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GESTIÓN EMPRESARIAL PARA FRENAR LA CRISIS: ANÁLISIS MULTISECTORIAL A NIVEL NACIONAL

Escribe: Marco Alvitez Monteza
Edición N° 1184

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Nuestro país atraviesa una de las crisis más graves de su historia, generada por un virus denominado Covid-19, que afectó a todo el mundo. Como consecuencia se logró evidenciar -aún más- los problemas que tenemos en los sectores salud, educación y economía.

 

Según el informe del Banco Mundial en el ámbito económico, nuestra nación se ha visto gravemente afectada por la pandemia, llevando a una caída del Producto Bruto Interno – PBI, del 17.4 % en el primer semestre del presente año, lo que trae consigo la pérdida de empleo en la población.

La Organización Internacional del Trabajo - OIT, en el mes de septiembre, estimó que a nivel nacional se perderían alrededor de 1.5 millones de puestos de trabajo. Sin embargo, esta cifra quedó muy rezagada de la realidad, pues el Instituto Nacional de Estadística e Informática - INEI, indica que son más de seis millones 300 mil personas que ahora están desempleadas.

Por su parte, la Cámara de Comercio de Santiago de Chile - CCS, en su estudio realizado a nivel mundial, coloca a los mercados latinoamericanos como los más vulnerables ante la crisis por el nuevo coronavirus, y refiere que el Perú ha perdido más empleos entre el período marzo a julio del presente año, con un 39.2 %, seguido de Costa Rica y Chile con 21.0 % y 20.9 %, respectivamente.

Del mismo modo, el INEI señala en su informe técnico ‘Perú: Comportamiento de los Indicadores del Mercado Laboral’, que en el segundo trimestre del presente año la población ocupada alcanzó las 10 millones 272 mil 400 personas, cuya cantidad es menor en -39,6 % al compararse con el mismo trimestre del año pasado, producto de la inmovilización sufrida a raíz de la pandemia. Asimismo, el estudio hace mención que el empleo en la región Costa se redujo en 52,3 %, equivalente a cuatro millones 893 mil personas.

Lambayeque

En nuestra región, según cifras brindadas por el Centro de Empleo, desde el inicio del estado de emergencia y hasta el mes de agosto, son 300 mil trabajadores los que han quedado desempleados. Por ello, han buscado la forma de salir adelante ya sin un sueldo fijo, y han optado por iniciar su propio negocio sin registrarlo en SUNARP, incrementando así el comercio informal en Lambayeque.

Además, el presidente del Banco Central de Reserva - BCR, Julio Velarde, indicó que nuestra nación registraría la caída del PBI más grande de los últimos 100 años. En junio del presente año proyectó que decrecería en 12.5 %, pero debido a las extensas medidas de confinamiento y el prologando reinicio de la cuarta fase de reactivación, ahora estima una contracción de 12.7 % afectando más la recesión económica y aumentando la pobreza, la cual pasó de 20.5 % en el 2019 a un 27.4 % en el 2020.

Ingresos

Estas cifras de despidos de trabajadores y la disminución del PBI reflejan el problema en el que nos encontramos. No contamos con suficientes recursos económicos y la crisis política ocasiona mayor inestabilidad e incertidumbre en todo el territorio.

A la fecha, el poder Ejecutivo tiene que lidiar con pagos que no tenían previstos el año pasado cuando realizó el presupuesto anual. Por ejemplo, proporcionar subsidios económicos a la ciudadanía a través de distintos bonos, y apoyo a las empresas por medio del salario equivalente al 35 % por cada trabajador con rentas de quinta categoría y que ganen hasta 1,500 soles mensuales.

A su vez, ha tenido que lidiar con la compra de productos farmacéuticos e implementos de bioseguridad para el personal de salud que combate el coronavirus. Todos estos gastos, fuera de la planificación, han causado un déficit presupuestario que llevó al Estado a emitir bonos soberanos por 1,000 millones de dólares en el mercado internacional con un plazo de vencimiento a 101 años por primera vez en la historia. El objetivo es obtener recursos para hacer frente a la pandemia y reactivar la economía nacional.

Sector empresarial

En Lambayeque, según las estimaciones realizadas, existen más de 320 mil negocios, de los cuales 70 mil son formales y presentan el 24 % aproximadamente. Encontramos entonces un alto índice de informalidad en nuestra región (76 %), y que también es el reflejo a nivel nacional.

Las consecuencias de una organización que no está inscrita en registros públicos son muchas. Una de las principales es que ocasiona retraso, pues no tiene una visión de crecimiento proyectada en sus objetivos a corto, mediano y largo plazo. La verdadera diferencia de crecimiento se logra en las ventas ‘business to business’ (B2B), pues se comercializa en mayores volúmenes que si vendiera únicamente a consumidores finales, pero, para lograrlo, se debe emitir una factura como comprobante de pago, algo que el informal no puede hacer.

De igual forma, el no contar con un Registro Único del Contribuyente - RUC, afecta el trabajo formal de las personas, pues no cuentan con protección laboral, así como tampoco beneficios laborales ni atención médica. Todos estos derechos son excluidos por no estar en la planilla de haberes.

En Lambayeque, el 74 % de los trabajadores actualmente labora en la informalidad, siendo incluso mayor al promedio nacional (72.7 %); es decir, de cada 100 personas, 74 de ellas no recibe ningún beneficio laboral que le concierne como derecho.

Encontramos entonces un alto índice de informalidad, que se ha visto incrementado por la pandemia, ya que muchas personas al encontrarse sin trabajar han aceptado empleos donde no les brindan una remuneración fija, así como los empresarios evaden la responsabilidad de registrar a sus colaboradores en la planilla.

Además de ello, la pandemia también generó que establecimientos pierdan solvencia pues aún no pueden superar esta crisis. Según INEI, el 92,5 % de las compañías tuvo problemas debido al Covid-19, manifestando incluso que el 77 % ha presentado disminución en las ventas de sus productos o servicios.

La Asociación de Hoteles Restaurantes y Afines - Ahora Perú, manifiesta que a causa de la paralización, han perdido alrededor de US$ 5 mil 550 millones en ventas. Incluso, la Cámara Nacional del Turismo de Perú - Canatur, enfatiza que han cerrado más de 50 mil establecimientos del rubro, en el que se incluye a los restaurantes.

De esta manera, los emprendedores a nivel nacional han tenido que optar por tomar decisiones drásticas, que en un escenario normal no lo harían, para no poner en riesgo la continuidad de su establecimiento, y justamente en estos tiempos es donde cobra vital importancia las estrategias de gestión.

Estrategias de gestión

Una de las acciones que más hemos visto a lo largo de la pandemia es cómo se han reinventado, por medio del cambio del giro de negocio, o implementado el servicio de delivery. Para lo cual han tenido que invertir en un medio de transporte o contratar a una persona que realice el despacho.

Del mismo modo, encontramos a organizaciones que cambiaron los productos que comercializaban por la mínima aceptación que tiene en los consumidores, pues estos ya priorizan sus compras debido a la disminución del salario o el despido que han sufrido.

Otra de las estrategias preferidas, y que ha ocasionado buenos resultados, es el ingreso al mundo digital. Desde el uso de las redes sociales o la creación de una página web, que incluya un catálogo con los mejores artículos y una pasarela de pagos para cerrar la venta al instante, pues sabemos que cada vez más consumidores prefieren los e-commerce.

Otra gran decisión es expandir operaciones por medio del ingreso a nuevos mercados. Al no tener límites geográficos por las ventas online, los emprendedores han encontrado la oportunidad de ofertar sus artículos a nivel nacional, y, para ello, únicamente necesitan un courrier que llegue a las distintas ubicaciones de los compradores.

Por último, ha sido un reto el abrir nuevamente sus establecimientos he implementar todas las medidas de salubridad que son exigidas por el Estado y demandas por los clientes. Sin duda es la mejor decisión que han podido tomar los empresarios, con ello aseguran que las personas pasen más tiempo en su local, y por ende, compren más, como una forma para frenar la crisis.

 

(*) Magíster en Administración de Negocios, especialista en Gestión Empresarial y en Desarrollo de Negocios Innovadores. 

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