Según el Censo Nacional Agropecuario del 2012, en Lambayeque existen 59 mil 102 productores agropecuarios, que trabajan 254 mil 558 hectáreas destinadas a la agricultura. Para ellos, el candidato al Congreso por el Partido Popular Cristiano con el número 1, Norbil Vega Orozco, propone legislar para que el Banco Agropecuario – Agrobanco, se convierta en un banco de primer piso con atención preferente a los pequeños y medianos agricultores.
Explica que actualmente los pequeños agricultores recurren a créditos de entidades financieras como las EDYPIME, cajas rurales y municipales, para solventar los gastos de la campaña agrícola. Sin embargo, estos créditos tienen altas tasas de interés, lo cual genera un círculo vicioso de préstamos sobre préstamos, que no les permiten alcanzar el desarrollo que anhelan.
“Quiero legislar para que el Banco Agropecuario sea una banca de primer piso, que se especialice en los pequeños y medianos agricultores y les otorgue créditos a tasas reducidas y así salgan de ese círculo vicioso de estar prestando a tasas elevadas. Muchas veces los que se dedican al arroz le piden prestado a los molineros y comprometen así sus cosechas. Tenemos que darles facilidades para que progresen”, resalta.
Fiscalización
En esa línea, Vega Orozco afirma que complementará su trabajo con la fiscalización a entidades como la Gerencia Regional de Agricultura y el Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria – SENASA, ya que considera que no brindan un adecuado asesoramiento técnico a los pequeños agricultores que lo necesitan.
Asimismo, refiere que desde el Congreso fortalecerá al Instituto Nacional de Innovación Agropecuaria – INIA, para que las semillas trabajadas sean vendidas sin intermediarios, pues la intervención de terceros eleva el costo de las mismas.
Minería
En tanto, el candidato señala que la legislación ambiental peruana es bastante exigente, por lo que la actividad minera que cumpla con todos los estándares no debería representar un peligro para el medioambiente. Resalta que la agricultura y la minería han coexistido desde la época de los incas, por lo que no debe haber un enfrentamiento entre ambas actividades.
“En Lambayeque tenemos un importante proyecto paralizado como es Cañariaco, que significa una inversión de mil 500 millones de dólares solo en la etapa de construcción. Imaginemos todo lo que podría aportar para el desarrollo de la región. Creo que los habitantes de la zona de influencia deberían solicitarle a la empresa que los eduquen en las tecnologías que serán utilizadas en el trabajo minero, así se garantizaría que las generaciones venideras tengan trabajo asegurado”, refiere.
Política
Por otro lado, menciona que al político se le ha relacionado con un concepto peyorativo, virtud de lo cual aquellos candidatos que se presentan con el discurso de ser nuevos en política suelen tener mayor aceptación en la población, que lleva años de hartazgo y descontento. Sin embargo, invita a la población a reflexionar en que muchas de estas personas en realidad son aventureros, que no cuentan con el respaldo de un partido ni representan una causa.
Apunta que estos candidatos son los caudillos que le hacen daño a la política, pues personalizan sus partidos, al punto que los símbolos de estos se vinculan con sus nombres: la K de Keiko Fujimori, la O de Ollanta Humala y las letras PPK de Pedro Pablo Kuczynski. Añade que esta misma práctica la utiliza Rafael López Aliaga con la R como símbolo de su agrupación y a la vez inicial de su nombre.
Si bien se demarca diametralmente de las candidaturas de izquierda, asegura que el PPC tampoco es un partido de derecha, pues su doctrina socialcristiana pone a la economía al servicio de la persona humana.
“El PPC no es un partido de derecha. No lo es desde su concepción. Tenemos un ideario que es el socialcristianismo y dentro de ello vemos a la economía social de mercado para la construcción del país. No practicamos la economía liberal. Consideramos que la economía debe estar al servicio del ser humano y este debe recuperar su dignidad (…) Tenemos nuestras raíces fundacionales en la encíclica ‘Rerum Novarum’ del papa Pablo VI, que hablaba de los tiempos nuevos en relación al fin de la explotación de la era industrial, que el hombre tenía dignidad y como tal se lo debería de tratar. Esa es nuestra propuesta. Para nosotros el hombre es el centro de la atención”, sentencia.
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