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BEDER BOCANEGRA: “LOS MAESTROS SOMOS PADRES POR NATURALEZA”

Escribe: Semanario Expresión
Edición N° 969

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El 28 de junio pasado, el escritor y docente lambayecano Beder Bocanegra Vilcamango recibió de manos del ministro de Educación, Jaime Saavedra Chanduví, la Condecoración de las Palmas Magisteriales 2016 en el  Museo de la Nación. Este premio es un reconocimiento a quienes han aportado desde lo pedagógico a la educación, la ciencia, la cultura y la tecnología del país.

 

Desde marzo, cuando el Ministerio de Educación anunció la convocatoria a las organizaciones públicas y privadas de presentar candidatos para la Condecoración de Palmas Magisteriales 2016, Beder Bocanegra tuvo la intención de participar, aunque veía lejana la posibilidad de ser condecorado.

 

El docente contó con el apoyo del Colegio de Profesores del Perú – CPP Región Lambayeque, a través de la decana regional, María del Pilar Fernández Celis, quien junto al docente presentó un currículo de 500 páginas, incluyendo sus publicaciones.

 

El CPP propuso a Beder Bocanegra como candidato al Grado de Maestro, el cual distingue a los docentes u otros profesionales por su excepcional trayectoria educativa y otorga una bonificación mensual de por vida de mil 500 soles al salario del condecorado.

 

Después de un mes de evaluación, Bocanegra Vilcamango pasó a la fase nacional tras quedar en primer lugar en Lambayeque con 640 puntos de 700. Un mes después obtuvo el mayor puntaje a nivel nacional y se encargó de dar el discurso en su categoría.

 

Beder Bocanegra cuenta con dos medallas de la ciudad: la primera otorgada por la Municipalidad de Castilla en Piura y la segunda, por la Municipalidad de Ferreñafe. Además, tiene en su haber 18 libros publicados, de los cuales siete son de evaluación y dirigidos a docentes.

 

Esta condecoración nacional ha significado un mayor compromiso y responsabilidad en su profesión y su vida. Ahora, el docente se siente vigilado por la sociedad en lo que hace bien o mal, dónde y con quién anda, y en cierto modo regula su conducta.

 

CONOCIENDO AL ESCRITOR

Beder Bocanegra cuenta como anécdota que son dos los colegios que se disputan su “paternidad”, ambos nacionales y ubicados en Ferreñafe: “La Capilla” y “Santa Lucía”, en los cuales trabajó durante dos y 10 años, respectivamente.

 

Sin embargo, fue en el “Santa Lucía” donde empezó a mirar la educación de otro modo, entendiendo que las niñas de aquel colegio también podían escribir. De esta manera nació “La papa rellena y otros cuentos”, recopilación de cuentos escritos por las alumnas que permitió que la institución se una a la Red de Escuelas Asociadas a la UNESCO.

 

En el año 2000, Beder Bocanegra publicó ‘Aprender escribiendo’, un libro plagado de errores ortográficos adrede donde el niño al leerlo los descubre y tilda las palabras. El libro fue creado por niños y recibió un premio a nivel nacional.

 

Sus tres últimos libros son obras literarias, entre ellas está ‘Mañana te cuento el resto’, escrita en el 2013, en tan solo dos semanas y en un archivo dentro de una memoria USB. Beder Bocanegra narra como anécdota que cada vez que disponía de tiempo buscaba una computadora, colocaba el USB y empezaba a escribir.

 

“Son 32 chistes narrados, de los cuales 30 son mis experiencias directas y se puede encontrar muchas cosas que me reflejan”, cuenta.

 

Al año siguiente presentaría ‘Ahora el resto’, un conjunto de relatos que narra las vivencias de un joven que aspira a una carrera y que luegocambiaría de decisión.

 

Su reciente obra, ‘La dedición de Bochis’, se presentó a fines del 2015 y cuenta la historia de un niño que se criaba solo y aprende a tomar decisiones.

 

“Las tres obras tienen el estilo picaresco, alegórico, sarcástico, donde me burlo de la sociedad y de sus formas de vida”, afirma.

 

Beder Bocanegra está enrumbado en dos proyectos literarios, el primero de ellos titulado: ‘Me gusta tu edad’, que espera publicar en marzo del próximo año. Y el segundo, con el nombre de ‘La suerte no existe’, el cual espera publicar en noviembre del 2017.

 

UN MAESTRO

Beder Bocanegra, de padres iletrados, escogió a la docencia como profesión en una época donde la Teoría de las Inteligencias Múltiples de Howard Gardner o la Inteligencia Emocional de Daniel Goleman eran totalmente desconocidas por los maestros.

 

“Yo elegí la carrera por antagonismo, no tengo una talla para ser soldado o para ser militar. La matemática me fue esquiva porque quien me enseñó en la secundaria fue un militar riguroso que centraba el curso en dos o tres compañeros y no para quienes no entendíamos”, cuenta.

 

Fue en el colegio La Capilla, en el límite de Ferreñafe y Mochumí, donde el docente descubrió su vocación. A Beder Bocanegra se le quiebra la voz al recordar a Carmen Fernández Barrera, su primera directora y mentora, y quien lo formó en valores, responsabilidad y transparencia.

 

“Ella me decía lo bien en acto público y lo mal en acto público. No tenía nada que esconder, era una buena persona. Yo no puedo pasar por alto su accionar en mi formación como profesional. Ella influyó mucho”, recuerda.

 

Tras el paso de los años, Beder Bocanegra dejó la educación primaria y llegó a la docencia universitaria. Actualmente, es docente en la Universidad Nacional Pedro Ruiz Gallo y enseña en la formación de directores, en la modalidad semipresencial, en la Universidad San Ignacio de Loyola.

 

Detrás de sus palabras, el docente refleja extrañar el colegio. Sin embargo, no cree regresar, pues enseñar en la universidad fue desde siempre uno de sus más grandes anhelos.

 

Durante su etapa de docencia escolar, Beder Bocanegra tuvo aulas con más de 50 niñas a las cuales se dedicó a enseñar. Él cuenta que bromeaba con ellas, las abrazaba y jugaba mucho.

 

“Ahora ellas son madres y cuando las veo siento que no me equivoqué. Las traté como debe ser. Si un alumno no tiene al padre o a la madre porque están trabajando, creo que el único refugio es el maestro. Los maestros somos padres por naturaleza y aquellos que son solteros tiene que aprender a serlo como parte de su autoaprendizaje”, certifica.

 

Sin embargo, asegura que el ser como un padre no debe confundirse con paternalismo y es obligación de los maestros sintonizar con la sensibilidad de los niños.

 

“¿Tú te imaginas que un alumno te diga: ‘Profesor no he hecho nada’? Eso me paso. Antes empezábamos en abril y, en junio Leónidas, un estudiante, me dijo: ‘No he escrito nada profesor’. ¿Cómo toco su sensibilidad? Lo abracé bajando las escaleras y le dije: ‘Tú eres importante’. Y él me respondió: ‘Si fuera importante, mis padres no me hubieran dejado’. Le respondí: ‘Tú eres importante porque eres importante y tienes que creerlo, así que me escribes de ti mismo’. A los pocos días, me trajo el mejor cuento. ¿Quién era el protagonista? Su profesor de primaria”, cuenta.

 

EDUCACIÓN ESCOLAR

Beder Bocanegra reconoce que los sueldos a los maestros han mejorado y esto debe motivar un mayor esfuerzo de estos en el aula.

 

“No serán lo que se exige o merece, pero si comparamos con una década atrás sí son expectantes. Un director está ganando casi cinco mil soles, antes apenas ganaba mil 400 soles superando por 80 soles al docente”, cuenta.

 

También acepta las ventajas que traen las aulas de innovación pedagógica, la distribución de los libros escolares y el financiamiento a los colegios para algunas cosas inherentes. Sin embargo, lamenta la falta de desprendimiento de los maestros para que las condiciones educativas mejoren.

 

“El maestro es el protagonista y quien puede cambiar la vida de sus alumnos. Además, yo pienso que el docente debe ser consciente que es la persona capaz de generar conocimiento”, asegura.

 

Afirma que son muchos los docentes quienes creen que el conocimiento lo deben generar los economistas, los psicólogos, los sociólogos o los historiadores.

 

“Las teorías de aprendizaje están basadas en la psicología, pero el docente tiene a sus alumnos en el aula y hoy debe ser el protagonista para que esta situación cambie”, opina.

 

Por otro lado, reconoce que muchos colegios capitalizan muy bien las necesidades de los alumnos y tienen salones reducidos con 50 alumnos en hacinamiento total. Son estas instituciones las que los forman mecánicamente para el ingreso a la universidad.

 

“En un colegio del Estado la perspectiva es diferente, porque ataca a la formación de la persona y para eso el docente sí está preparado. Curiosamente es el docente de colegio estatal quien tiene una postura diferente en el colegio particular, entonces ahí hay un error y creo que pasa por entender que los cambios pueden darse en la medida en que los docentes, de cualquier escenario, sean conscientes de lo que están haciendo, de lo contrario es difícil”, comenta.

 

Lamenta también que algunos colegios, sobre todo los preuniversitarios, abandonen la parte formativa y dejen de ofrecer cursos como Arte, Inglés, Religión o Persona, Familia y Relaciones Humanas.

 

“Les garantizan el ingreso que está bien, pero la parte formativa se está abandonando. Entonces hay un problema donde la Gerencia Regional de Educación debe ser cautelosa. Necesitan ser vigilantes, porque se está cometiendo un error”, expresa.

 

Por otro lado, asegura que el docente de primaria es más papá que profesor, lo que juzga el valor de la autonomía en el ser humano.

 

“Si vamos a tener a docentes acompañantes en la primaria, la pregunta sería cuándo podrían despertar autónomamente. Si el docente de secundaria viese de otra perspectiva al escolar y lo suelta un poco, el alumno viviría el privilegio de la autonomía”, explica.

 

En su opinión, el docente necesita creer que la creatividad, la imaginación, el sentido de innovación lo debe motivar para que hacer las cosas que crea conveniente y de esta manera el alumno sentirá la presión.

 

“Un profesor de matemática dice: ‘acá tenemos un balón, ¿qué hacemos para hallar su radio?’ Un niño sugiere que hay que cortarlo. Trabajemos esa idea, vamos a ver si lo hallamos. Seguro que no, pero la expectativa del niño tiene que satisfacerse y estamos apoyando en su libertad. Yo creo que el docente debería dejar de ser menos acompañante para entender la naturaleza formativa del estudiante”, explica.

 

LA CLASE UNIVERSITARIA

Beder Bocanegra reconoce una crisis en la educación superior por el tema de la homologación de sueldos, del cual lamenta que no sea de interés para el Estado.

 

Sin embargo, existen problemas más profundos como los muchos alumnos que ingresan a la universidad y no saben escribir. Insiste que si se analizan las competencias de los colegios privados o nacionales, los alumnos deberían saber leer y escribir.

 

“Como la universidad no les exige saber escribir en el examen de admisión, simplemente se pasa por desapercibido”, anota.

 

Es desde el colegio donde muchos universitarios se ven limitados por no adquirir hábitos y técnicas de estudio y no desarrollar sus propias capacidades.

 

“El colegio los prepara ciegamente para ingresar, lo cual es un error y les genera desventaja”, añade.

 

Por otro lado, Beder Bocanegra pide mayor vocación y compromiso a los maestros.

 

“La educación superior pasa por entender la exigencia de los estándares de acreditación donde la SUNEDU nos dice cuál es nuestra obligación y responsabilidad. Tenemos que hacerlo, tendrá sus costos naturalmente. La Nueva Ley Universitaria cae muy bien desde todo punto de vista y como todo proceso está todavía en su adecuación”, afirma.

Igualmente, manifiesta que la resistencia de la universidad pública es por el asunto político. Añade que la nueva ley reconoce todos los derechos de los docentes.

 

“Dice cuál es tu compromiso para que recibas esto, no te pueden pagar más por aquello que no haces”, asevera.

 

RAZONANDO SOLUCIONES

Beder Bocanegra afirma que el mundo es matemáticas y comunicación y eso nadie lo discute. Sin embargo, el tema va por cómo se enfocan el desarrollo del contenido de esos cursos.

 

“Si nosotros evaluáramos por competencias y le planteamos al alumnos un caso matemático y que lo desarrolle sin resolver ejercicios matemáticos, él lo entendería. Pero no es así, aquí me aplicas la fórmula, este polinomio sale de esta manera, esta ecuación es así y se acabó. No hay un razonamiento, entonces el día en que se comprenda eso la situación puede cambiar. Si eso se logra, el desarrollo de procesos cognitivos en los estudiantes serán óptimos.” afirma.

 respuesta de Milagros. Manayay Villar el 2021-05-25.

Me gusta todo lo descrito y lo reafirmo.ya que conozco al profesor como docente y como ser humano.El es una de las personas que a hecho que hoy en dia tome la decisión de estudiar docencia.Se que ahora todo estäà complicado para mi y confío en que a pesar de todo lo voy a conseguir y espero en breve poder decir "ahora puedo enseñar y compartir no solo conocimientos también experiemcias y valores"

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