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CINTHIANA CAí‘OLA DE LARIOS: "QUE EL NUEVO Aí‘O NO NOS HAGA MíS INDIFERENTES CON LOS DEM&iacu

Escribe: Semanario Expresión
Edición N° 994

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La recordada locutora de la desaparecida Radio Délcar Cinthiana Cañola de Larios, hoy una experimentada administradora hotelera, refirió a Expresión que  la celebración de  Navidad y Año Nuevo para ella es compartir lo mucho o lo poco que se tiene, es no ser indiferente con los que más necesitan, es recordar a Jesús que vino con un propósito al mundo: limpiarnos del pecado. Es también estrenar un nuevo calendario y trazarse metas para ser mejores personas, así el planeta empezará a sanar.

 

“Navidad se dice que es la celebración del nacimiento del Niño Dios, que es tiempo de amor y de paz, donde hay que olvidar rencores y perdonar, es dar paso a la amistad verdadera, es sanar las heridas. Navidad es empezar de nuevo, es ser mejores seres humanos, es tener un poco de esperanza en que el mundo va a cambiar para bien. Navidad es amar sin distinción, aspiro que Navidad sean todos los días del año”, exterioriza.

 

Recuerda sus inicios laborales en la que fuera la mejor estación radial y la más importante de los años ochenta y noventa, convirtiéndose allí en una reconocida locutora. “Fue una experiencia enriquecedora,  allí aprendí a perder el miedo y temor de hablar en público”, recordó.

 

 

Cinthiana Cañola se considera un ser humano muy curioso, con ganas de aprender cada día, de encontrar felicidad, paz, entendimiento y tolerancia al lado de sus hijos Diego Fernando, Ana Lucía, María Paula y su esposo Sergio Larios.  “Mi familia significa mi fortaleza, mi motivo más poderoso para salir adelante cada día. Son mi Paz”, menciona.

 

Al conceptuar la felicidad no repara en decir que esta sí existe.  “La felicidad son chispazos que aparecen en nuestra vida. Sin embargo, solo parece que la esperamos de manera más física y tangible, cuando el simple hecho de abrir los ojos cada día debería ser motivo de celebración, esta es la verdadera felicidad, saber que estamos vivos”, expone.

 

 Refiere que día a día intenta, desde su experiencia lograda en la vida, regalar a las personas palabras de aliento y superación. “La vida me hizo fuerte, cada día es un proceso de lograr lo que deseamos, es un trabajo arduo, en mí caso tuve que acallar los monstruos limitadores que traigo dentro que ya de por sí son un desgaste. Estar bien con la mente, el espíritu y el corazón nos permite lograr lo que deseamos y anhelamos”, sentencia. 

 

DIEZ RAZONES

Dice preocuparle lo que hoy se vive y ve en la humanidad. “Nos encontramos  frente a una sociedad indiferente frente al dolor ajeno, competitiva de manera negativa, a la que no le importa la forma de ganar con tal de lograr lo que desea”.

 

 

Cinthiana Cañola agrega que siempre hay que actuar con ética y responsabilidad. “En mi vida tengo presente diez razones para no rendirme, porque siempre habrá un tropiezo antes del éxito, si me rindo no me queda nada, estoy viva, nada es imposible, estoy más cerca de conseguir lo que deseo, siempre habrá gente amargada, pero yo no, así podré inspirar a otros, soy  más fuerte de lo que creo, el ayer no existe, porque merezco ser feliz”, mencionó.

 

Adiciona a este diálogo con Expresión: “Nos hace falta mirar más a nuestro alrededor y  poner a disposición de los demás nuestros talentos, nunca dudemos que los sueños son posibles de lograr, porque los seres humanos tenemos la capacidad para convertirnos en lo que deseamos, solo nos hace falta que ese deseo sea constante, poderoso y sobre todo que vaya de la mano de la acción”.

 

Asimismo, hace un llamado a todas las personas a no renunciar en seguir estudiando, aprendiendo y mejorando día a día, porque es imprescindible no perder nunca las ganas de educarse, instruirse y renovarse  constantemente. “Es parte de nuestro crecimiento personal  y debería convertirse en una obligación con nosotros mismos, el deseo de constante aprendizaje”.

 

 Sobre ella manifestó: “Soy administradora hotelera de profesión, estudié hasta el quinto ciclo de relaciones públicas, trabajé en radio Délcar en el año 1992”.

 

SUS ANHELOS

Cinthiana también habla sobre la provincia y refiere que los ciudadanos deben asumir su responsabilidad frente al desarrollo postergado de Chiclayo, pues solo así será posible una ciudad diferente. “Eso será el día en que cada uno de nosotros empiece a darse cuenta que tirar los papeles, escupir, orinar en las calles, hacer grafitis o pegar publicidad en espacios no permitidos es ser indiferente con el lugar en el que vivimos. Mi deseo es ver a mi Chiclayo limpio, ordenado, con autoridades a las que realmente les importe y amen su progreso”.

 

Cinthiana Cañola esboza una sonrisa cuando le preguntamos cómo se ve de aquí a cinco años. “Me veo como una mujer madura de 48 años que ya perdió sus miedos, disfrutando la vida al máximo, sin limitarse y ayudando a los demás”.

 

Dice estar agradecida de lo que vive día a día. “Mi vida ha ido dando cambios siempre buscados y deseados por mí, siempre estoy en constante búsqueda, intento caminar atenta en la vida para no desaprovechar oportunidades, de allí que tengo planes a corto, mediano y largo plazo y sobre esto reflexiono constantemente, pues soy una persona  muy realista y creo que mi primer plan a corto plazo es cubrir a nivel económico las necesidades de mi casa, a mediano plazo: poder  pagarle la universidad  a mi hijo mayor y que mi segunda hija termine el colegio; a largo plazo me encantaría, y este es un sueño de mis hijos y mío, hacer un albergue para niños y para animales  bandonados, pondré toda mi capacidad para lograr estas metas”, concluye.

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