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A FALTA DE TEATRO: CASA DE ARTE NACE COMO NUEVA PROPUESTA CULTURAL

Escribe: Semanario Expresión
Edición N° 969

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El sociólogo y actor Alfonso Tello Gamarra ha emprendido un proyecto cultural junto a su esposa, la docente Yolanda Guerrero Rivas, con la finalidad de promover diferentes actividades, entre ellas, el teatro. La Casa de Arte de Chocho y Yoli es el resultado de una iniciativa que ha venido madurando a través de los años.

 

En la vida de Alfonso Gamarra la producción artística no viene de estos días. Él mismo cuenta que en los años 70 se formó un grupo teatral llamado “El Molino,” que realizaba presentaciones en diferentes sectores.

 

“Presentábamos dos obras teatrales: ‘La hormiga y la cigarra’ y ‘La liebre y la tortuga’. Tiempo después, yo desarrollé teatro en la Empresa Agroindustrial Pomalca con los hijos de los trabajadores, llevando obras como: ‘El viejo campesino y los pájaros’ y ‘El Principito’ a cada colegio de la localidad”, cuenta.

 

LABOR ARTÍSTICA

En 1983, Alfonso Tello recibió el Premio a la Mejor Dirección en un festival de teatro, así como el primer puesto tras la adaptación de obras como ‘El caballero Carmelo’ con el colegio Rosa María Checa.

 

Algunos años más adelante, en 1987 y 1988 realizó en Chiclayo dos festivales nacionales de mimo junto a Jorge López, Azucena Arrasco, Enrique Salazar y otros artistas más.

 

“Ellos se sumaron a este movimiento importante convirtiendo a Chiclayo en la capital del mimo al llegar invitados de diferentes departamentos y del extranjero. Fue una fiesta importante”, recuerda.

 

Asimismo, “Chocho” Tello, como se le conoce, lleva 26 años representando al Señor de Sipán en ‘La Cantata al Señor de Sipán’, con letra y música de Edgard Dante Saavedra. Esta consta de 620 versos con una música pentafónica y cromática, con diálogos cantados y declamados. La obra resalta la importancia del mestizaje y del país pluricultural.

Fue el mismo Tello Gamarra quien en conjunto con profesores de la Universidad Nacional Pedro Ruiz Gallo – UNPRG, impulsó el proyecto para la creación de una escuela de arte dentro de la misma institución.

 

El proyecto se aprobó en 1996, pero, según cuenta, no fue hasta el 2012 cuando se implementó su creación conocida como la Escuela Profesional de Arte de la Facultad de Ciencias Histórico Sociales y Educación.

 

“Me he enterado por estos días que la universidad no ha convocado el ingreso para la escuela y es triste que un proyecto que ha pasado por tantos años se paralice de la noche a la mañana”, lamenta.

 

En el 2000, Alonso Tello ingresó como docente en la Universidad de Sipán, donde juntos a algunos directivos impulsó el Festival Señor de Sipán, que recientemente culminó su decimo quinta edición. El actor desarrolla actividades artísticas hace 16 años en la casa de estudios.

 

“Toda la secuencia de mi vida ha estado vinculada a la actividad artística y, al impulso y promoción del teatro. Ahora más avanzado en años, pero sin haber perdido la vitalidad, el deseo y entusiasmo, emprendemos un nuevo proyecto: La Casa de Arte de Chocho y Yoli”, cuenta.

 

SE ABRE UNA CASA

La Casa de Arte de Chocho y Yoli está ubicada en la calle Cultura Nazca 148 de la urbanización Mochicas, a espaldas del Estadio Elías Aguirre.

 

“Este es un proyecto que venimos madurando desde años. Este año tomamos la decisión de impulsarlo en nuestra propia casa con la finalidad de promover una serie de actividades de carácter artístico y cultural para la población dentro del sector donde vivimos”, comenta.

 

El 18 de junio se estrenó este centro artístico con la obra de teatro para niños: ‘El Soplador de Estrellas’, dirigida por Francisco Echeandía.

 

Alfonso Tello y Yolanda Guerrero también piensan desarrollar talleres de arte, enseñar danzas tradicionales como marinera, tondero, festejo y promover la creación de grupos de teatro. A la par, ambos planean iniciar con talleres en la preparación de declamación, mimo, expresión corporal y demás.

 

La segunda función se realizó el sábado 2 de julio, con el espectáculo de títeres de Azucena Arrasco Ruiz.

 

“Hemos tenido un público bastante apreciable de niños y de padres de familia que han gozado del espectáculo”, afirma.

‘El arte y la cultura en la esquina de tu casa’ es el eslogan de este centro de arte y hace referencia a la posibilidad que tiene la gente de comprar cultura en el barrio.

 

“La idea no es que los chicos estén pegados en la televisión o el celular, sino que tengan otro tipo de experiencias. Actualmente estamos con la promoción a los niños, porque ellos impulsan a venir a sus padres y a hacer un día diferente, civilizarlos, y que desarrollen su imaginación y creatividad”, expresa Alfonso Tello.

 

Asimismo, ambos abren la posibilidad a los grupos artísticos que no tengan un espacio donde ensayar a usar la Casa de Arte. Actualmente, ya hay un grupo que ensaya dos días a la semana.

 

En esta primera fase del proyecto las funciones están previstas de forma quincenal. Sin embargo, ha sido Azucena Arrasco quien ha pedido hacer una función para el sábado 9 de julio.

 

“Ella viene con su teatro de títeres para presentar ‘La Bruja Maruja, la baratuja", comenta Tello Gamarra.

 

Actualmente los niños no actúan. Sin embargo, ambos docentes están creando las condiciones para que, en primer lugar, la gente sepa que en la Casa de Arte de Chocho y Yoli encontrarán estas propuestas artísticas.

 

“La segunda fase será la formación de talleres para niños y jóvenes. Estamos preparando las condiciones. Actualmente estamos promoviendo, motivando y mostrando al público que aquí hay un escenario para la cultura y en cada presentación anunciamos que vamos a hacer los talleres de teatro, danza y demás”, asegura.

 

Entre agosto y septiembre, Chocho y Yoli planean tener un toldo en el patio para darle mayor privacidad a las actividades que realizan. Asimismo, los talleres se empezarán a promover a mediados de octubre.

 

SITUACIÓN ARTÍSTICA

Una de las cosas que más lamenta Alfonso Tello es que Chiclayo, Lambayeque y Ferreñafe no cuenten con un escenario teatral.

 

“En la esquina de la Plaza de Armas de Ferreñafe está el teatro cayéndose a pedazos y nadie hace absolutamente nada por reconstruirlo y ponerlo en valor”, afirma.

 

Asimismo, cuenta que en el cuarto piso de la Biblioteca Municipal José Eufemio Lora y Lora existe una sala para actividades culturales a la cual se le está dando un uso diferente.

 

“Ahí, por ejemplo, lo que se tiene que hacer es mejorar el escenario para que funcione como un teatro, dándole una nueva estructura, poniéndole luces, eso no demandaría más de 15 mil soles. Es responsabilidad de la municipalidad”, sugiere.

 

Alfonso Tello recuerda haber realizado presentaciones en  el escenario de la ex Mutual Chiclayo.

 

“Una vez cerrada la Mutual en 1992, se vendió y cerró el escenario, hoy lo tiene el municipio pero eso se tiene que reactivar”, cuenta.

 

Lamenta también que no hayan prosperado las actividades artísticas tras la remodelación del Teatro Dos de Mayo.

 

“Hicieron una remodelación unos años atrás y funcionó unos cuantos meses y después se volvió a cerrar. La infraestructura está agrietada y tienen que hacer trabajos de reparación. Nadie asume responsablemente. Ese teatro está bajo la administración de la Sociedad de Beneficencia Pública de Chiclayo”, comenta.

 

Asimismo, explica que tendría que haber un esfuerzo mancomunado con gobierno regional y demás instituciones para impulsar el teatro y que los grupos artísticos en Lambayeque empiecen a usar los escenarios.

 

“Pienso que incluso no sería oneroso para la municipalidad, porque se podría ver una administración que promueva e impulse la actividad y lo que genere que vaya una parte para ellos, otra para el mantenimiento y para el pago de personal”, comenta.

 

Actualmente, cuenta que muchos eventos artísticos se realizan en el Dirección Desconcentrada de Cultura de Lambayeque. Sin embargo, manifiesta que es una plataforma improvisada por no ser un escenario adecuado.

“A diferencia de Chiclayo, en Lima encontramos una cantidad enorme de salas con espectáculos todas las semanas. Con los grupos artísticos que tiene Chiclayo se podrían desarrollar permanentemente espectáculos de todo nivel”, afirma.

 

El actor lamenta la falta de visión y el desconocimiento de las autoridades sobre la importancia del trabajo artístico. También señala que la gente ve a la televisión como el único medio de entretenimiento.

 

“El día que vinieron los niños, apenas salió el títere comenzaron a participar y se metieron en el espectáculo, aún sabiendo que detrás hay una persona manipulándolo. Al final de la obra sorteamos unos libritos de cuentos a quienes nos contaban la historia. Te llena de alegría y satisfacción tener a un grupo de niños que estén experimentando cosas totalmente diferentes, le rompes la monotonía y le das algo distinto”, cuenta.

 

De igual manera, reconoce que la formación en valores no se inicia en el colegio, sino dentro de la casa. Sin embargo, ratifica también como responsabilidad del Estado el impulsar y promover el arte y la cultura.

 

“Cuando Alberto Andrade era alcalde de Lima armó una caravana artística de niños y jóvenes que llevaba espectáculos de música, danza y teatro a los diferentes colegios de la ciudad”, recuerda.

 

Finalmente, reconoció la importancia que el nuevo Currículo Nacional de la Educación Básica del Ministerio de Educación aumente las horas en los cursos de arte en los colegios a partir del próximo año.

 

“La municipalidad y el gobierno regional tienen la responsabilidad de promover el arte. Dejando en claro que promover no significa buscar que venga algún grupo artístico, sino tener un presupuesto asignado para un plan”, menciona.

 

+ NOTICIAS:

  • “La Bruja Maruja, la baratuja”, de Azucena Arrasco Ruiz, se presentará el sábado 2 de julio desde las 5 de la tarde en la Casa de Chocho y Yoli. 

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