Yehude Simon Munaro está convencido de que sí postulará al Gobierno Regional de Lambayeque. No tiene antecedentes penales, no le debe una reparación civil al Estado y el indulto que le permitió recobrar su libertad tras ocho años de encierro, acusado de apología al terrorismo, fue dado por error judicial. Es decir; el Estado reconoció que en su caso se había cometido un exceso. Estas razones le dan la seguridad de que la ley que prohíbe la participación política de sentenciados por terrorismo, violación sexual, narcotráfico o corrupción no le alcanza. Si el Jurado Nacional de Elecciones - JNE no llegara a inscribir su candidatura, afirma que iniciará una huelga de hambre junto a sus partidarios.
“Yehude va”, afirma el dos veces presidente regional de Lambayeque, con el ánimo de transmitir un mensaje de confianza a sus seguidores, agrupados ahora en el partido Juntos Por el Perú, una fusión del Partido Humanista Peruano que él fundó y de otras organizaciones de izquierda.
“Que la gente lo sepa: ¡Yehude va! Voy para retornar a la región con alma, no para perseguir a nadie. No es mi estilo y no podemos perder el tiempo, como lo han hecho los otros gobiernos, persiguiendo a los que han pasado. Estamos seguir construyendo, para fortalecer las cosas buenas que se están dejando y si es que hubiera casos de corrupción encargarle la tarea al Ministerio Público”, señala Simon Munaro.
Directo, el también expresidente del Consejo de Ministros asevera que existen retos para Lambayeque por proyectos que no se han culminado o que ni siquiera se han empezado, uno de ellos la construcción de la represa La Calzada, sobre el río La Leche.
En su primer gobierno regional, Simon Munaro consiguió que la cooperación norteamericana financie los estudios de factibilidad para la ejecución del proyecto, los mismos que fueron culminados con una valiosa información técnica y que – lamentablemente – fueron dejados en el olvido, pese a su importancia.
“La Calzada es de tal impacto que con su ejecución podríamos tener un nuevo Olmos, con la diferencia de que este beneficiará a la población ya asentada en el valle La Leche”, indica.
LAS OBRAS
A modo de reflexión sobre sus dos períodos como gobernante regional, Yehude Simon reconoce que le dio poca difusión a las obras o avances que se lograban para beneficio de Lambayeque, siguiendo la consigna de que los proyectos de inversión no los hace la autoridad, sino la ciudadanía a través de sus impuestos.
“Las obras las hace el pueblo, como decía Belaunde, porque la plata no sale de nuestro bolsillo sino de los impuestos que paga la población. Yo recuerdo todos los esfuerzos que hicimos para construir el Hospital Regional, desde la recuperación del terreno hasta los estudios, y no lo inauguramos nosotros. Igual los puentes que hicimos en Cañaris, las escuelas y muchas otras obras. Nunca quisimos promocionarlas, me da vergüenza que me pongan medallas por cumplir con mi obligación”, señala.
Simon Munaro anota que la continuidad del Proyecto de Irrigación Olmos es otro de los retos para el departamento, sobre todo por la no ejecución de las obras de infraestructura menor para el Valle Viejo, que corresponden al Estado Peruano y por las cuales “no se ha concretado gestión alguna”.
“Hay que ejecutar la segunda etapa de Olmos, levantar la presa Limón y aprovechar las aguas de Cajamarca. Olmos todavía no ha terminado. La gente se olvida pronto, muy rápido, que Olmos era un desierto, que se luchó 80 años para que se ejecute el proyecto, y que a pesar de las discrepancias que existen con la visión de nuestros ingenieros hoy es un realidad y es el único proyecto que se tiene. Tinajones ni siquiera terminó su primera etapa, Olmos sí”, menciona el también excongresista por Lambayeque, añadiendo que “existen políticos acostumbrados a tirar estiércol con ventilador creyendo que así pueden alcanzar la gloria”.
LA LEY QUE LO AMPARA
Al aprobarse la ley que impide postular a cargos de elección popular a los sentenciados por terrorismo, violación sexual o delitos de corrupción se encendió la polémica respecto a los indultados por la Comisión Lanssier, la gran mayoría inocentes que habían sido encarcelados por el gobierno de Alberto Fujimori acusados de pertenecer a las organizaciones subversivas. Entre ellos se encuentra Yehude Simon, a quien en 1993 se le sentenció por apología al terrorismo.
En consecuencia, de acuerdo a la norma aprobada en enero de este año, el líder de Juntos por el Perú quedaría imposibilitado de participar de la contienda electoral de este año, lo que ha despertado una serie de posiciones a favor y en contra.
“Los congresistas Javier Velásquez y Héctor Becerril dicen que yo estoy aprovechando la controversia para hacerme promoción y se equivocan. Ambos hicieron los esfuerzos para obviar una ley que reconoce el error judicial. El indulto que se me concedió no fue humanitario, político, de pena o por enfermedad terminal, sino un indulto razonados; es decir, que reconoce el error judicial”, explica.
Simon Munaro recuerda que en 1994 el propio Alberto Fujimori reconoció que hubo errores en su política antisubversiva, entre ellos el juzgamiento de inocentes.
“Carlos Torres y Torres Lara, el excongresista fujimorista, fue quien presentó el proyecto para que se promulgue una ley por única vez para que se aplique el indulto razonado. Salieron 550 personas, a mí me sacaron al último y con ello desaparecieron todos los antecedentes. A mí no me dijeron que tenía que pagarle una deuda (reparación) al Estado, el Tribunal Constitucional falló diciendo que era una ley para inocentes y la Corte Interamericana de Derechos Humanos obliga a que los Estados paguen una reparación a todos los que han sufrido carcelería injusta. La ley que han dado es justa para los violadores, los narcotraficantes, los corruptos y los verdaderos terroristas, pero no para los inocentes. Esa es una ley con nombre propio”, afirma.
Refiere que ha solicitado un informe a la Defensoría del Pueblo para conocer si la ley lo afecta o no en sus derechos ciudadanos y que en función de ello iniciará las acciones ante el Poder Judicial y el Tribunal Constitucional.
“Si nos inscribimos y pretenden sacarnos iniciamos una huelga de hambre. Vamos a pelear por el justo derecho que nos corresponde. No tengo nada pendiente con el Estado y es por eso que digo: ¡Yehude va! Yo me voy a inscribir y seguramente habrá alguien que intente tachar mi candidatura, pero el poder electoral es autónomo y se pronunciará en función de lo legalmente válido. He sido presidente del Consejo de Ministros y es gracioso que Velásquez Quesquén respalde una ley que no diferencia entre culpables e inocentes, porque si él considera que yo fui culpable entonces fue copartícipe de poner a alguien con antecedentes como primer ministro”, manifiesta.
CANDIDATOS
Yehude Simon confirma que la exregidora provincial Janet Cubas Carranza será la candidata de Juntos por el Perú a la alcaldía de Chiclayo, acuerdo al que se llegado tras una serie de conversaciones.
“Es una mujer valiente, defensora de los derechos de todos, y ella será nuestra candidata. Juntos por el Perú agrupa a los colectivos, a gente que quizá no tiene nada que ver con la izquierda pero que quiere aportar a su región, a su pueblo”, destaca.
Anota que Juntos por el Perú llevará como candidatos a dirigentes sindicales, de organizaciones populares, profesionales y ciudadanos con activa participación en organizaciones de diferente tipo.
“Cuando uno participa en un proceso electoral sabe lo que eso significa. No me asusta el costo de las campañas, yo camino, quizá ya no tan rápido como antes, pero llego. Aquí no repartimos millones como en otros partidos, andamos a pie, comemos en menú y estoy convencido de que muchas personas querrán colaborar con nosotros. Sobre nosotros no existe ninguna denuncia de corrupción, mis rivales dicen lo contrario, porque es la única forma que tienen para hacerse conocidos”, precisa.
Finalmente, Simon Munaro refiere que entre sus planteamientos están buscar la ejecución de La Calzada, darle a Lambayeque un teatro regional y un centro de convenciones, ayudar en la recuperación de Chiclayo trabajando con el municipio provincial, avanzar en la segunda etapa de Olmos y hacer realidad el Terminal Portuario de Eten.
“La gestión no se hace tocando las puertas de vez en cuando, se hace como la pulga: picando y picando todos los días. Nosotros sí vamos a hacer Puerto Eten y vamos atender a José Leonardo Ortiz y a Ferreñafe, que son los lugares más olvidados”, menciona.
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