El periodista radial, Antonio Tamariz Bernal, aseveró que la radio ayudó muchísimo a desarrollar el país, a unirlo, a tener una identidad. “Fue el primer medio electrónico y masivo”, puntualizó.
Tamariz laboró durante 19 años en Radio Programas del Perú, fue redactor, conductor del segmento literario la ‘Biblioteca de Babel’, productor de varios programas como ‘Horizonte electoral’, ‘La rotativa del aire’, ‘Ampliación de noticias del domingo’ y jefe de la unidad de informes especiales.
Recordó que en el año 1925 se inauguró radio OAX. “Eran tiempos de cambio, de grandes ferrocarriles que iban a unir la sierra con la selva”, acotó.
Señaló que el presidente Augusto B. Leguía lanzó un discurso en la radio resaltando la integración de este magnífico servicio de radiodifusión como prueba concluyente que el progreso del Perú marchaba a grandes pasos.
“La radio ha ayudado muchísimo a desarrollar el país, a unirlo, a tener una identidad, comienza una época gloriosa del primer medio electrónico y masivo”, puntualizó.
Señaló que la edad dorada de la radio se da desde la segunda parte de la década del 20 hasta cerca del 50, cuando aparece la televisión. “Entonces hay un desplazamiento de públicos que le afecta directamente”, agregó.
Indicó que en ese período se da el desarrollo de formatos de géneros riquísimos, tanto en la ficción como en los contenidos informativos, de entretenimiento y de servicios. “Fue impresionante, muchos habrán escuchado la época de las radionovelas en el Perú, Mario Vargas Llosa lo cuenta en una de sus novelas, donde habla de un guionista boliviano”, recordó.
Manifestó que la radionovela fue un éxito y los actores eran idolatrados por el público, también tuvo otros componentes como la participación del oyente.
En la época dorada de la radio en el Perú había también espectáculos que eran multitudinarios, como los que hacía Américo Pachas y Miguel Humberto Aguirre en un estadio, haciendo un mix de espectáculo musical en un evento denominado ‘Ña Pancha, el detergente que convoca a los talentos del país’, narró.
La radio en las calles
“Toda esta riqueza de formatos y géneros ya estaba en la época dorada de la radio y continuó en los 80 cuando se produce algo importantísimo, la radio informativa cobra vuelo, se arma un sistema de noticias a través del audio que impresionó e integró a mucha gente”, indicó.
Manifestó que en 1963 había surgido gente muy capacitada como Denis Vargas, Jesús Miguel Calderón y muchas personas más, quienes comenzaron con micro en mano a recorrer las calles.
Uno de los grandes valores de la radio fue informar en el momento; es decir, la radio dejaba la cabina y comenzaba a conversar con las personas que eran testigos del hecho noticioso, anotó.
Puntualizó que pasaron los años y entonces surgió una competencia muy fuerte en provincias, lanzaron propuestas como Radio Exitosa, por ejemplo, que tenía radios musicales y habladas.
Señaló que estás radios llegaron a la capital y hasta ahora están disputando una parte importante de la audiencia y de la publicidad de RPP.
“La radio por competir, por economizar, comenzó a optimizar recursos y una sola persona tuvo que hacer muchas labores, entonces se empobreció un poco el lenguaje radiofónico y se limitaron”, acotó.
Frente a la internet
Manifestó que entonces sucedió algo que fue una cachetada a la radio como fue la aparición de Internet, que cambió totalmente lo que es el consumo de información y de entretenimiento.
“El mundo era una aldea global, uno podía escuchar programas de cualquier país y gratis, podía comunicarse directamente con los autores, era una manera de competencia de la radio”, señaló.
Indicó que poco a poco surgieron otras competencias que fueron casi apabullantes como la televisión, que hacía presagiar que la radio iba a ser bastante golpeada o menoscabada, tanto en sus ingresos como en su audiencia.
“Algunos vaticinaban que la radio se estaba desangrando lentamente y que tenía una fecha de caducidad, los augurios no eran muy buenos”, narró.
En el 2020, año del inicio de la pandemia, había cinco mil 737 estaciones de radio en el Perú, que estaban informando y que llegaban a cubrir los hechos locales. “Son aulas al aire, son consultorios al aire”, detalló.
Indicó que las radios siguieron en el Perú, aún con toda la oferta nueva que se había presentado en la sociedad de la información que es internet.
Explicó que ahora el bien más preciado ya no es el tiempo sino la atención, plataformas como Netflix no compiten con otras plataformas televisivas, sino que compiten con el sueño de las personas.
Medio en crecimiento
Manifestó que en el confinamiento la radio iba a ser muy golpeada pero eso no sucedió, de cinco mil 737 en el 2020, pasaron a cinco mil 823 en el 2021.
“Entonces uno se pregunta por qué la radio sigue vigente o al menos por qué las estaciones están incrementándose. ¿Qué herramientas tiene la radio para defenderse del Podcast? La radio tiene el poder de congregar a mucha gente en un momento determinado e irrepetible”, indicó.
“La radio reúne y congrega, por ejemplo, si hay un atentado la radio tiene corresponsales en ese lugar va y todos están escuchando el despacho del corresponsal, que digamos sale dos veces al mes, pero en ese momento es el que transmite la noticia a todo el Perú”, detalló.
Es más, otros medios del exterior se cuelgan; otra ventaja competitiva de la radio frente al audio social o el Podcast, es que tiene el poder de congregar voluntades alrededor de un tema, en un momento clave.
“Recuerdo claramente que en el incendio de Mesa Redonda, en diciembre del 2001, murieron muchísimas personas casi 300, la cobertura fue tan dolorosa, un fotógrafo de un diario que estaba recorriendo las calles abrió la maletera de un vehículo y vio una señora con su bebito que quiso defenderlo de las llamas y eso le afectó tanto que tuvo que recibir ayuda psicológica”, anotó.
En esa tragedia, en RPP tenía que recibir a las personas que llegaban para mandar mensajes a sus parientes que no aparecían. “Yo escribía los nombres rápidamente para que pasaran a titulares y los leyeran”, contó.
Además, cuando la radio vio que muchos heridos estaban falleciendo en los hospitales por falta de sangre, hizo una campaña rapidísima de donación de sangre y se pudo reunir el volumen necesario para salvar vidas.
“Por eso digo que la radio tiene ese poder de congregar a muchas personas, a mucha voluntades, en el momento clave para salvar vidas”, remarcó.
Ventajas para competir
En ese sentido, indicó que la radio tiene elementos que salvaguardan ante la competencia del audio digital. “La radio aún atrae a los actores, a las voces más escuchadas”, acotó.
Indicó que la radio todavía sigue atrayendo a esos protagonistas de las noticias, a esas voces atrayentes para los públicos amplios, pues los podcast todavía tienen sus limitaciones. El audio social todavía tiene mucho trabajo por hacer para acercarse.
“La radio tiene el presupuesto, no solamente me refiero a las radios limeñas, sino también a las radios de los departamentos”, anotó.
En cambio, puntualizó, un podcast tiene un micro, un interfaz de sonido en su computadora y tiene su talento. “Por su parte la radio tiene una unidad móvil, chofer, reportero, productor, doctores, tiene un grupo humano muy experimentado, cubre la noticia a diario y lo hacen bien”, señaló.
“La radio también tiene la capacidad de atraer a un nuevo talento y explotar toda la riqueza del lenguaje radiofónico con una gran creatividad, ya no hablo solamente de la red informativa, sino de la radio de entretenimiento”, indicó.
Manifestó que toda esa capacidad de atraer talento hace que la radio tenga la posibilidad de hacer una parrilla de programas riquísima, mientras un creador de podcast puede tener mucho talento, pero se encuentra frente a una propuesta amplia como la radio.
No obstante, indicó hay tareas pendientes que tiene la radio, como recuperar este vigor narrativo, con la información y el testimonio y pueda hacer sentir a los oyentes.
“Hay que recuperar ese abrigo narrativo, esa capacidad de hacer soñar y que la radio sea el escenario y la mente, tenemos que atraer nuevo talento para las nuevas audiencias”, señaló.
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