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JÓVENES DEL PERIODISMO: CUATRO HISTORIAS QUE SE UNEN POR LA PASIÓN DE INFORMAR

Escribe: Semanario Expresión
Edición N° 1032

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Hay quienes tienen orígenes distintos, pareceres distintos, pero en el camino descubren que hay pasiones que los unen a otros. Con su juventud, Fátima Constantino Lozano, Rosario Coronado Sánchez, Luis Camasca Fernández e Iván Bravo Silva han logrado imprimir su sello en la labor informativa que día a día desarrollan, sea en un medio escrito, radial o televisivo. Manejan enfoques propios para el tratamiento de las noticias, pero coinciden – eso sí – en que el periodismo demanda de un alto rigor ético y profesional, marcando distancia de quienes degradan la profesión, la que, como aseveran, merece el mismo respeto que la de un médico o un abogado. Lo dijo hace mucho Edmundo Cruz: “El periodista no es cualquier fulano”.

 

PERIODISTA EN LA CANCHA

Los últimos ocho meses han sido más que especiales para Fátima Constantino, porque a su trabajo como redactora del diario La República, edición Lambayeque, le ha sumado también la responsabilidad de llevar en el vientre a su primer hijo, y al igual que muchas otras mujeres de la prensa local ha tenido que sortear las dificultades propias de una actividad diaria que está sometida al escrutinio permanente de la ciudadanía. Lejos de amilanarse, la experiencia parece haberla motivado, pues aunque sus pasos poco a poco debieron hacerse más pausados, no dejó de acudir a las comisiones que le fueron asignadas.

 

Chiclayana de nacimiento, la segunda de tres hermanos, hija de un policía y de una emprendedora comerciante que quería a una bióloga en la familia, egresó de las aulas de la Universidad Nacional Pedro Ruiz Gallo en el 2011 y en los tres años siguientes estuvo dedicada al trabajo editorial y de producción, involucrándose en la redacción de revistas y publicaciones para el sector privado, hasta que en mayo del 2014 ingresó al diario Correo, donde laboró 13 meses.

 

“No tenía la experiencia de haber trabajado en un medio periodístico, fue un poco complicado al principio, pero fui tomando poco a poco el ritmo”, comenta Fátima Constantino, quien de inmediato confiesa que el trabajo en prensa no estaba en sus planes de ejercicio profesional, mas sí la redacción que desde pequeña le despertó mucho interés.

 

“Fuera de las aulas es que encontré al periodismo como una forma de vida y hasta ahora me ha dado grandes satisfacciones”, indica.

 

Al ingresar a La República empezó a orientarse hacia el periodismo judicial, lo que para ella constituye en algo más que una casualidad, porque en sus épocas de estudiante los cursos que vinculan el Derecho con la labor informativa no fueron precisamente lo de su preferencia. Como dice ella, “ya en la cancha es otra cosa”.

 

“Es un mundo realmente muy bonito, yo me he quedado sorprendida por todas las cosas que se pueden llegar a aprender sin necesidad de ser abogada y cómo con la visión del periodista es posible captar otras aristas de un mismo caso”.

 

DE LA RADIO A LA TELEVISIÓN

Leer “En octubre no hay milagros”, de Oswaldo Reynoso, inspiró a Iván Bravo Silva a convertirse en escritor, cuando aún vivía en su natal Chachapoyas, pero en el hogar las condiciones económicas le impedían concretar su sueño de viajar a Lima para estudiar Literatura en San Marcos.

 

Al cumplir la mayoría de edad, revisando el prospecto de admisión de la Pedro Ruiz Gallo descubrió que para la carrera de Ciencias de la Comunicaciones se indicaba que el estudiante debía tener cierto interés por la lectura. Ese fue el gancho, sobre todo cuando vio a referentes de la literatura dedicados también al periodismo, como Gabriel García Márquez y Mario Vargas Llosa, por ejemplo.

 

Con el ánimo al tope, Bravo Silva empezó a estudiar sin imaginar que sus inicios en el periodismo no serían escribiendo, sino locutando. El desarrollo de sus prácticas en Radio Universitaria lo motivó a emprender un proyecto independiente en Radio Santa Victoria e incluso a presentarse a una convocatoria para conducir el programa local Studio 92, donde se quedó trabajando siete años.

 

A la par, Iván Bravo, padre de tres niños, el mayor de 10 años de edad, se sumó al proyecto de Parada Norte, el magazine dominical que hasta ahora se emite por América Televisión. En el canal también trabajó siete años, dándole a sus reportajes un tratamiento característico, marcado siempre por su voz.

 

De la televisión pasó al trabajo institucional en el municipio de Tabaconas, en Cajamarca, y a su regreso a Chiclayo se incorporó al equipo de redactores del diario El Informante, donde laboró un año. Ahora trabaja en Cosmos Tv como videoreportero, faceta de su ejercicio periodístico que le ha significado muchos retos, uno de ellos el trajín informativo del día a día y también aprender a cubrir los conflictos sociales, sobre todo los vinculados a las azucareras.

 

“Nunca había estado en medio de una situación así, con gritos, la fuerza de la policía y las bombas. Cubriendo un enfrentamiento en Pucalá, mientras caminaba al lado de los policías, los manifestantes empezaron a disparar. Los policías, llevaban sus chalecos y sus cascos, yo mi polo y mi gorra. Vivir eso me hizo reflexionar sobre los sacrificios de ser periodista”, señala.

 

MUJER VALIENTE

Los inicios periodísticos de Rosario Coronado también fueron en Radio Universitaria, de donde se solicitó, en el 2004, la presencia de un grupo de jóvenes practicantes para la edición regional de Radio Programas del Perú – RPP, emisora en la que se mantiene como reportera desde el 2011.

 

“Empecé en el mercado, entrevistando a dirigentes o abordando los temas del transportes, esos fueron mis pininos”, recuerda la periodista, que hoy por hoy es la única mujer reportera de radio que hay en Chiclayo, quien además –dadas las innovaciones del Grupo RPP – ha incursionado en la televisión y el periodismo digital.

 

Rosario Coronado nació en Picsi y está convencida de que la radio es por excelencia el medio de comunicación más cercano a la gente. Según afirma, esta ventaja radica en la inmediatez de la información, posibilitando que los oyentes se enteren de los sucesos tan pronto ocurren, pero también con una alta dosis de credibilidad, que es el valor que deben garantizar los periodistas.

 

“Nuestra clave es estar en el lugar mismo de la noticia y transmitir desde allí y eso es lo que le gusta a la gente, lo que la mantiene tan ligada a la radio”, asevera.

 

Coronado Sánchez es la quinta de siete hermanos y la única en la familia que tuvo la oportunidad de cursar estudios universitarios. Según cuenta, su madre, ama de casa, y su padre, agricultor, desde un principio la apoyaron en su inclinación por el periodismo.

 

“Mis padres, pese a que no tenían suficientes recursos, siempre me apoyaron, al igual que mis hermanos. Estoy muy agradecida con ellos”.

 

APRENDER PARA INFORMAR

Cursando el tercer ciclo de la carrera de Ciencias de la Comunicación, también en la Universidad Nacional Pedro Ruiz Gallo, Luis Camasca empezó a practicar en Tv Norte – Canal 21, con el afán de adquirir experiencia y conocer cómo era el trabajo diario de los hombres de prensa, aunque su labor era buscar noticias para un programa semanal.

 

En el 2014 ingresó al diario Correo, donde tuvo que adaptarse al ritmo de trabajo que obliga a la búsqueda diaria de la información.

 

“Me sentí atraído por la publicidad y la comunicación para el desarrollo hasta que le encontré el gusto al periodismo, porque en realidad hay mucho por hacer en esta rama en Lambayeque. Poco a poco fui aprendiendo a trabajar información sobre la administración pública y temas de investigación, que son líneas del diario. Me falta muchísimo por aprender, pero considero interesante cómo es que he ido evolucionando en mi desarrollo profesional”, sostiene Camasca Fernández, quien siendo chiclayano vivió hasta culminar la secundaria en Jaén.

 

Revela que no es sencillo elaborar los informes que se publican en el medio para el que trabaja, sobre todo por el factor tiempo que exige mayor organización por parte del periodista para contrastar fuentes y profundizar en los datos.

 

“No tengo todavía mucho dominio con eso, pero comparado a mis inicios creo que sí he mejorado en cuanto a la organización de mis tiempos. El tiempo a veces es muy corto para conseguir todo lo que se quiere lograr y para ello es importante también la comprensión de quienes guían el trabajo”, refiere.

 

¿QUÉ CAMBIARÍAS DEL PERIODISMO EN LAMBAYEQUE?

FÁTIMA CONSTANTINO

“Me gustaría cambiar el trato que se le da a los periodistas, porque considero que no se nos da el verdadero lugar que merecemos. Un periodista no puede ejercer el Derecho o la Medicina, pero un abogado sí puede hacerse llamar periodista, porque se cree que nuestra labor cualquiera la puede hacer, lo cual es injusto con quienes nos hemos quemado las pestañas estudiando la profesión, que con sus errores y cuestionamientos sigue siendo tan importante como cualquier otra. No me parece correcto que haya gente que se meta a esto sin, por lo menos, conocer principios básicos de lo que es el periodismo.

 

No me gusta la gente que hecho del periodismo una manera de solapar su mediocridad e ignorancia, aprovechándose de un espacio radial, televisivo o impreso para volcar su falta de integridad, difamar o desinformar. Escuchar al medio día en la radio lisuras e insultos nos indica que hay mucho por controlar”.

 

IVÁN BRAVO

“Del periodismo, lo que más me gusta, es el impacto que puede tener una buena noticia en la gente, la opinión que empieza a generarse a partir de la información que yo o mis compañeros podemos ofrecer. Eso es algo que alienta bastante mi trabajo.

 

Por otro lado, no me gusta mucho el tratamiento que se le da a las noticias policiales, las que conocemos como las abridoras. La sangre, el llanto, el dolor y la desesperación de la gente, esas cosas impactan, pero no construyen. Por el contrario, hacen que la gente sienta desánimo e incluso se destruya un poco la esperanza que puede haber. Me gustaría quitarle el morbo a la información diaria”.

 

ROSARIO CORONADO

“El periodismo es pasión para quienes verdaderamente lo ejercemos, también es un sacrificio y una responsabilidad grande. Yo pediría un mayor control sobre aquellos espacios concesionados en los medios de comunicación. Hay muchos compañeros que trabajan de manera parcial la información y eso es algo que se debe corregir por el bien de nuestra profesión.

 

Mi mensaje a los jóvenes que se están formando como periodistas es que no solo se queden con el contenido adquirido en las aulas, si se quiere ser un periodista bueno se debe practicar desde el principio, aunque no sea remunerado. Los conocimientos no solo deben ser teóricos, se deben adquirir en la cancha, que es donde uno se va fogueando. Leer también es muy importante”.

 

LUIS CAMASCA

“El periodismo es un oficio de mucha importancia para la sociedad y al que a veces no se le da el rumbo adecuado. En el ámbito local falta que los periodistas entren a buscar historias de interés social, sin dejar, claro está, la denuncia y la investigación. Hay temas sociales y de gente que tiene necesidades a la que debemos llegar.

 

Me gustaría que haya más medios que se orienten a la publicación de informes más grandes, crónicas, entrevistas y reportajes amplios. A veces se piensa que la gente no está acostumbrada a leer mucho, pero si se le ofrece contenidos de este tipo puede generarse una demanda interesante y oportunidades para muchos jóvenes que quizá se desaniman del periodismo por el trajín del día a día”.

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