Precandidato a la alcaldía provincial por Democracia Directa señala que no necesita millones para hacer campaña.
Francisco Gálvez Tineo tentará por segunda vez la alcaldía de Chiclayo como candidato del partido Democracia Directa. Tiene confianza en que la población de la provincia votará con responsabilidad el próximo 7 de octubre y así le permitirá llegar al sillón municipal, desde cual – sostiene – impulsará el ordenamiento administrativo de la comuna como una de sus primeras acciones.
Democracia Directa es el partido que fundaron los promotores de la Asociación de Fonavistas del Perú y cuyo tránsito político es hasta cierto punto único. Siendo una organización nueva, en las presidenciales del 2016 postuló como candidato a Gregorio Santos Guerrero, quien se encontraba recluido bajo mandato de prisión preventiva y obtuvo más de 600 mil votos, logrando que la agrupación supere la valla electoral.
En el escenario local, la primera vez que Francisco Gálvez postuló a la alcaldía, en los comicios del 2014, obtuvo ocho mil 888 votos, cifra que – en su opinión – fue alentadora porque se trataba de una organización nueva y que no presentó candidatos en todos los distritos de Chiclayo. Esta vez – refiere – la realidad es otra.
¿Cómo se está preparando Democracia Directa de cara a las elecciones regionales y municipales de este año?
El tiempo nos ha demostrado que hay respaldo al interior del país para el partido, que en la elección presidencial pasada se vio fortalecido. Ahora nos vemos con mayor presencia y mejor organización social de base, con candidatos a 28 distritos de la región, lo que nos da la confianza de tener una participación más marcada en las elecciones de este año.
De los 20 distritos de Chiclayo tenemos candidatos en 14 y creemos que para fin de mes tendremos cubierta toda la provincia. La nuestra no será solo una participación electoral, sino que será protagónica. Sentimos que la población quiere cambio y eso no significa solamente darle oportunidad a rostros nuevos, sino propuestas y alternativas diferentes.
La clase política en estos momentos está muy cuestionada, la corrupción impera en los tres poderes del Estado y la población desea alternativas de cambio, con gente que sí desee estar al servicio de la comunidad y que esté preparada para desarrollar los proyectos que sean viables para hacer de Chiclayo, de la región o de cualquier localidad, lugares sostenibles.
Todo el mundo se prepara para la campaña electoral, gastan enormes cantidades de dinero, pero no se preparan para gobernar. Esa es la diferencia.
¿Usted, está preparado para gobernar?
Soy sociólogo de profesión, egresado de la Universidad Nacional Pedro Ruiz Gallo, chiclayano de nacimiento y estoy preparado. Estoy a la altura para hacer de Chiclayo una ciudad digna, ordenada, limpia, segura y con rostro social. Las autoridades solo se han preocupado por demostrar su accionar con obras de cemento y fierro, pero se han olvidado que aquí hay seres humanos, que diariamente deben tener la oportunidad de desenvolverse sin caos.
Hay que mejorar la calidad de vida a los niños, a los jóvenes, a los adultos mayores, para que Chiclayo sea una ciudad sostenible y no solo en la zona urbana, sino también en la rural.
¿Quiénes lo acompañan en este proyecto político?
Quien está a cargo del equipo técnico del partido es el ingeniero civil Eloy Díaz Sánchez, quien tiene una larga experiencia en su profesión y es un gran proyectista. Como él están involucrados otros profesionales, estudiantes, comerciantes. Somos un partido multidisciplinario que tiene a trabajadores intelectuales y manuales, gente que quiere estar al servicio de la comunidad.
Para mí, para gobernar la ciudad no se necesita ser un gran profesional con grandes títulos y carteles académicos. ¿Por qué? Porque las anteriores autoridades nos han demostrado que mientras más títulos académicos han tenido han sido las más corruptas y las más ladronas que ha tenido la Municipalidad Provincial de Chiclayo. Los títulos no son garantía de éxito.
Lo que nosotros queremos es gente que esté preparada y capacitada, pero sobre todo que tenga voluntad de servicio.
En el escenario de que el 7 de octubre la población lo elija como alcalde provincial, ¿cuáles serían sus primeras acciones a partir del 1 de enero del 2019?
Transparentar la situación administrativa de la municipalidad y dinamizarla. Hay un sinnúmero de trabajadores que están calentando asiento y que no hacen nada, y que al ciudadano no lo ven como un usuario sino como un cliente. La corrupción está a todo nivel y eso hay que solucionarlo, hay que cambiarlo, hay de decirlo y hablarlo.
El poblador quiere cambio, gente que esté preparada, gente honesta, no quiere ladrones en la municipalidad.
Si nosotros transparentamos la gestión de la municipalidad en lo administrativo y poniendo a los trabajadores en las áreas que les corresponde tendremos una entidad eficiente, no lerda, lenta y llena de burocracia y corrupción como hoy.
Tenemos una municipalidad con más de cuatro mil trabajadores y todo el mundo sabe que puede funcionar con menos.
¿Y dónde quedan los derechos adquiridos por los trabajadores?
Habrá que respetar los pactos colectivos. Yo voy a ser una persona sensata, para qué voy a entrar con la pierna en alto y a pelear con todo el mundo, hay que saber conversar, dialogar y pedirles que hagan un eficiente trabajo al servicio de la población, sin estar pensando en la corrupción, en la coima o en el trato bajo la mesa.
¿Qué otros ofrecimiento cumpliría si lo eligen alcalde?
Tenemos que ir a la acción para que el vecino sienta que existe una nueva administración. Hay que tener una ciudad limpia, hay que limpiar Chiclayo y para eso tenemos que tener a buenos funcionarios en planificación. ¿Con qué objetivo? Para que no existan carencias que limiten el sistema de limpieza.
Por ejemplo, en el local de maestranza de la municipalidad hay en estos momentos nueve compactadoras paradas, que podrían seguir operando si es que se les arregla o cambia un repuesto. ¿Por qué no se hace? Porque falta gente técnica que contemple ese tipo de situaciones para que la maquinaria no deje de trabajar. Eso hay que llevarlo al planeamiento.
Queremos un Chiclayo limpio, un Chiclayo seguro y eso no es cosa del otro mundo. Se necesita decisión política.
¿Considera que los cuatro años del alcalde David Cornejo son tiempo perdido para Chiclayo?
Desgraciadamente diversas condiciones influenciaron para que así sea, algunas de ellas son el Fenómeno El Niño, la inestabilidad política y los casos de corrupción. Además de eso él tuvo problemas con los técnicos de gestión que no pudieron ejercer su verdadera función y han entorpecido el trabajo municipal. En vez de solucionar los problemas de Chiclayo hoy el municipio es más corrupto del que dejó el exalcalde, ahora preso, Roberto Torres.
Eso hace que para la opinión pública esta sea una gestión que no ha impulsado ningún tipo de cambio. Es más, hasta la recaudación municipal cayó en comparación a las otras gestiones.
¿Ha hecho trabajo político en los últimos cuatro años?
Sí y eso hace que estemos posicionados. Los medios de comunicación son muy importantes, pero creo que en el camino iremos mostrando el resultado del trabajo hecho en estos años.
En la última elección presidencial el partido sacó 22 mil votos en Lambayeque y esos no fueron votos prestados, sino de gente que cree en nuestro mensaje y propuesta. No fueron votos de gente que apostó por nosotros por oposición a otros candidatos. Eran votos conscientes y eso es lo que aspiramos a superar.
¿Cómo va a financiar su campaña municipal?
Las experiencias nos demuestran que sí podemos tener éxito si hacemos una campaña dosificada. El financiamiento es nuestro, de la militancia, de la gente, de nuestros propios recursos. No somos millonarios, pero sí estamos al servicio de fortalecer esta propuesta. Lo más sano es que no tenemos una candidatura empeñada a nadie. Yo no estoy empeñando mi candidatura por querer llegar o tener logística a ningún empresario, transnacional o a intereses ocultos. Eso me permite caminar por las calles de Chiclayo sin ningún tipo de presiones ni problemas.
En ese sentido sí creo que la población podrá sentir la diferencia.
Me da gusto que llegan personas al local del partido a dejar un balde de pintura o una cuota simbólica. Son gente que quiere el cambio, una alternativa diferente para la ciudad. No necesito millones para recorrer todos los rincones de Chiclayo y pedir puerta por puerta la confianza, apoyo y respaldo a los vecinos.
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