El 10 de febrero, la entonces ministra de Salud Pilar Mazzetti Soler aseguró que sería la última dentro del sistema de salud en vacunarse contra el COVID-19, ya que “el capitán es el último en abandonar el barco”. Tres días después, el 13 de febrero, la funcionaria presentó su renuncia a la cartera de Salud, tras los cuestionamientos del Congreso hacia su persona, respecto a si habría estado o no enterada de que al expresidente Martín Vizcarra se le aplicó la vacuna. En aquel momento, el mandatario Francisco Sagasti calificó de injusto el trato que le dieron los parlamentarios a Mazzetti Soler. No obstante, el 15 de febrero, a través de una carta pública, la médica cirujana admitió haberse vacunado el 12 de enero. “Cedí ante mis miedos, fue el peor error que cometí”, mencionó en su misiva. Como corolario, el jefe de Estado publicó una resolución suprema en la cual le retiró el agradecimiento a la funcionaria por los servicios prestados al país.
Para el presidente de la Federación Médica en Lambayeque, Paul Larrea Alvarado, el accionar de Mazzetti Soler no hace más que desprestigiar al gremio médico, pues trasgrede el principio ético de poner por delante la vida y salud de los pacientes antes que los intereses personales. Sin embargo, para él el peor error de la ex ministra de Salud no fue vacunarse a escondidas de la población, sino el no haber gestionado de forma correcta la respuesta a la pandemia y que hoy haya decenas de médicos fallecidos, que no haya abastecimiento de oxígeno y que los hospitales no cuenten con camas de Cuidados Intensivos ni hospitalarias.
Asimismo, cuestionó que un directivo del Colegio Médico del Perú, como Ciro Maguiña Vargas, también haya recibido la vacuna. Por ello, demandó al titular de la orden, Miguel Palacios Celis, que dé un paso al costado en la comisión investigadora que lidera Fernando Carbone Campoverde y que está encargada de investigar qué otros funcionarios se beneficiaron irregularmente con la vacuna de Sinopharm. Lo emplazó a que, en todo caso, delegue a otro integrante como su representante de la citada comisión.
“Vemos que hay muchos médicos involucrados en la investigación, que se cogen del hecho de ser cercanos al proyecto de los ensayos clínicos o ser parte del comité de asesores para justificar su vacunación. Creemos que no puede haber una cantidad tan grande de investigadores, que hubo un aprovechamiento de cargos (..) Los funcionarios entrarán en una evaluación diferente, porque ellos no pueden aprovecharse de su cargo para sacar ningún tipo de ventaja, ya sea económica o sanitaria. Luego están los aspectos éticos. Aún sin ser funcionarios, quienes se beneficiaron de la vacuna sacaron ventaja en relación a la esperanza de vida con quienes no. Y, en tercer lugar, está el aspecto de humanidad, de sensibilidad, de colocarse por encima de los colegas que están exponiendo su vida día a día. Eso demuestra falta de sensibilidad, de solidaridad, de empatía”, aseveró.
Sanciones
En esa línea, Larrea Alvarado exigió que se les aplique las sanciones correspondientes a los funcionarios y el entorno cercano de estos, que recibieron la vacuna contra el COVID-19. De igual forma, demandó que también se investigue al Instituto Nacional de Salud, pues nada en el sector se realiza sin conocimiento de este organismo ejecutor, sobre todo cuando se trata del proceso de vacunación.
“Sabemos que no todos recibirán sanción porque son personas naturales, en ellos no hay delito, pero probablemente sí lo haya en la persona que les facilitó la vacuna. No es que estos personajes abrieron la refrigeradora y decidieron vacunarse. Alguien tuvo que facilitarles la logística. Esto probablemente sea solo la punta del iceberg. Sospechamos que hay personas que han recibido tres dosis de la vacuna, cuando la teoría manda que sean solo dos. No sabemos si allí se esconde a alguna persona y por eso figuran dosis fantasmas.”, advirtió.
Añadió que una de las consecuencias más graves de esta situación es que se menoscaba aún más la credibilidad de la gestión pública y se pone nuevamente al Perú en la vitrina mundial por hechos negativos. Ergo, aseguró que no tendrá sentido que se haya hecho pública esta denuncia, si no se aplican sanciones.
Sin embargo, mencionó que no hay precedentes alentadores en salud, pues en el 2017 saltó a la luz una denuncia contra el médico Carlos Moreno Chacón, quien era asesor del despacho presidencial de Pedro Pablo Kuczynski y presuntamente se aprovechaba de su cargo para realizar negocios. Nunca se determinaron sanciones penales por este caso.
“Este destape no tendrá ningún sentido si después de todo no se generan sanciones o se elaboran nuevos reglamentos. Recuerdo hace algunos años el tema del doctor Moreno, sobre un supuesto aprovechamiento del cargo, de influencias. Lamentablemente, en la gestión pública muchas veces no vemos sanciones, por eso quienes llegan a ocupar cargos hacen uso y abuso del poder que tienen. Lo que estamos viendo es una muestra de lo que ocurre en la totalidad de la administración pública. No será un aprovechamiento económico, pero sí sanitario, y el común denominador siempre es primero yo, luego yo y tercero, mis conocidos, mi círculo cercano”, opinó.
Vacunación
Por otro lado, señaló que en Lambayeque se ha avanzado hasta el momento con poco más de la tercera parte de la meta de vacunación en esta primera fase, que es 12 mil 88 personas. Según cifras de la Gerencia Regional de Salud - GERESA, hasta el cierre de esta edición se inmunizó a cuatro mil 57 trabajadores del sector.
Larrea Alvarado señaló que el proceso de vacunación se ha realizado sin mayores contratiempos, a diferencia de lo ocurrido en Lima, donde hubo múltiples denuncias de médicos y enfermeras, que no estaban incluidos en la lista de trabajadores que recibirían las dosis de Sinopharm. Indicó que la segunda etapa de la vacunación debería culminar el jueves de la próxima semana.
Explicó que para el proceso de vacunación el Ministerio de Salud utilizó el aplicativo INFORHUS – Registro Nacional del Personal de la Salud. Y, si bien en Lambayeque no hubo problemas, en otros departamentos del Perú sí los hubo, dado que esta base de datos no se encuentra debidamente actualizada.
“La vacuna (contra el COVID-19) se convertirá en la diferencia entre la vida y la muerta. Tenemos que entender primero ese mensaje. Nosotros estamos vigilantes del proceso de vacunación, de que se les aplique las vacunas a la totalidad de la población asignada. No ha habido mayores contratiempos y los pocos que sí ocurrieron no han deparado en denuncias. Al personal que falta vacunar se le atenderá con el lote adicional. No esperábamos que el primer millón de vacunas llegue al Perú en dos partes, por eso tuvimos que hacer una reprogramación también de las jornadas de vacunación”, aseveró.
Señaló que la principal preocupación radica en el millón de dosis que se necesitan para los 500 mil miembros de mesa, pues deben recibir la primera dosis antes de que termine el mes de febrero para que en marzo reciban la segunda, ya que transcurren 35 días después de la última dosis para que se asegure la inmunización de los pacientes.
Indicó que la meta a nivel estatal es que el 70 % de peruanos sean vacunados este año, sin embargo, solo está asegurada la llegada de cinco millones de vacunas durante el primer semestre.
Realidad
En cuanto a Lambayeque, comentó que entre la quincena de enero y la quincena de febrero se recrudeció el índice de letalidad en los mayores de 60 años. Si bien el departamento pasó de nivel alto a muy alto en la última escala de riesgo que publicó el gobierno, consideró que esto no es suficiente, pues un grueso porcentaje de la ciudadanía no respeta los protocolos de bioseguridad.
“La gente ve al Estado y al confinamiento como un enemigo, como un limitante de la economía productiva y no como una forma de contener la pandemia y que disminuyan las muertes cercanas. Las cuarentenas se implementan porque no hay camas UCI ni hospitalización donde atender a los pacientes. Es cierto que no estamos como en Lima, donde el tema es muy complicado. Acá la situación es mala y podría empeorar en los próximos días. El respeto por las normas no es del todo adecuado, el control policial no es el mismo que el del año pasado en épocas críticas. Hay una suerte de desorden, cada uno decide su suerte. Creo que el desorden se perpetuará unas semanas más, creo que las cifras se mantendrán altas y la persistencia de la enfermedad continuará hasta finales de abril”, manifestó.
respuesta de Ariana Valeria Farro el 2021-03-26.
es muy buena esta biografia ademas tiene muy buencontenido
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