Ex director regional de Agricultura recuerda que en su gestión se invirtieron 80 millones de soles en el sector y no hubo denuncias de corrupción.
Leoncio Navarrete Moreno, quien ocupó la Dirección Regional de Agricultura entre el 2007 y el 2010, señala que la problemática del sector es diversa, sobre todo por la desatención que muestran las autoridades locales y nacionales a las necesidades de los hombres del campo, quienes demandan no solo la ejecución de obras de infraestructura, sino también el acceso a créditos y capacidades de tecnificación de sus actividades productivas.
“En el aspecto agrario Lambayeque está olvidado. Los agricultores necesitan de créditos y que el proceso de reconstrucción con cambios que tanto se anuncia se ejecute de manera eficiente con énfasis en la recuperación productiva de la zona rural. No existe hasta el momento ninguna obra de impacto para el sector agrario que se esté realizando y eso es preocupante”, señala.
El exfuncionario regional añade que el gobierno nacional, a través del Ministerio de Agricultura, tampoco ha cumplido con el pago del Bono Agrario a los productores que resultaron afectados por El Niño Costero, principalmente a los que perdieron cultivos de algodón.
“Es preocupante la forma en la que se resta atención a las demandas de los agricultores. A nivel nacional se han movilizado por lo perjudicial que resulta para la producción, sobre todo para la economía rural, la importación indiscriminada de alimentos de primera necesidad como el arroz, ocasionándose la caída en el precio de los producto que se obtiene en los campos del país”, manifiesta.
LAS OBRAS DE ANTES
Navarrete Moreno cuestiona que en la actual administración regional no se haya incrementado las inversiones en proyectos de infraestructura para el sector. Rememora que durante la gestión de Yehude Simon Munaro y Nery Saldarriga de Kroll se realizaron diversos proyectos en los cinco valles, beneficiando con obras de riego, encauzamiento y almacenamiento de recurso hídrico a los agricultores locales.
“Si el gobierno regional no se proyecta con la finalidad de atender las deficiencias y necesidades del sector agrario, poco se avanzará en su solución. Entre el 2007 y el 2010, durante la segunda administración del presidente Yehude Simon se ejecutaron obran en los cinco valles de Lambayeque, invirtiéndose 80 millones de soles y no hubo ningún cuestionamiento y denuncia por corrupción. Hubo transparencia en la gestión de los recursos, que es uno de los temas más importantes, más hoy en día con tantas denuncias por corrupción en la administración pública”, manifiesta.
Entre las obras que se ejecutaron en aquel período destaca el revestimiento de canales en Zaña, Lambayeque, Pacora, La Viña – Jayanca, Olmos y Motupe, así como la construcción de microreservorios en Jayanca y Motupe. También se realizaron obras de encauzamiento y construcción de tomas con apoyo del entonces Programa de Encauzamiento de Ríos y Protección de Estructuras de Captación – PERPEC.
“Ya no se han ejecuta obras de impacto para el sector agrario. Desde el año 1968 tenemos solo un reservorio, que es Tinajones y nada más, y el área agrícola ha crecido considerablemente por lo que la demanda de agua es mayor”, menciona.
OBRAS DE LA RECONSTRUCCIÓN
Leoncio Navarrete refiere que el Plan de la Reconstrucción, que entre sus componentes considera la ejecución del Proyecto La Calzada para el valle La Leche y una serie de obras complementarias como el revestimiento de canales, tomas de captación, la descolmatación de ríos y la construcción de defensas ribereñas, necesariamente debe tener la participación activa de los gremios profesionales como el Colegio de Ingenieros del Perú, las juntas de usuarios y las comisiones de regantes.
“La Calzada es uno de los puntos más complejos, porque ante este proyecto hay un problema social que se tiene que afrontar con el diálogo. El gobierno regional tiene la obligación de trabajar directamente con los futuros beneficiarios y resolver cualquier discrepancia que existe sobre proyecto dialogando, buscando consensos. La Calzada es una alternativa a la falta de agua, pero además solucionaría el problema de las inundaciones en el valle La Leche, que perjudica grandemente a la parte baja”, señala.
Finalmente, cuestiona que la actual gestión regional no tenga una obra emblemática que pueda mostrar como parte de su interés por el sector agrario.
“Se percibe un olvido, prácticamente hay un divorcio entre las organizaciones de usuarios de agua y el gobierno regional. Eso se tiene que cambiar, se tiene que discutir cuáles son los proyectos más urgentes para gestionar su ejecución. Respecto al Plan Hidráulico Regional es lamentable que los agricultores no conozcan sus bondades y esto porque nunca se ha difundido ni discutido. Se habla de 19 presas y otras obras para el manejo hídrico, pero esto lo desconocen los agricultores y eso debilita la lucha por su ejecución y cumplimiento”, señala.