Sube!

No existen noticias en esta categoría para esta edición

“LA LISTA NEGRA”: Persecución a japoneses y alemanes en Lambayeque durante la Segunda Guerra Mundial

Escribe: Martín Cabrejos Fernández (*)
Edición N° 1235

  comentarios   

Entre mediados y fines de la década de 1930, debido al desarrollo del fascismo en Europa y la instauración del Eje Roma – Berlín – Tokio; se produjo una campaña de desprestigio y persecución contra los ciudadanos italianos, alemanes y japoneses en los países aliados de las potencias de occidente. En Perú dicha campaña se realizó, aunque haya sido negada hasta comienzos del siglo XX. Después de Lima, Chiclayo fue la ciudad en la que dicha persecución fue más notoria. Los ciudadanos italianos quedaron libres gracias a la simpatía de los políticos peruanos con las ideas fascistas a inicios de la década del 30 y se hizo notoria en la década del 40, aunque no en Lambayeque.

 

La “Commonwealth of Australia Gazzette” N° 60, fechada en Canberra el 28 de marzo de 1946, contiene el documento “Trading with enemy act 1939 – 1940”, una relación de ciudadanos extranjeros (alemanes, japoneses e italianos), comerciantes y residentes en diversos países del mundo durante la segunda guerra mundial (1939 – 1945), considerados como enemigos de la corona británica y de los Estados Unidos de Norteamérica que compartían la misma política de persecución a dichos ciudadanos. El documento ordena la prohibición de hacer negocios con ellos bajo cualquier circunstancia. Según el historiador Patricio Rodríguez, “(se trata de) una lista mundial de los injustamente denominados informantes y colaboradores del Eje; lista tan oprobiosa como minuciosa con nombres y direcciones en todos los países del mundo” (Rodríguez, 2018).

La posición peruana la dio a conocer el diplomático Javier Correa, en una nota dirigida al gobierno de los Estados Unidos: “Mi gobierno está dispuesto como ya lo ha hecho en otras ocasiones, a facilitar el traslado de nacionales alemanes y japoneses residentes en el Perú a los Estados Unidos como medida de seguridad para contrarrestar las actividades desarrolladas por dichos nacionales en perjuicio de la defensa continental”.

Al inicio de la “Lista negra”, el Ministro de Comercio y Aduanas de Gran Bretaña, dice: “yo John Johnstone Dedman, Ministro de estado interino de Comercio y Aduanas, Aquí declaro: …  cada una de las personas especificadas en el listado es una persona que es o ha sido en algún momento un sujeto de un país con el que su majestad está en guerra por el momento; o una persona, ya sea británico o no, con quien estamos realizando negocios en nombre o en interés de una persona, empresa o corporación con quien o con qué comercio está prohibido; y cada una de las empresas y corporaciones especificadas en el programa adjunto, si es administrado o controlado directa o indirectamente, por o bajo la influencia de, o llevado a cabo total o principalmente para el beneficio o en nombre de, las personas de nacionalidad o residente enemigo, o portador en los negocios en el territorio enemigo”

Los llamados “enemigos” residentes en el Perú son mencionados entre las pp. 876 y 888 del documento. El presente artículo menciona a los ciudadanos extranjeros considerados enemigos de Gran Bretaña y los Estados Unidos de Norteamérica, residentes en el departamento de Lambayeque.

A continuación, con profundo respeto, lamentando la experiencia vivida por ellos y sus familias, y reconociendo su valentía y espíritu de perdón y emprendimiento; los menciono:  

Aimoto Richard (Riichi); Arai, J.; Bar Tokio (Eizo Uyehara); Demen, Guillermo; Hasegawa, Kumataru; Hashikawa; Hayakawa, Shotaro; Hayashida, Luiz; Hayashida, Tazuhiro; Hayashida, Toriki; Higa, Gitoko;  Huchiyama, Asaichi; Huchiyama, Muneichi; Huchiyama, Rafael Soichi; Huchiyama, Soichi; Ide, Masatoshi; Ikehara, Santos; Kanashiro, Eiko; Kawahara, Carlos Kasuo; Kichikawa, Katuji; Kichikawa, Takeo; Kikawa, Jorge; Kimura, Sine; Kurihara, Sazo; Maeda, Akira; Makino, Kenzo; Maoki, U.; Maoki, U y Cia.; Maoki, Zenhichi; Matayoshi, Yoshiyuki; Mutuy, Sigueso; Miyagosuku, Enroku; Mizuarai, Kumaki; Muta, Kanji; Muta, Mango; Nakaganeko, Shinei; Nakagawa, Masao; Nakagawa, Yoshiro; Nakanekum Sinei; Nakasaki, Roberto;  Nakagawa. Colón, Chiclayo; Ogawa & Cia. Jorge; Ogawa, Kenho; Oyama, F. K.; Sakanishi, Takiji; Sato, A. D.; Takahasi, Tuzin; Tanaka, R.; Tatejita, Ituji; Tehiki (Tchiki) Yoshitaro; Toriu, Turukichi; Toyomura, Tomokichi; Uchiyama, H.; Uchiyama, Rafael; Ueda, Ysabro; Usauro, Maoki; Ushida & Cia.; Ushida, Jorge; Uyehara, Eizo; Wakamatzu, Ichisi; Weisaki, Alfredo; Yamada, Koso; Yamaguchi, Sinkichi; Yamamoto, Juan; Yamashiro, Kotoku; Yanagui, Carlos; Yahiro, Daniel; Ydogawa, Yesada;  Yoshida, Yshitaro; Yoshida, Kakuo; Yoshida, Tatuki; Yoshida, Y. S & Cia.; Yoshida, Yojio; Yoshika, Uichi; Yoshimura, Masatazzi; Ysono, Tamatu; Zuzuki, Matute.

A los nombres anteriores agregamos los de Karl Weiss y Carlos Woyke y Woyke & Cia. Sobre Karl Weiss, en la década de 1930, a raíz de la política de acoso contra los ciudadanos extranjeros considerados enemigos de los Estados Unidos, se produjo una campaña de desprestigio denominada ‘Campaña Anti Weiss’, la cual incluyó falsas acusaciones en medios de prensa de Chiclayo, como “Ahora” (1933) y, luego, “El Zeppelin” (1947) creándose inclusive un Comité Nacionalista Anti Weiss.

En 1933, “Ahora”, acusó que en el Colegio “San José” se aplicaba una disciplina racista e inhumana; luego, “El Zeppelin” en 1947, se quejó que se permita a un extranjero dirigir un colegio nacional aparentemente en contra de los dictados de la ley y reglamento de educación. Es admirable la actitud de Weiss: perseveró en sus funciones como director del Colegio San José y participó incansablemente como agente cultural y de progreso de nuestra comunidad.

Otra consecuencia de las agresiones a la comunidad japonesa de Chiclayo se dio con la confiscación del local en el que funcionó el Colegio Japonés de Chiclayo cito en la calle Vicente de la Vega, el cual fue convertido en el colegio “San Pedro” y funcionó, también, el “Jardín de la Infancia”. Dicho local fue devuelto después de un largo juicio en deplorables condiciones a sus legítimos propietarios.

Es notorio que en su mayoría la lista está compuesta por ciudadanos japoneses. Al respecto Priscila Lee, joven investigadora chiclayana, afirma que desde la caída del presidente peruano Augusto B. Leguía, en 1930, se produjo una campaña anti japonesa motivada por algunos sectores gubernamentales y periódicos nacionales… esta campaña se vio influenciada por el disgusto de muchos peruanos por la prosperidad comercial de los japoneses en Lima y otras importantes ciudades. 

Por ejemplo, el 11 de octubre de 1937, J.P. Dávila manifestó, en La Prensa “Esta colonia, organizada y dirigida en forma perfecta desde Tokio, tiene como fines inmediatos la absorción de nuestros incipientes medios económicos y de las tierras de cultivo para echar profundas raíces y afirmar su hegemonía”. Se propició en los peruanos cierto recelo y temor del mal llamado “poder y acecho” japonés hacia sus negocios. Un año antes, el gobierno de Benavides publicó un decreto, el 26 de junio de 1936, limitando a 16 000 el ingreso de extranjeros por nacionalidad. Con ello los japoneses no ingresaron al país sino hasta 1939.

En 1940, unos meses después del estallido de la segunda guerra mundial el periódico “La Tribuna” publicó una nota calumniosa e infame, el 3 de mayo de 1940, informando que los japoneses estaban organizando la “Quinta Columna”, considerado como un grupo de espionaje y sabotaje; y representaban un peligro para la seguridad nacional. El gobierno del Perú, que se mostró al inicio neutral, a partir del ataque japonés a Pearl Harbor el 7 de diciembre de 1941 se manifestó a favor de los aliados, tomando medidas severas contra los inmigrantes italianos, alemanes y japoneses.

Los ciudadanos cuyos nombres aparecen en la anterior lista y sus hijos, merecen mi admiración; son supervivientes de un tiempo horrendo y de una persecución injusta que jamás debió ocurrir. Lo escribí en un artículo anterior y hoy lo reitero: “en nombre de todas las generaciones de nuestra tierra; por lo que se hizo mal y el bien que no se hizo, por los silencios cómplices y la falta de solidaridad ¡Perdón! Son ustedes un ejemplo que dignifica a nuestra nación”.

 

(*) Historiador y docente.

Deja tu Comentario