El ingeniero Manuel Borja Suárez, presidente del Capítulo de Ingeniería Civil del Colegio de Ingenieros del Perú – CIP, Consejo Departamental de Lambayeque, remitió el 3 de noviembre la Carta N° 208/2016-2018/CIP-CDL/CIC, al decano de la orden, Carlos Burgos Montenegro, protestando por la publicidad de una universidad local en la revista publicada con ocasión del 51 aniversario institucional.
La misiva de Borja Suárez, a quien conozco personalmente, no deja de sorprender por su contenido. En ella, acusa a la gestión de Burgo Montenegro de hacer “propaganda a universidades que ofrecen programas de formación irregular de ingeniería civil los sábados y domingos”, que para el caso de su protesta se refiere al caso particular de la Universidad César Vallejo, casa de estudios en la que Borja fue docente universitario en el año 2012, dictando los cursos de Topografía y Caminos.
Dicha casa superior de estudios contrató una página de publicidad en la reciente publicación del CIP Lambayeque, “El Ingeniero lambayecano”, contribuyendo de este modo a la impresión del material editorial que, es como se financia la referida publicación del Colegio de Ingenieros. De esto conoce perfectamente el ingeniero Borja Suárez, toda vez que con la misma metodología se edita la revista del capítulo que preside; es decir, apoyándose de la venta de publicidad.
Teniendo en cuenta lo explicado, es lógico que un cliente elija qué publicitar en el espacio que ha contratado, pues le asiste ese derecho en tanto el contenido del mensaje no trasgreda normas éticas, morales o promueva prácticas ilícitas o irregulares. Y hasta donde conozco, el Programa de Formación para Adultos de la Universidad César Vallejos no es ni ilícito, ni irregular y tampoco antiético o amoral.
Son conocidos por la opinión pública los cuestionamientos reiterativos que el ingeniero Borja Suárez realiza a este sistema de formación profesional, pues, según sus argumentos, este no garantiza la correcta preparación de los futuros ingenieros civiles.
Sin embargo, al parecer el presidente de capítulo desconoce aspectos elementales en relación a este sistema educativo, que pertenece a la modalidad de pregrado y que hasta el momento no ha recibido observación o consideración de irregular por parte de la Superintendencia Nacional de Educación Universitaria – SUNEDU.
En principio, conforme exige la norma universitaria, los alumnos del Programa de Formación para Adultos de la UCV cumplen con acreditar diez ciclos de estudios y la cantidad de créditos exigibles para alcanzar el grado académico de bachiller. Si estudias sábados y domingos pasa a ser un tema secundario en tanto la estructura de la malla curricular se ajusta a lo que exige la norma universitaria, que además ha sido verificada por las autoridades universitarias.
Por otro lado, cabe preguntarle al ingeniero Borja Suárez cómo es que teniendo una posición tan cerrada en relación a los egresados de dicho sistema de pregrado, convoca para las actividades y representaciones de su capítulo a profesionales procedentes de él. En más de una oportunidad nos hemos pronunciado sobre el ejercicio que desempeña un profesional, tanto en lo académico, ético y moral, no se puede desconocer que de la Universidad César Vallejo hay profesionales con una calidad erudita digna de imitar.
El decano nacional del Colegio de Ingenieros del Perú, Jorge Alva Hurtado, se ha pronunciado en relación a esta discusión que abanderan otros integrantes de la orden, además del ingeniero Manuel Borja, y con claridad ha señalado que si no existe un pronunciamiento de la SUNEDU o si esta no interviene la existencia del sistema de pregrado que ofrecen universidades como la César Vallejo, entonces la posición de rechazo carece de sentido, porque es el órgano rector de la educación superior en el país el que – hasta el momento – valida la oferta académica que se cuestiona.
¿Si tantos resquemores despierta el Programa de Formación para Adultos por presunta debilidad académica, por qué hay ingenieros de reconocida trayectoria que imparten cátedra a los estudiantes que se forman en dicho sistema de pregrado? ¿Por qué hasta el momento el Colegio de Ingenieros del Perú no ha negado la habilidad a los egresados del programa?
Quiero entender que en el fondo la preocupación de Manuel Borja es que la universidades, todas, sin ninguna distinción, sean capaces de formar a profesionales con una alta preparación técnica y competitiva, además de ingenieros íntegros, eficientes y honestos que garanticen calidad en los proyectos en los que participan o dirigen. Si ese es el fondo, lo comparto plenamente. Sin embargo, sí debo mostrarme en contra de toda actitud que toma visos de discriminación. La revista “El Ingeniero lambayecano”, muestra en sus 80 páginas diverso material informativo de análisis en el que incluso se considera una posición sobre la creación del Registro Nacional de Proyectistas, como propuesta para evitar la corrupción en obras pública, una proposición que como otras hay que difundir y que son de interés profesional. ¿Entonces cómo puede Manuel Borja Suárez impedir que se lea todo un material informativo que se produce desde la orden profesional a la que él pertenece?.
En su carta al decano del CIP Lambayeque, Manuel Borja considera que “por decoro y respeto a los colegas” este debe abstenerse de “hacerle propaganda a estos programas”, pidiéndole además que “por principios éticos se cancele la distribución de la revista”. Ya en una oportunidad el ingeniero Borja cuestionó el manejo de los recursos del colegio y luego se le demostró que estaba equivocado. ¿Sucederá esta vez lo mismo? … Finalmente pregunto ¿la posición de Borja respecto a la Universidad César Vallejo y al Programa que aduce, la comparten todos sus directivos y todos los ingenieros civiles?...De no ser así ello configuraría un abuso de poder.
Finalmente creo que la posición de Borja Suárez no favorece no solo a quien representa a los ingenieros civiles de Lambayeque, sino que demuestra no usar bien los canales para sentar una posición de algo que estoy demostrando no es ilegal ni amoral.
Estimados Señores: Buenas tardes Soy Ingeniero Civil, es preocupante lo que está sucediendo hoy en día con la carrera de Ingeniería Civil, La cual no es culpa de la Universidad quien lo dicta ya que en caso particular la Universidad César Vallejo está cumpliendo con todo los requisitos que solicita la SUNEDU, Ya cuenta con un buen Laboratorio de Mecánica de Suelos, de Materiales, de Tecnología de Concreto e Hidraulica. El tema está, y la pregunta que se debe de hacer el Ing. Manuel Borja es : Quién aprueba los cursos a los estudiantes de Ingeniería Civil?, No son a caso los mismos Ingenieros Civiles colegiados que ya tienen una trayectoria profesional. Aqui vienen a tallar 2 cosas fundamentales: 1. El Ing. Manuel Borja debería de inisitar que nuestros colegas Ingenieros Civiles deberían de poner el nivel de enseñanza de calidad y exigencia para la aprobación de los cursos, ya que somos nosotros los Ingenieros civiles los que firmamos las actas de notas, o a caso son las autoridades de las Universidades??, si el docente observa que el alumno no debe de aprobar el curso no lo debe de aprobar. 2.Que el Profesor de Ingeniería Civil Lambayeque de hoy en día la mayoria no tiene experiencia en obra, ya que en Chiclayo y en toda la región de Lamayeque carece de obras de envergadura, donde el Profesor de Ingeniería Civil llega al aula a dictar lo mismo que le han dictado en clases de pregrado, entonces que clases de alumnos están formando. Yo personalmente les digo, vengo de Arequipa donde todos en lo absuluto todos los Ingenieros Civiles que enseñan en aulas de pre grado son resisdentes, supervisores y hasta gerentes de proyectos mineros, de plantas industriales, plantas cementeras, etc. Donde llevan la practica que tienen en obra a las aulas para dar un horizonte, alineamiento a nuestros alumnos y de esa manera tenga un visión de la carrera de ingenieriía civil, que es tan apasionante. De eso de debería de preogupar el Ingeniero Manuel Borja y en captar fuentes de trabajo, que Chiclayo se convierta en una ciudad de obras, de proyectos y no sólo sea sea un ciudad comerciante y de negocio. Gracias y saludos coridlaes Atentamente. Sócrates Muñoz