Keiko Fujimori y Pedro Castillo no solo están en una competencia electoral, sino también en una que pretende demostrar cuál de los dos puede llegar a ser más populista, o al menos así lo entiende Carlos Villajuana Pablo, docente de diferentes universidades del país, consultor estratégico y asesor de empresas, quien define al populismo como el planteamiento irresponsable de propuestas que no tienen un fundamento técnico.
“Creo que ambos están compitiendo por ver quién es el más irresponsable. Allí está el gran debate. Y creo que aquí está ganando Keiko Fujimori. Lo bueno de Pedro Castillo es que como no propone mucho, tampoco corre tantos riesgos de caer en el populismo”, asevera.
Propuestas
Menciona que una de las propuestas populistas de la candidata de Fuerza Popular es asegurar que no solo duplicará el monto del programa Pensión 65 de 250 a 500 soles, sino que también aumentará la cobertura, de modo tal que para el 2026 todos los adultos mayores de 65 años reciban este beneficio.
A esto añade el ofrecimiento de construir tres mil colegios, ya que Fujimori Higuchi no ha especificado de dónde sacará el dinero para el financiamiento de estas obras.
En el caso del candidato de Perú Libre, precisa que su propuesta de nacionalizar las empresas es también populista, ya que es caer en la premisa equivocada de que el Estado es garantía de eficiencia en el manejo gerencial, cuando mucho depende también de la habilidad y capacidad de quienes asumen la conducción de las organizaciones.
“¿Acaso porque las empresas pasen a manos del Estado ya estamos garantizando que la población se beneficiará? No, depende mucho de la capacidad gerencial. Así como hay empresas públicas que quiebran, también hay privadas. Hice un estudio hace un año en el que concluí que de cada seis MYPE (Micro Y Pequeña Empresa), tres quiebran, pero de cada seis empresas grandes, sociedades anónimas, quiebran cerca de cuatro. No se puede decir que el Estado es un mal administrador y el privado bueno, ni viceversa”, afirma.
Mezquindad
Villajuana Pablo sostiene que los políticos en época electoral lanzan propuestas irresponsablemente, sin antes definir la causa de la “enfermedad”. A su juicio, el Perú tiene tres grandes cuellos de botella: la corrupción, la mezquindad y la dependencia mental.
Sobre el punto de la mezquindad, señala que en las últimas décadas los gobernantes no han tenido la visión de realizar infraestructura a largo plazo, producto de la cual las últimas grandes obras que hay en el país tienen 70 años como mínimo de antigüedad.
“Quieren construir tres mil colegios, ¿para qué? ¿para que al año siguiente se caigan? Hace cinco años un gobernador regional me enseñó la maqueta de un hospital y me preguntó qué me parecía. Le dije que no me gustaba, porque yo quiero un hospital que dé ganas de regresar, donde el paciente se entretenga, se anime, se motive, con jardines, con cine. Si quiero un Disney como hospital, con mayor razón quiero colegios así. No hagamos cosas chiquitas, mezquinas, miserables”, menciona.
Según una investigación del portal Ojo Público, hasta mayo del año pasado había 14 hospitales inconclusos en el interior del país, los cuales demandaron una inversión de mil 900 millones de soles.
“El año pasado, antes de la pandemia, cuando era asesor de la ministra de Salud Elizabeth Hinostroza, yo le dije que debíamos construir un hospital en el Grupo Aéreo N° 8. Tenemos que defendernos por cielo, mar y tierra, en cada aeropuerto, en cada terrapuerto. Yo estoy en Miami y anteayer un amigo me llevó a conocer el ‘Hospital del futuro’. Están construyendo un nosocomio que es mejor que el mismo Disney. Todo es digital y la logística es de primer nivel.”, sostiene.
Comenta que propuestas como las de Pedro Castillo de terminar con las “planillas doradas” denotan mezquindad, pues la solución a los grandes problemas del país no pasa por reducir los sueldos de los funcionarios.
“Supongamos que Castillo me propone ser su presidente del Consejo de Ministros y me dice vas a ganar tal monto. Yo le voy a decir que no me conviene, pues gano más como director de empresas, como presidente de directorios”, opina.
Planteamientos
Afirma que el Perú tiene en sus atractivos turísticos negocios más rentables que Apple, Microsoft, Amazon y otras empresas trasnacionales. Precisa que Machu Picchu, por ejemplo, seguirá generando rentas independientemente de los años que pasen, en virtud de lo cual el próximo gobernante debería enfocarse en potenciar otro destino que pueda atraer el turismo internacional.
Asimismo, refiere que nadie ha propuesto reducir el impuesto a la renta y el Impuesto General a las Ventas – IGV, a niveles del 7 %, ya que los “macroeconomistas convencionales” cuestionarían esta medida, dado que supuestamente la recaudación bajaría.
“La tasa bajaría, pero la recaudación no necesariamente, porque hay una relación entre la tasa y el monto a recaudar. Si bajamos el impuesto a la renta a esos niveles, empresas como la General Electric se preguntarían por qué poner una planta en China y no en Perú, donde solo va a pagar el 10 % de impuestos y de IGV, o Apple diría en vez de irme a Europa, por qué no voy a Perú. Si llegamos a captar a una sola empresa de ese tamaño, solucionaríamos el problema de la baja tributación y presionamos al sector informal para que se vuelva formal”, afirma.
Innovación
Por otro lado, el especialista afirma que el Perú sigue enfrascado en una discusión estéril entre izquierdas y derechas, cuando el mundo ya cambió y eso no tiene validez.
“En 1848, Karl Marx lanzó su Manifiesto Comunista y dijo que el factor de mayor importancia en la generación de riqueza era la mano de obra, es decir, el trabajo; mientras que los capitalistas decían que era la plata, el capital; pero lo que hoy nos demuestran empresas como Apple y Amazon es que no es ni el trabajo, ni el capital, sino la innovación, es el intangible. Ahora la productividad ya no está en función de la mano de obra” apunta.
Explica que incluso países como Suecia, Luxemburgo, Catar y Noruega están nacionalizando empresas y eso no los vuelve estados comunistas, ni socialistas. En el caso de Noruega, señala que cuenta con ‘Equinor’, que es la compañía estatal de petróleo, la cual es una de las más rentables del mundo, cuya sola facturación representa el 50 % del Producto Bruto Interno – PBI peruano.
“El Perú está fraccionado desde hace mucho tiempo, y cómo no va a estarlo si no hay líderes. No esperemos que la gente esté unida si no los hay. Un país es más complejo, pero tiene la misma dinámica de un hogar. Si el papá y la mamá están peleados, todo va a ser un desorden. Más que producir minerales, debemos preocuparnos por producir líderes, que es lo que nos falta”, comenta.
Educación
En tanto, Villajuana Pablo explica que el sistema educativo como tal tiene cuatro grandes problemas. El primero de estos es la falta de vocación, no solo de los docentes, sino del personal involucrado, desde el director de la institución hasta los auxiliares, asistentes y personal de seguridad. Para dar solución a este conflicto, sugiere que el Estado “dignifique” la profesión del profesor, ya que antiguamente el maestro era una autoridad no solo en el aula, sino también fuera de esta, llegando incluso a mediar en conflictos dentro del hogar.
“Otro problema es que el sistema escolar no considera todo el horario de estudio del niño, que no va solo de 7:00 de la mañana a 4:00 de la tarde. Después de las 4:00 ellos siguen haciendo sus tareas hasta las 9:00 de la noche. ¿Quién le enseña al niño de 4:00 a 9:00? Hay un gran desequilibrio allí, porque el menor que tiene a su mamá o al papá a su costado tiene ventaja sobre aquel, cuyos padres trabajan todos los días”, indica.
Adiciona como tercer problema la infraestructura, ya que para él esta no alienta al aprendizaje; y como cuarto escollo el que los colegios no educan, sino tan solo instruyen, ya que no articula con los hogares y la sociedad.
Deja tu Comentario