La pandemia por el Covid-19 ha condicionado la salud mental de muchas personas, afectadas directa o indirectamente por la situación de emergencia. Al respecto, el médico Jorge Manuel Idrogo Muro comparte con Expresión algunas consideraciones que se deben tener en cuenta en la actualidad.
Desde Santo Domingo, República Dominicana, Idrogo Muro explicó sobre los factores que inciden en salud mental durante la pandemia por el Covid-19.
“La salud mental tiene una importancia fundamental en estos tiempos de pandemia. Para hablar acerca de ella resulta fundamental entender qué es la salud. La OMS señala que salud es el estado de bienestar de tres esferas: física, mental y social. Entonces la salud no es solamente la ausencia de una patología o de una enfermedad, sino que debe haber una armonía entre estos tres pilares”, indicó.
Idrogo Muro señaló que la salud mental implica cómo el individuo regula sus pensamientos y cómo se comporta.
“Es gracias a la salud mental que podemos desarrollar nuestras capacidades y también que podemos hacer frente a las circunstancias y eventualidades que se presentan en nuestro día a día. La salud mental también nos permite laborar y ser personas de aporte constructivo a la sociedad. En este período de pandemia la salud mental se ha visto afectada. Para que las personas comprendan un poco más es importante explicar que dentro del cerebro funciona el sistema límbico, que está integrado por varias estructuras, y este es el encargado de nuestras emociones, de crearlas, de almacenarlas, y también de nuestra conducta”, precisó.
SISTEMA LÍMBICO
Una parte del sistema límbico es la amígdala (cerebral), que se activa cuando el individuo enfrenta situaciones de miedo, tensión o peligro inminente.
“Al activarse la amígdala cerebral se comunica con el hipotálamo, que es el regula el Sistema Nervioso Autónomo, que como su nombre lo indica no funciona en base a lo que nosotros queremos, sino por su cuenta. Dentro del Sistema Nervioso Autónomo hay dos ramas: la simpática y la parasimpática. La primera es la que se activa en circunstancia de tensión o miedo, lo que se expresa con el incremento de la sudoración corporal, incremento de la frecuencia cardiaca y de la respiración, que se hace más rápida. No conviene estar mucho tiempo bajo el predominio del sistema nervioso simpático, porque nos desgasta, demanda de mucha energía, generando que aumente la presión arterial. Lo adecuado es que estemos en el otro lado del Sistema Nervioso Autónomo, el parasimpático”, detalló el médico.
La predominancia del sistema nervioso simpático genera efectos sobre el funcionamiento del corazón y los pulmones, lo cual se hace más severo cuando la persona se “envenena” con pensamientos negativos.
“Se ha demostrado que cuando la persona se dice a sí misma cosas negativas se elevan los niveles de dos neurotransmisores: cortisol y glutamato. Cuando sus niveles son elevados se genera un daño en las neuronas, que afortunadamente es reversible, pero toma un tiempo. Eso demuestra que lo emocional sí afecta a lo orgánico”, precisó Jorge Manuel Idrogo.
EL ESTRÉS
Añadió que si bien el estrés ha desbordado en los últimos tiempos debido a la situación sanitaria, las personas deben conocer que existen dos tipos: el eustrés y el distrés. Este último es el negativo.
“Pocas personas han escapado de esta situación, pero cuando se da de manera reiterada puede resultar complejo, pues puede evolucionar en cuadros como la ansiedad y la depresión. Hay individuos que antes de la etapa pandémica presentaban ya cuadros de ansiedad y depresión, entonces hay que tener un monitoreo más específico. Es una realidad también que existen personas que enfrentan situaciones de estrés de una mejor manera”, explicó.
Indicó que muchas de las alteraciones cognitivas en la persona; es decir cuando presenta preocupación, estrés o ansiedad, empeoran la calidad del sueño.
“Al no tener buen sueño la persona no se levanta bien, no tiene un buen estado de ánimo, no razona de la manera más idónea, no toma las mejores decisiones. Hay un vínculo directo entre la calidad del sueño y la salud mental de la persona”, manifestó.
EL SUEÑO
Respecto a quienes han perdido a algún ser querido debido a la pandemia, Idrogo Muro refiere que se debe entender que dolor y sufrimiento no es lo mismo.
“El dolor es inevitable, es parte de nuestra naturaleza humana, parte de la vida misma. Cuando uno se apertura a vivir de verdad va a estar expuesto a sentir dolor, por cualquier circunstancia. El dolor se tiene que aceptar como un curso natural de la vida misma. Es complicado, pero es mejor aceptarlo porque cuando se reprime el dolor surge el sufrimiento. El sufrimiento es cuando uno se niega al dolor, no quiere aceptarlo y puede durar mucho tiempo, incluso hay ocasiones en las que el evento que nos generó dolor terminó y nosotros seguimos sufriendo. Pero aún, hay personas que escogen al sufrimiento como estilo de vida, lo cual no es nada beneficioso”, explicó.
“Nadie ha estado listo para este contexto, por lo tanto las personas que han perdido a algún ser querido deben dejar de recriminarse algo sobre la muerte. Deben aceptar el dolor en vez de reprimirlo y dejar que este siga su curso natural”, añadió el galeno.
Deja tu Comentario