Lambayeque debe tomar acciones decisivas para presionar al gobierno central, conseguir los presupuestos para las obras que necesitamos y asegurar el futuro de bienestar que toda democracia está obligada a dar a sus habitantes.
Necesitamos, entonces, unirnos todos y que las instituciones cumplan con sus obligaciones sociales, porque no viven en el aire, sino en un entorno social al que también deben servir.
Si nos podemos de acuerdo un paro departamental es la mejor forma de hacernos escuchar.
¿QUIÉNES SOMOS?
El presidente regional, doctor Jorge Pérez, debe encabezar el movimiento, convocar a los alcaldes provinciales y distritales, a la iglesia católica, iglesia adventista, iglesias evangélicas, a las universidades privadas, a la Universidad Nacional Pedro Ruiz Gallo, cámara de comercio, los colegios profesionales, los gremios de periodistas, las instituciones de servicio: leones, rotarios, masones, las organizaciones sindicales, los pueblos jóvenes, las organizaciones de agricultores y campesinos, los colectivos juveniles, los scouts, las organizaciones estudiantiles de las universidades de Lambayeque.
La tarea del presidente regional es ardua, pero debe hacerla y esta es la oportunidad de unificar criterios, juntarnos todos y por primera vez en la historia regional trazar una ruta para el futuro.
La palanca política es que el gobierno nos necesita más que nosotros a el y podemos conseguir muchas cosas para un aparato productivo agropecuario y comercial.
QUE HABLEN LOS QUE SABEN
La hora señala a los que saben y ellos están en las universidades, que en Lambayeque son diez, en el entendido que la universidad produce conocimiento para hacer avanzar a la sociedad, creando ciencia y tecnología.
También debe convocar al único conglomerado estatal que por décadas ha estudiado la realidad agrícola de Lambayeque, el PEOT.
CAMINAR CON DOS PIERNAS
Tenemos que abordar dos tareas:
1. La reconstrucción de lo dañado.
2. La construcción del futuro.
El nuevo sistema de agua potable y alcantarillado para Chiclayo y el mejoramiento de los precarios sistemas que hay en Lambayeque y Ferreñafe, el de otras importantes ciudades y solucionar el problema del consumo de agua contaminada con arsénico, de agua cruda domiciliaria que se consume en todo Lambayeque, contaminada con agroquímicos, metales pesados y detritos humanos.
La reconstrucción de la infraestructura agrícola dañada y corregir sus fallas, drenes, canales principales de riego rotos y desbordados cada vez que viene agua en abundancia, el estudio de la utilidad y uso de los canales prehispánicos, la modernización de los sistemas de control del agua, la formulación de una política vial para Lambayeque y con las provincias cajamarquinas de San Miguel. San Pablo, Santa Cruz y los distritos de Tocmoche, Licupís y Miracosta. También ensanchar y asfaltar las carreteras que van a Incahuasi y Kañaris.
Los científicos advierten que se ha iniciado una nueva era de cambios dramáticos en el clima mundial y los eventos que conocemos como El Niño serán más frecuentes. La historia es clara. Las culturas prehispánicas que florecieron en lo que ahora llamamos Lambayeque fueron arrasadas por frecuentes Niños y desaparecieron. Estamos pues advertidos.
EL PLAN HIDRAULICO PARA LAMBAYEQUE
La reforma agraria modificó en gran parte la propiedad de la tierra, pero no tocó la distribución del agua, cuya lógica privilegia a las partes altas de los valles y olvida a las partes bajas, donde está el pequeño campesino pobre y sus comunidades.
Por eso una política de agropecuaria debe establecer los ejes de su desarrollo y equidad en el disfrute de los recursos.
Hace dos décadas los técnicos del PEOT elaboraron el Plan Hidráulico de Lambayeque, proponiendo diez y nueve represas y cinco centrales hidroeléctricas. Geográficamente comprendía las seis cuencas que tiene la Región Lambayeque de norte a sur:
1. Ñaupe
2. Olmos-Cascajal
3. Motupe-Salas
4. La Leche
5. Zaña
6. Chancay-Lambayeque
El plan fue enriquecido con la intervención de la Cámara de Comercio de Lambayeque y un grupo empresarial brasileño interesado en hacer lobby para materializarlo. Incluso ha sido objeto de varias tesis en la Universidad Nacional Pedro Ruiz Gallo.
Con el Plan Hidráulico de Lambayeque hubo una propuesta para la agricultura como un todo, domando las violentas avenidas de agua en verano e impidiendo el daño a la infraestructura vial, urbana y agropecuaria, generar energía eléctrica y embalsando agua para asegurar el riego en tiempos de secano en la sierra.
No nos explicamos que pasó, fue olvidado, y en los últimos tiempos solo se habla de dos represas, La Montería y La Calzada.
Ambas fueron manoseadas por políticos ignorantes, agricultores extraviados y oscuros intereses empresariales de mafias que invaden tierras comunales, privadas y públicas y que cuentan con el respaldo de un estado carcomido por la corrupción.
Para algo ha servido el tiempo trascurrido, ahora se agrega la defensa de las huacas y de las gigantescas pirámides de adobe, valiosísimo recurso para construir nuestra identidad y para una propuesta turístico-empresarial que beneficie económicamente a Lambayeque.
PUERTO ETEN Y EL FERROCARRIL
Reforzar conexiones con Cajamarca, Amazonas, San Martín y Loreto, construyendo un eje transversal selva-sierra-costa. En esa óptica si tiene realismo la propuesta de Puerto Eten.
El primer paso es conectarnos con la parte central de Cajamarca, específicamente con la zona de Chota, Cutervo y Santa Cruz, con yacimientos mineros como La Granja, la mina de cobre más extensa de Latinoamérica, y, en dirección sur este, conectarnos con Michiquillay y Yanacocha (está última extraerá cobre en socavón), cuyos millones de tonelaje de concentrados mineros justifica la inversión en Puerto Eten y en el ferrocarril que debe llegar hasta Yurimaguas, el último punto del ferrocarril Iquitos-Yurimaguas.
Puerto Eten debe ser la salida marítima de la producción agropecuaria y minera de los cuatro departamentos, destacando Loreto, cuya capital, Iquitos, en la única que no tiene conexión terrestre con el resto del país y tiene un área de 380 mil kilómetros cuadrados, con recursos petroleros, gas, minerales, forestales y puede ser la salida al pacífico de las exportaciones del nor oeste brasileño.
En el caso minero hablamos de más de tres millones de toneladas anuales, dependiendo del porcentaje de concentración de los minerales a transportar. Otro tanto si sumamos la producción agropecuaria de arroz, maíz, café, cacao, maderas, leche, carne, quesos, agroexportación, de minas pequeñas y de mineros informales, y el movimiento de mercaderías en general.
Para ambos casos, ferrocarril y Puerto Eten, la inversión es de unos 700 a 800 millones de dólares, más 1,200 para el Plan Hidráulico de Lambayeque hacen un total de dos mil millones de dólares, estamos hablando de un horizonte de veinte años, unos 100 millones de dólares anuales.
Parece mucho dinero, pero el impulso a la economía será gigantesco y los beneficios inconmensurables.
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