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PARA LA REORGANIZACIÓN DEL SECTOR: PIDEN QUE SE DECLARE EN EMERGENCIA LA SALUD PÚBLICA

Escribe: Semanario Expresión
Edición N° 1004

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Los males del sector Salud en Lambayeque, como en el resto del país, siguen pasando una costosa factura a los miles de pacientes que se atienden en los centros y hospitales públicos. La situación se hace mucho grave – señala Wilmer Antón Mayanga, secretario de Defensa de la Federación Nacional de Trabajadores del Sector Salud – FENUTSSA, por los actos de corrupción que quedan impunes, pese a la consistencia de las denuncias que permanentemente se presentan.

 

Antón Mayanga, quien recientemente fue elegido como dirigente nacional de la FENUTSA, hace hincapié en las precariedades en las que laboran el personal médico, asistencial y los trabajadores del sector, quienes lidian a diario con las quejas y reclamos de los usuarios al no recibir de parte del Estado la cobertura que debería proporcionar el Seguro Integral de Salud – SIS.

 

SIN ESPECIALISTAS

Problema recurrente – detalla – es la falta de médicos especialistas que limita la capacidad de atención en los hospitales, situación en la que recién en los próximos años se percibirán medianas de mejoras al haberse incrementado las plazas para especialización que ofrece el Ministerio de Salud.

 

“Trabajo 32 años en el sector y sé las peripecias que pasa un paciente al llegar a un hospital, más porque me desempeño en el área de Admisión, y a diario veo que faltan médicos especialistas, que al día se programan entre 16 a 20 consultas externas, mientras la cantidad de personas que demandan de atención oportuna, de calidad y célere sigue en aumento y sobrepasa las capacidades de los nosocomios. Este es un problema no solo de Lambayeque, sino de todo el país”, refiere el dirigente.

 

LIMITACIONES

A eso suma la escases de medicamentos e insumos, sea por el retraso de las unidades ejecutoras (gerencia regional u hospitales), en la adquisición de los mismos, o por hechos de negligencia en la conservación y cuidado, lo que agrava el problema.

 

“A diario vemos que cuando los pacientes van al servicio de Farmacia se les atiende solo con parte de los medicamentos, porque para completar las recetas ellos tienen que sacar de su bolsillo. Para las referencias tienen que pasar varios días porque no tenemos la capacidad de atender de manera oportuna la salud pública de todos los peruanos, siendo este un derecho fundamental”, lamenta.

 

INFRAESTRUCTURA

La infraestructura y equipamiento son también aspectos de preocupación. Refiere que la FENUTSA y los demás gremios de salud han insistido en la necesidad de que el Estado garantice servicios de calidad con la mejora de las postas, centros y hospitales, así como con la adquisición transparente del material clínico, tanto para la zona urbana y rural, que permitan optimizar la atención que se brinda.

Añade que si bien se han hecho algunos esfuerzos en los últimos gobiernos, estos todavía son insuficientes, y cita como ejemplo que hospitales de alta complejidad como el Regional de Lambayeque, que funciona por debajo de su capacidad total por falta de personal y especialistas.

 

CORRUPCIÓN

“A esto le acompañan los actos de corrupción, como los sucedidos en el Hospital Belén de Lambayeque, por ejemplo. Siendo dirigente del nosocomio denuncié oportunamente la sobrevaloración en la compra de camas, veladores, camas quirúrgicas y servocunas. Fue escandaloso, porque hubo casos en los que por una cama que costaba mil 300 soles se compró por cuatro mil 800 soles, y no fue una, fueron 70. Este tipo de robos son condenables porque se trata de la salud de la gente y siguen quedando impunes”, señala Wilmer Antón.

Comenta que en otros casos se detectó sobrevaloraciones hasta por casi 500 mil soles, durante la gestión en la Gerencia Regional de Salud del médico Carlos Uriarte Núñez.

 

“En una sola compra casi medio millones de soles de robo. ¿Se sancionó a alguien? Se denunció, pero hasta ahora no tenemos una sola sanción contra los responsables, ni siquiera a nivel administrativo. Lo que ha pasado en la Gerencia Regional de Salud, con la pérdida de más de 350 mil soles en medicamentos también es escandaloso, por lo que nosotros como trabajadores del sector exigimos una investigación profunda y sanciones ejemplares para aquellos que tienen responsabilidad directa sobre este tipo de hechos”, menciona.

 

Recuerda que no es la primera vez que medicamentos se echan a perder. “Son varias las veces en las que en Lambayeque se han perdido medicamentos, vacunas e insumos que son de alta necesidad para la población y que, sin embargo, por el comportamiento negligente de los funcionarios y autoridades de turno se pierden, generando perjuicio no solo al Estado, sino a miles de familias necesitadas que se ven en la obligación de comprar lo que el sector Salud debe proveerles”, manifiesta.

 

DAÑO A LA POBLACIÓN

A decir de Antón Mayanga, “es vergonzoso ver en los medios de comunicación regional y nacional las cosas que pasan en el sector Salud”, porque los actos de corrupción van desde hechos minúsculos hasta las grandes esferas e involucran a millones de soles que se necesitan para mejorar la infraestructura, el equipamiento, las condiciones del personal, la asistencia y la calidad de atención que se brinda a las personas.

 

“Se ha aprobado la imprescriptibilidad de los delitos de corrupción, ojalá y esto sirva para que con mano dura se persiga a los que han delinquido en perjuicio del Estado. La lucha contra la corrupción en el sector Salud es uno de los puntos más urgentes, porque se trata de un sector sensible, de alta importancia y en el que todos, más aún los órganos de control y el Ministerio Público, tienen que poner los ojos bien abiertos”, señala.

 

TAREAS PENDIENTES

Reconoce que en los últimos meses se han consolidado avances a favor de la clase trabajadora del sector, como la eliminación de los Contratos por Administración de Servicios – CAS, y el incremento de remuneraciones, lo que – indica – palía en parte las complejas condiciones en las que se desarrolla el personal asistencial y profesional.

Empero, sostiene que el sector demanda de una reforma integral que vaya mucho más allá de la mejora de las condiciones laborales, e involucre un compromiso real del Estado de reinversión en la salud pública.

 

“Todavía no se logran condiciones dignas. Lo que se ha avanzado por este gobierno del presidente Pedro Pablo Kuczynski es una buena señal, pero hace falta que se revisen otros aspectos como la nueva escala salarial para médicos, enfermeras, obstetrices, técnicos y personal profesional. Hoy tenemos trabajadores con sueldos de 850 soles, médicos que no ganan más de cinco mil soles y que, lógicamente, en la necesidad de cubrir el costo de la canasta básica, se ven en la obligación de dedicarse a otras actividades”, refiere.

 

Para el dirigente, actualmente la canasta básica triplica el valor de la Remuneración Mínima Vital – RMV, y esta necesidad aún no es atendida de manera responsable por el Estado.

 

“Por ello fugan los profesionales, van al sector privado y allí, donde encuentran mejores condiciones, despliegan al máximo su capacidad. En estos momentos los profesionales de la salud no solo enfrentan carencias de instrumental, equipamiento, insumos e infraestructura, también la no compensación económica equivalente al esfuerzo que realizan, y eso lo sabe el gobierno”, afirma.

 

CAMBIOS URGENTES

En el plano local, Wilmer Antón señala que la llegada del médico Pedro Cruzado Puente como gerente regional de Salud no ha representado, hasta el momento, ningún cambio significativo que asegure orden y una buena gestión en el sector.

 

Sostiene que si bien la salida de Víctor Torres Anaya del cargo era una de las demandas que planteaban hace mucho gremios como la FENUTSA, la Federación Médica y los sindicatos, el gobernador regional, Humberto Acuña Peralta, debió evaluar otros perfiles profesionales para designar en el cargo a un funcionario mucho más competitivo.

 

“El cambio en la GERESA se debió dar hace mucho tiempo, considerando el clamor de los cinco sindicatos del sector, de la Federación Médica de Lambayeque y demás gremios. El pedido no fue atendido en su oportunidad y aunque la salida de Torres Anaya se cayó de madura, con el doctor Cruzado Puente no vemos mayores mejores. Con lo sucedido hace algunas semanas con la pérdida de medicamentos debió mostrar su acción inmediata y no fue así. Esperamos que al cumplir sus primeros 100 días de gestión pueda decirnos qué ha logrado”, menciona.

 

Anota, que Cruzado Puente daría una señal de querer hacer una gestión responsable si informa las condiciones en las que encontró la Gerencia Regional de Salud.

 

“Se ha hecho una mala costumbre que todos los gerentes que pasan ocultan la verdad, buscan blindar al antecesor. Torres Anaya lo hizo con Uriarte Núñez, y ahora no debe suceder lo mismo con el nuevo gerente. En el Hospital Belén, donde se construyeron ambientes nuevos para el SIS, ha habido severas filtraciones por las lluvias y alguien tiene que responder por ello y el gerente tiene que informarlo. Lo mismo ha pasado en el Hospital Las Mercedes, en los centros de Salud de San Antonio, de Túcume, y de otras zonas de la región”, asevera.

 

Finalmente, demanda al gerente sectorial que se declare en emergencia la Salud pública en Lambayeque, tal como se hizo en el gobierno de Yehude Simon, cuando se logró la asignación de partidas especiales desde el gobierno nacional. 

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