coordinación con las instituciones y organizaciones cooperantes es permanente.
“Cruz Roja tiene varios proyectos a lo largo de la zona afectada por El Niño Costero, desde Tumbes hasta Lima, y en Huarmey tenemos un proyecto similar al que se está aplicando en Pítipo con una población meta de mil familias. La organización seguirá trabajando tal y como lo hemos hecho siempre. El año pasado, por ejemplo, ejecutamos un proyecto entre Piura y Lambayeque para el fortalecimiento de 300 viviendas y con satisfacción podemos decir que las 300 familias beneficiadas dejaron de ser vulnerables y no se encuentran entre los damnificados por el fenómeno de este verano”, manifiesta.
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