La Derrama Magisterial, entidad previsional del magisterio peruano, tiene más de 50 años de creación, pero hasta 1982 era prácticamente una entidad quebrada, manejada por el Ministerio de Educación. Su reflotamiento empezó dos años después, desde que el SUTEP y el SIDESP asumieron su conducción, con participación del MINEDU. Ese logro es el que hoy los maestros defienden frente a las voces que promueven la liquidación de la institución.
El Directorio de la Derrama Magisterial está integrado por representantes del Sindicato Unitario de Trabajadores en la Educación del Perú – SUTEP, del Sindicato de Docentes en Educación Superior del Perú – SIDESP, y del Ministerio de Educación.
“Hasta 1996 se hizo todo un proceso de estudio y mejora, y desde entonces empieza el despliegue de la entidad, siendo hoy una institución exitosa, con solvencia económica, que en 24 horas entrega los beneficios a los maestros que lo requieran. El éxito de la Derrama radica en la forma en la que se administra, con transparencia, con total profesionalismo y responsabilidad, con respeto al maestro”, señala Luis Espinoza Tarazona, presidente del Directorio.
Explica que la Derrama Magisterial, como entidad previsional, otorga más beneficios que el Estado.
“El maestro, al cesar con 30 años de servicios, recibe entre siete y ocho mil soles dados por el Estado, mientras que la Derrama Magisterial le entrega alrededor de 20 mil”, destaca.
Intentos de liquidación
En los últimos años no han sido pocos los proyectos de ley presentados para liquidar la Derrama Magisterial, promoviendo la intervención del Estado en una entidad que es netamente privada.
“Hay personas interesadas, desde una perspectiva política, más que todo porque la Derrama Magisterial en los tiempos más duros que ha tenido el país, tanto la violencia interna como la situación de crisis, ha sido la institución que ha dado la mano al maestro y lo ha ayudado. Hay gente que eso no le gusta. Esos planteamientos no son de ahora, desde 1982 ha existido un sector que siempre ha planteado liquidar la Derrama Magisterial. Frente a esas voces, seguir trabajando con responsabilidad y haciendo que la institución crezca. Como la entidad no tiene un solo dueño, sino que todos sus asociados tienen esa condición, todo crecimiento económico se revierte a la cuenta individual de los maestros”, acota.
Espinoza Tarazona añade que los ruidos a nivel político no distraen a la gestión, pues existen objetivos a mediano y largo plazo por alcanzar, generando nuevos servicios para el magisterio nacional.
El presidente de la Derrama Magisterial remarca que el gobierno actual tiene un representante en el directorio a través de quien ocupa el asiento dado al Ministerio de Educación, lo mismo que en el Consejo de Vigilancia.
En consecuencia – anota – el Ejecutivo, a través del MINEDU, “conoce de manera cercana, próxima, lo que hace la Derrama Magisterial”.
“No hay ningún punto de vista que tenga alguna observación o crítica. Al contrario, los representantes del ministerio suman para que la entidad siga siendo lo que es e incremente sus servicios para los maestros. La relación con el gobierno sería a través del Ministerio de Educación. Sin embargo, no mezclamos el tema político o ideológico con lo que es la Derrama Magisterial, pues la conducción que se realiza es profesional y técnica, ajena al ruido político o de alguna actividad político-partidaria que pudiera pensarse”, manifiesta.
Sin embargo, refiere que ello no excluye a los miembros de la institución a tener una opinión de la situación del país, principalmente en el ámbito educativo, sobre todo por los efectos que ha tenido la pandemia sobre la tranquilidad de maestros, auxiliares, estudiantes y padres de familia, y por las carencias que han quedado desnudas en las escuelas, como la falta de infraestructura segura, equipamiento y conectividad a internet.
“Nos preocupa lo que pasa en el sector educación, como también en el sector salud y la seguridad ciudadana. Deseamos que los actores políticos puedan hacer los esfuerzos necesarios para posibilitar que el país esté en una situación mucho mejor”, indica.
“No somos competencia de la banca”
Detalla que la Derrama Magisterial no es competencia de la banca comercial, pues su naturaleza es completamente distinta.
“Nuestros servicios son distintos, nosotros somos una entidad previsional, no captamos dinero líquido de ahorro que la persona pueda poner y sacar. No, nosotros somos una entidad distinta a una financiera, a un banco, a una cooperativa o a una caja. No somos AFP, no somos ONP. Somos una entidad previsional de servicio complementario, que le damos al maestro, con fondos del propio maestro y los gananciales de las inversiones”, menciona.
Anota que genera satisfacciones entre los maestros saber que con un préstamos de la Derrama Magisterial puede emprender estudios de maestría o doctorado, comprar o construir una casa, comprarse un carro o iniciar alguna actividad comercial.
“Esas satisfacciones que recibe el maestro son parte de nuestro trabajo y en ellas vamos a seguir de manera continua”, señala.
XII Congreso Internacional de Educación
Del 14 al 17 de junio, la Derrama Magisterial realizara el XII Congreso Internacional de Educación José Antonio Encinas.
“En esta oportunidad tendremos una realización distinta a la de años anteriores. En el 2020 el congreso fue totalmente virtual y esta vez será virtual y con el uso óptimo de la tecnología, lo que es algo muy novedoso y por primera vez en el país. El congreso Encinas reúne a maestros del país e investigadores y personas interesadas de distintos países”, comenta.
Para este año, el congreso tiene como eslogan “Camino a la transformación global de la educación”.
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