Sube!

No existen noticias en esta categoría para esta edición

MARCOS IBAZETA: “ABIMAEL CONVIRTIÓ SU DERROTA MILITAR EN VICTORIA POLÍTICA”

Escribe: Semanario Expresión
Edición N° 1030

  comentarios   

El expresidente de la Sala Nacional Antiterrorista, Marcos Ibazeta Marino, llegó a Chiclayo para dialogar con estudiantes de cuarto y quinto año de secundaria sobre la importancia de la democracia y lo que significó para el país el conflicto interno que desencadenó en la década del 80 Sendero Luminoso. En entrevista con Expresión, Ibazeta Marino lamentó que el Estado haya sido incapaz de vencer en el terreno político a la organización criminal, hecho que – afirmó – debe preocupar a la población nacional debido a que el terrorismo está activo y ejerciendo un trabajo de mutación y adoctrinamiento con una fuerte presencia en los frentes regionales y sindicatos.

 

Esta semana se cumplieron 25 años de la captura de Abimael Guzmán Reynoso y la cúpula de Sendero Luminoso, pero además se produjo la excarcelación de quien fuera su protectora Maritza Garrido Lecca. ¿Cuál es su reflexión en una coyuntura en la que se han avivado los temores por el nivel de organización que nuevamente empieza a mostrar el terrorismo en el Perú?

 

Hubiese querido expresar un sentimiento de alivio general diciendo que celebramos la desaparición de Sendero Luminoso, el desmantelamiento de sus cuadros y el restablecimiento de la tranquilidad en el país. Lamentablemente, Abimael Guzmán manejó muy astutamente la situación y en estos momentos su derrota militar la ha convertido en victoria política. (Los terroristas) están más fuertes que antes, están mutando de la lucha armada a la lucha política a través de órganos de fachada y manteniendo el “Pensamiento Gonzalo”, mientras que el Estado está desarmado al desmantelar su servicio de seguridad, quitarle tecnología, no financiarlo y tampoco ha infiltrado la organización.

 

El ministro de Interior, Carlos Basombrío, dice que hay 14 mil senderistas fuera de las cárceles, pero no sabemos dónde están esos 14 mil ni hasta qué punto ha llegado su proceso de infiltración en la base social, los frentes y los gremios, y qué nivel de control tienen en las movilizaciones. Ellos no necesitan ser demasiados, recordemos que en el peor tiempo de los ataques armados no superaban esa cantidad y eran tremendamente nocivos por su capacidad de movimiento.

 

Usted ha dicho que todavía no infiltran las rondas campesinas que vendrían a ser el brazo armado que ellos necesitan. En consecuencia, ¿considera que Sendero Luminoso está repitiendo la estrategia de los años 80, realizando primero un trabajo de adoctrinamiento político para luego iniciar la lucha armada?

 

Sí, pero ellos por ahora no tienen intenciones de convertirse en soldados ni iniciar lucha armada porque no les conviene. Ellos han utilizado las cárceles como zona de combate y territorio liberado donde ellos fortalecieron su unidad ideológica, con una estructura muy sólida en la organización para que los que saliesen manejen directivas dentro de una estrategia que ahora ya conocemos: infiltrarse en los gremios, dirigir las movilizaciones, captar adeptos y mutar de la organización violentista a una de guerra política sin abandonar el “Pensamiento Gonzalo”, lo cual es un peligro porque no sabemos en qué momento pueden convertir lo político en acción armada.

 

La liberación de Maritza Garrido Lecca ha puesto nuevamente sobre el tapete el viejo debate de que el Perú no debió atender la recomendación de la Corte Interamericana de Derechos Humanos sobre la revisión de los procesos a los terroristas, antes sentenciados por tribunales sin rostro. Otro asunto que empieza a generar preocupación es la pronta liberación de Marta Huatay y la demora que puede tener el proceso por el caso Tarata a la cúpula senderista. ¿Es justificado el temor de la población por estos hechos?

 

Temor porque salgan libres no, pero sí debe haber una enorme preocupación por la consolidación de sendero a través de los órganos de fachada, porque es sendero quien está actuando y sendero está en guerra con el Estado, nunca se ha rendido. Por el contrario, ha proseguido su guerra y nos ha ganado políticamente porque nos ha traído abajo todo y ahora está como Pedro en su casa y, peor aún, no hay marco normativo para perseguir a los órganos fachada.

 

¿Declarar proscrito el “Pensamiento Gonzalo” sería una alternativa?

 

Pero hay que pensarlo bien, porque un pensamiento no se puede proscribir. Se puede proscribir que alguien haga suyo el pensamiento y comience a actuar en torno a él, porque entonces sí nos está trayendo la relación de causalidad del pensamiento que utilizó sendero para desatar la barbarie que sufrimos todos los peruanos.

 

Además de las instituciones, ¿son responsables los partidos políticos por este vacío de formación ideológica que han generado en la población, la que desde el 90 se mantiene a expensas de Sendero Luminoso?

 

No ha habido combate político desde ningún ámbito del Estado y eso incluye a los partidos políticos. Más bien, lo que hubo fue una complicidad no sé si consciente o inconsciente del propio Estado que se metió a negociar con la cúpula de Sendero Luminoso acuerdos que no sabíamos a dónde apuntaban. De ahí surgió la Comisión de la Verdad y Reconciliación, una comisión que debió instalarse cuando terminara el conflicto y eso todavía no pasa, porque sendero sigue desarrollando su guerra.

 

¿Coindice usted con los críticos de la Comisión de la Verdad y Reconciliación en que el informe final que esta emitió es una distorsión de la realidad y genera confusiones porque equipara a Sendero Luminoso con las Fuerzas Armadas, le da un estatus de partido político e incluso en el manejo de los términos señala que se trató de un conflicto armado?

 

Sí. Muchos dicen que la comisión nos aclaró e investigó, pero lo que tenemos es a una organización que utiliza ese informe como instrumento de guerra contra el Estado. El triunfo de ellos sobre el Estado, más allá de todo lo que se ha mencionado, es el borrado de la memoria histórica, porque se quitó del currículo escolar todo lo referido al terrorismo con el argumento de la reconciliación.

 

¿De qué reconciliación nos habla la comisión si lo que hizo fue partir a la sociedad peruana en dos bandos, mientras sendero se quedó en el balcón mirando? Ahora tenemos que preguntarnos a qué reconciliación apuntamos, porque los que nos agredían siguen su guerra.

Esta situación nos obligar a darle una guerra política a sendero trabajando con nuestros niños.

 

¿Qué hacer con Maritza Garrido Lecca y el resto de terroristas que ya fueron liberados o saldrán de las cárceles en los próximos meses?

 

Ellos ya cumplieron sus penas, pero evidentemente pertenecen a una organización que está en guerra con el Estado. Yo considero que ellos no van a poner su rostro conocido para conducir la nueva estrategia, sino que van a mantenerse en la sombra para no dañar el proceso de mutación, porque a ellos sí se les puede sindicar en caso aparezcan en las organizaciones fachada. Serán vasos comunicante.

 

Por otro lado está claro que los terroristas salen de las cárceles con directivas, porque cuando uno pertenece a una organización asume un rol y lo que buscan a través del MOVADEF, del FUDEPP o del CONARE es captar adherentes. Los terroristas liberados se mantendrán en la sombra y serán poleas de transmisión.

 

¿Por qué en los nuevos juicios a los terroristas no se les dictó sentencia de cadena perpetua? ¿Era necesario modificar el marco normativo o es que las sentencias de la Corte Interamericana que declararon nulos los juicios de los jueces sin rosto tomaron por sorpresa al Estado?

 

Cuando capturaron a Abimael Guzmán (12 de septiembre de 1992) ya estaba vigente el Decreto Ley N° 25475 y ahí se establecía la cadena perpetua de acuerdo al nivel dirigencial para los terroristas. Pero lo que ocurrió es que con el proceso de relajamiento en el trato a Sendero Luminoso, las negociaciones con las cúpulas y la Comisión de la Verdad, se satanizó al Estado y se victimizaron ellos.

 

Al mismo tiempo, en la mentalidad de los jueces caló profundamente la idea de que los terroristas ya no constituían peligro y, por lo tanto, dictar la cadena perpetua era excesivo dentro de su test de proporcionalidad. Se disminuyeron las penas, los jueces se convirtieron en perdona vidas y ahora estamos donde estamos.

 

¿La comisión que lideró el padre Hubert Lanssiers abrió las cárceles a quienes no debía?

 

En 1997 la Corte Interamericana de Justicia emitió dos sentencias, una para el caso Castillo Petruzzi del MRTA, y la otra en el caso Loayza Tamayo. En ambas sentencias la Corte señaló que los juicios que se habían hecho no tenían validez y que los medios de prueba no producían eficacia, entonces el Estado optó por establecer una Comisión de Indultos liderada por el padre Lanssiers.

 

El indulto es el perdón de la pena, sin embargo a través de la comisión se cometió una inconstitucionalidad, porque se convirtió en revisora de sentencias judiciales, cosa que solo puede hacer la Corte Suprema y empezó a concederse indultos por “inocencia”, “por haber sido condenados injustamente”. Bueno pues, así salió de las cárceles mucha gente.

 

Lo que hizo la comisión es inaceptable en cualquier parte del mundo, porque se pronunció sobre procesos solo de competencia judicial y declaró inocencias. Cuando el Estado se dio cuenta que eso tampoco servía para hacer frente a las sentencias de la Corte Interamericana se aparta de su competencia, pero ya las cosas estaban hechas.

 

Lo que yo pido es que se desclasifiquen todos los documentos y que los funcionarios de los gobiernos de Fujimori, Paniagua y Toledo expliquen hacia dónde apuntaban sus estrategias frente a una organización no rendida, a la que estando en plena guerra con el Estado, le facilitaron la consolidación de su estructura.

 

¿Cree que la justicia peruana está preparada para hacerle frente a este monstruo llamado Sendero Luminoso?

 

Creo que la justicia peruana sí, pero el Estado no. No se trata de que la policía o la fiscalía sindiquen a alguien como elemento terrorista y esa persona pase al juez para ser juzgada. Lo que queremos es una organización fiscal sólida, potenciada tecnológicamente, con una policía especializada, que trabaje en inteligencia y pueda infiltrarse, porque el hecho de denunciar por denunciar dará lugar a absoluciones. 

Deja tu Comentario