El último domingo se abordó en un programa dominical el problema de la basura en Chiclayo. En el reportaje apareció el alcalde de la provincia Marcos Gasco Arrobas, quien habló sobre la posibilidad de declarar al municipio en desabastecimiento inminente para atender la ineficiencia en el recojo de los residuos. ¿Qué implica esta medida? Recuerdos de cómo se manejaron los desabastecimientos y emergencias en gestiones pasadas han encendido las alarmas.
En principio, la Municipalidad Provincial de Chiclayo se declaró en situación de emergencia el 15 de febrero pasado, luego de las casi nueve horas de lluvia que cayó sobre varios distritos del departamento y anegó diversos sectores de la “Capital de la Amistad”.
Como bien explica el regidor Percy Espinoza Gonzales, aquella declaratoria se dio con el voto de la mayoría de regidores. Él y su par Andrés Puell Varas se abstuvieron, debido a que para arribar a dicho acuerdo la administración no alcanzó ningún informe detallado que justifique la situación de emergencia. Horas después, el gobierno nacional declaró en emergencia al departamento por las lluvias previstas para las próximas semanas.
DIFERENCIAS MARCADAS
Con una declaratoria de emergencia por razones que obedecen meramente a eventos climatológicos, al parecer la intención de la gestión de Gasco Arrobas es también declarar la emergencia sanitaria, lo que daría carta libre a su administración para – tal como lo ha dicho el mismo alcalde – alquilar maquinaria, contratar personal de limpieza y paliar momentáneamente la situación en Chiclayo distrito.
“El desabastecimiento y la situación de emergencia son dos figuras propias de la Ley de Contrataciones y Adquisiciones del Estado, mecanismos que permiten compras directas. La norma en su artículo 100 establece la situación de emergencia y la manera cómo es que se determina, por eso nuestra discrepancia por la forma en la que se aprobó tal medida el pasado 15 de febrero. Se aprobó sin tener los regidores acceso a una evaluación de daños y necesidades para saber cuál era la cantidad real, por ejemplo, de viviendas dañadas, colapsadas o damnificados, para en función de ello intervenir”, explica Espinoza Gonzales.
El concejal de oposición refiere que si bien cierta parte de la población puede considerar como burocráticos los informes de daños, estos son necesarios para determinar la intervención directa de la municipalidad y que esta efectúe compras directas. Eso es lo que establece la Ley de Contrataciones del Estado.
“En una situación de emergencia la entidad puede tomar los recursos y gastarlos directamente, postergándose los procedimientos y luego esto se regulariza en función de los formatos establecidos por la Contraloría”, menciona el concejal.
EL DESABASTECIMIENTO
Definidas las implicancias de la situación de emergencia, Percy Espinoza detalla lo concerniente al problema de limpieza pública y la posible aplicación del desabastecimiento inminente.
“Cuando se habla de la figura de desabastecimiento esta se refiere a un bien específico o un servicio que requiere la municipalidad para cumplir con sus funciones. Si se ha dicho que en la ciudad se deja de recoger a diario 80 toneladas de basura, con la declaratoria de desabastecimiento el municipio podría alquilar maquinaria en un número y por un plazo determinado, ya que se trataría de una situación extraordinaria”, manifiesta.
SITUACIÓN DE LA MAQUINARIA
Actualmente el municipio provincial cuenta con 16 compactadoras de las cuales seis están operativas al 80 %, mientras que otras tres funcionan de manera intermitente. Las otras siete compactadoras están totalmente inoperativas.
“Para esas compactadoras se necesita repuestos a fin de ponerlas en operatividad. El año pasado, en la gestión de David Cornejo, se aprobó un presupuesto de un millón 300 mil soles para la compra de repuestos, pero no se ha encontrado los repuestos y por eso es que tenemos compactadoras inoperativas. Si se llegase a plantear la declaratoria de desabastecimiento, creo que esta vez sí la gestión municipal debe tener la seriedad del caso de alcanzar al concejo los informes que sustenten tal medida y que no pase como con la declaratoria de la situación de emergencia, que se hizo en base a informes orales”, señala.
Espinoza Gonzales añade que no solo se trata de resolver la problemática de la basura con una declaratoria de desabastecimiento, sino también de investigar a profundidad quiénes son los responsables de haber conducido a la comuna de Chiclayo a tal situación, lo que abriría nuevas aristas para procesar a las exautoridades municipales.
“La norma nos dice que atender una emergencia o un desabastecimiento es posible con cargo al presupuesto existente, es decir, la entidad evalúa de qué áreas o qué partidas puede tomar para resolver el problema presentado. Si en el caso de la maquinaria para limpieza se nos dice que hace falta cerca de 400 mil soles para ponerla en operatividad, ¿de dónde se va a tomar ese dinero? ¿Qué servicios o funciones se afectarán para resolver el asunto de la limpieza?”, enfatiza.
Deja tu Comentario