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MUSEO BRÜNING: EXPOSICIÓN ARQUEOLÓGICA GRAFICA LA SEXUALIDAD EN EL ANTIGUO PERÚ

Escribe: Semanario Expresión
Edición N° 970

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El Museo Arqueológico Nacional Brüning cumplió recientemente 95 años de funcionamiento, por tal motivo, como parte de sus actividades, inauguró la exposición: “Fertilidad y sexualidad en el antiguo Perú” con la que busca educar a la población en cómo los antepasados de Lambayeque veían a la sexualidad, estando ligada a la fertilidad. La muestra arqueológica expone objetos arqueológicos de culturas como Mochica y Vicus coleccionados por Hans Heinrich Brüning.

 

Desde inicios de año el Museo Arqueológico Nacional Brüning planificó con mucha cautela la presentación de esta muestra arqueológica inaugurada el martes 12 de julio.

 

“Para nosotros no ha sido sencillo tomar esta decisión. Sin embargo, creemos que debemos construir una comunicación con la comunidad”, afirma Carlos Wester La Torre, arqueólogo y director del recinto museográfico.

 

La exposición “Fertilidad y sexualidad en el antiguo Perú” está pensada en un tema tan complejo y polémico como la sexualidad. Carlos Wester señala que la muestra presenta este asunto como parte de un elemento mayor como el tema de la fertilidad.

 

Asimismo, el director señala que los especímenes arqueológicos se mantienen en muy buen estado de conservación y recuerda que estuvieron expuestos limitadamente hace más de 20 años.

 

“Nosotros hemos pensado mucho para dar este paso, porque a pesar de ser una sociedad moderna y sometida a la tecnología, todavía es muy conservadora. Por eso, hemos buscado tener un criterio de ponderación y prudencia en la información. Entendemos que los elementos de la historia no pueden permanecer ocultos en un almacén porque no sirven de nada. Básicamente nosotros tratamos de sensibilizar sobre un tema complejo y polémico, pero necesario de entender en su verdadera y real dimensión”, manifiesta.

 

De la misma manera, señala que estas piezas nunca habían sido expuestas de forma completa, abierta y organizada con el atrevimiento actual. Por el contrario, anteriormente solo existía una pequeña muestra que pasaba desapercibida.

“Actualmente los ponemos con una explicación, contenido y discurso que nos aproxime a dar un mensaje sobre su verdadero significado y así no caer en la distorsión o tergiversación de elementos actualmente vinculados a la pornografía o erotismo, que son conceptos alejados de esta línea que representa escenas sexuales correspondiente a un mundo con un tiempo y espacio distinto al actual”, explica el director.

 

MUESTRA ARQUEOLÓGICA

“Fertilidad y sexualidad en el antiguo Perú” expone 52 especímenes arqueológicos fabricados básicamente de arcilla. Estos se encontraban guardados en los almacenes pertenecientes a las colecciones del museo, acumuladas por el investigador y arqueólogo alemán Hans Heinrich Brüning desde los inicios del siglo pasado.

 

La exposición se divide en dos salas donde las piezas arqueológicas están acompañadas de textos, imágenes y videos que ayudan y orientan los contenidos.

 

Algunas de las muestras provienen de Piura y pertenecieron a la cultura Vicus. Sin embargo, la mayoría de especímenes son de Lambayeque y pertenecieron a las culturas Mochica, Lambayeque y Chimú.

 

“Por lo menos significan mil 500 años de historia. Incluso tenemos una pieza del sur del país, perteneciente a Chincha, que muestra a una mujer en una silla”, indica Carlos Wester.

 

Igualmente, el director del museo refiere que la exposición ha sido compuesta en varios capítulos, el primero de ellos basado en la definición de género entre hombre y mujer. Luego la muestra incluye a la sexualidad en el género, pasando por la representación de los elementos sexuales como los genitales tanto masculinos y femeninos.

 

Tras estas exposiciones, la muestra finalmente presenta piezas que grafican escenas sexuales de todo tipo, desde los comunes actos heterosexuales hasta fantasiosas secuencias con seres míticos. Asimismo, se aprecia representaciones de felaciones, relaciones homosexuales y prácticas sexuales como la zoofilia y necrofilia.

 

“Este componente diverso se aproxima a una visión muy amplia de la sexualidad. Lamentablemente este tema ha sido mal interpretado y mal orientado por la falta de investigación y por no afrontarlo abiertamente y sin temores. Las escuelas no abordan el tema sexual con la seriedad que amerita y termina siendo un componente complementario. Todo eso suma a que tengamos una visión distorsionada de la sexualidad en el pasado”, explica Wester La Torre.

 

La representación de escenas sexuales significa que en la antigüedad no fueron temas ajenos ni privados del conocimiento público y que quedaron para que se conozca su existencia. Según Carlos Wester, las muestras están vinculadas a temas rituales.

 

La exposición arqueológica durará hasta diciembre de este año.

 

SEXUALIDAD DEL PASADO

La temática de la exposición “Fertilidad y sexualidad en el antiguo Perú” gira a entorno al elemento de la fertilidad, la cual hace referencia a la procreación y generación de abundancia.

 

Sin embargo, según Wester La Torre, también se tiene que hablar de la no fertilidad, representada en escenas de coitos anales, las mismas que en el contexto actual llevan a una connotación diferente.

 

“Esto refleja el tiempo y espacio de cada sociedad. Creo que esta muestra revela el poder narrativo de las escenas, tiene un mensaje implícito y la idea es mostrarlo”, añade.

 

El director del museo indica que no existe una semántica o semiótica que explique el pasado o que diga qué y cómo fue cada cosa, pues la exposición no proviene de un contexto arqueológico, sino forma parte de una colección acumulada a lo largo del tiempo y –quizá– arrancada de las manos de huaqueros o coleccionistas.

 

Por otro lado, refiere que no se ha tenido la oportunidad de documentar arqueológicamente estos objetos en un contexto para entender, por ejemplo, cómo se relacionan con los rituales de enterramiento o si forman parte de ofrendas de algún personaje de élite.

 

“De todos los elementos arqueológicos que conocemos en Lambayeque, ninguno tiene la representación y narrativa sexual. En cambio, sí lo hay referente al tema de género y la dualidad como lo positivo y negativo, hombre y mujer, día y noche. Esta exposición es una primera oportunidad para mostrar este conjunto de bienes y buscar la posibilidad de ser documentados arqueológicamente”, explica.

 

También indica que no se debe olvidar que la exposición es una muestra del pasado y no un espejo del presente, que se asocia al tema de la fertilidad, reproducción y desarrollo de la sociedad con una visión filosófica.

 

Asimismo el arqueólogo cree esta muestra es un paso que contribuirá a que la sociedad empiece a mirar el tema de la sexualidad con menor temor y a asimilar las cosas como son. De igual manera, considera que el sector educativo también tiene que dar otro paso.

 

“Tiene que darse cuenta que la sexualidad es un capítulo importante e independiente del tipo de opciones que existan. Debemos tener un absoluto respecto en este proceso de tolerancia y esta inclusión para todo tipo de discursos como la religiosidad y sexualidad en que transita el mundo”, asegura.

 

Con precaución

El director del museo manifiesta que se ha pensado en poner restricciones a las visitas y actualmente solo están accediendo las personas con mayoría de edad. También señala que los escolares lo harán cuando reciban una orientación adecuada y tutoría por parte de sus docentes para que el mensaje final no termine distorsionado.

 

“No es prohibir el acceso, sino que cuando se haga estén debidamente acompañados. Esto puede servir como punto de partida para promover que se trate este tema con mayor seriedad desde el colegio y deje de ser un elemento oculto. Un niño, joven o adolescente necesita cierta orientación para que la definición de lo que significa la sexualidad esté muy bien cimentada. Y el pasado ayuda a fortalecer este conocimiento”, afirma.

 

De la misma manera, según el arqueólogo, uno de los riesgos que se corre ante un ingreso sin orientación es que las personas terminen interpretando los especímenes a su manera, lo cual no ayuda a educar.

 

Insiste que antes de la asistencia al museo por parte de escolares es necesario que en el colegio se haga un tratamiento previo que pueda ser complementado con lo audiovisual de cómo se pensaba la sexualidad en el ayer y cómo se le ve hoy en día.

 

AYER VERSUS HOY

Las escenas mostradas en la exposición no resultan muy diferentes a las actuales. Sin embargo, existe un tema de fondo absolutamente distinto, pues las motivaciones, según indica Wester La Torre, no son aquellas lujuriosas con  morbosidad ni exaltación.

 

“Hay escenas que son realmente muy narrativas y expresivas, por ejemplo, una donde dos deidades mochicas tienen relaciones y de la espalda del varón emerge un árbol dando frutos. Esto alude precisamente al tema de la reproducción y abundancia creada a través del acto sexual”, explica.

 

Por otro lado, Wester La Torre cree que las piezas arqueológicas mostradas fueron elementos para un uso estrictamente ritual en ceremonias vinculadas con el desarrollo de la agricultura, la cosecha y los calendarios ceremoniales.

 

Destaca también que no se debe olvidar que las sociedades antiguas no manejaban una escritura como la actual, por lo tanto recurrían a elementos simbólicos para expresar contenidos, cuya lectura no es específicamente la otorgada en la actualidad.

 

“Se ven escenas pintadas no necesariamente como esculturas, sino pintadas y dibujadas, lo que significa que los contenidos habían sido previamente esbozados como una especie de liturgia”, revela.

 

Finalmente, Carlos Wester señala que la investigación de estos temas debe ser multidisciplinaria y no solamente realizada por arqueólogos.

 

“Nosotros necesitamos aquí aprender mucho sobre las conductas, la parte psicológica y sociológica de la sexualidad, un poco de antropología física, los contextos arqueológicos propiamente dichos, hablar con expertos en enseñanza sobre el tema de sexualidad y cómo lo podemos abordar. Asimismo, saber qué tanto aprendieron nuestros antepasados de la sexualidad y qué no hemos aprendido nosotros, porque se vio distorsionada nuestra visión sobre la sexualidad después del siglo XVI, cuando las cosas cambiaron con la llegada de los españoles”, manifiesta.


 

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