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LAMBAYEQUE DESPUÉS DE LA SEGUNDA VUELTA: La A perdió en sus bastiones y el corazón latió en todas partes

Escribe: Jorge Chávez Pita (*)
Edición N° 1281

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La lucha denodada del candidato regional del partido Alianza Para el Progreso, Alex Rodríguez Alvarado, a la luz de los resultados, ha sido estéril y cruel para sus aspiraciones de alcanzar ser la autoridad de mayor rango en Lambayeque, todo ello, producto de una estrategia electoral mal planteada y del hartazgo ciudadano contra los partidos tradicionales y los políticos que los representan.

El corazón latió fuerte

El domingo 5 de diciembre, muy de noche, la Oficina Nacional de Procesos Electorales – ONPE, hizo pública la noticia - alegre para unos y triste para otros – del escrutinio de los votos emitidos en la región Lambayeque casi al 100 % de mesas escrutadas, tal es así que, ya en ese momento, la derrota de Rodríguez era cierta y el triunfo de Jorge Pérez Flores, de Somos Perú, ya era una realidad absoluta y consumada.

A pesar del nivel de ausentismo de los votantes, por cierto, más alto que el de la primera vuelta, el candidato de Somos Perú ganó en las tres provincias de la región. En Chiclayo las actas contabilizadas dieron como resultado que Jorge Pérez obtuvo 219 mil 591 votos, mientras que por Alex Rodríguez votaron 184 mil 997 electores, mostrándose una clara ventaja a favor del candidato de Somos Perú de 34 mil 594 votos.

En Lambayeque

En la provincia de Lambayeque, la derrota del partido APP fue más plausible a pesar de ser uno de los bastiones de esta organización política. Los votos emitidos a favor del exalcalde provincial fueron de una u otra forma esclaresadores y devastadores, por decir lo menos, en ese sentido, los resultados estuvieron del lado del candidato del corazón, quien consiguió 78 mil 490 votos, mientras que APP registró 68 mil 134, siendo la diferencia entre sí de 10 mil 356 de electores que se inclinaron a favor de la candidatura de Pérez Flores.

En la provincia de Ferreñafe

En el ámbito provincial de Ferreñafe, la derrota de Alex Rodríguez fue contundente y, por qué no decirlo aplastante. Jorge Pérez obtuvo 31 mil 243 votos, mientras que el candidato de APP consiguió tan solo 14 mil 538 votos, lo que confirma la supremacía y el arraigo del candidato de Somos Perú en esta parte de la región, logrando una votación a su favor de más del 50 % de los electores equivalente a 16 mil 705 votos emitidos, consumándose de esta manera un fuerte revés tanto en esta provincia como en Lambayeque, donde los alcaldes elegidos en los comicios anteriores integran el partido fundado por César Acuña Peralta.

El ausentismo

En la región Lambayeque debieron acudir a votar – según la ONPE – 989 mil 398 electores hábiles, de los cuales 682 mil 652 fueron a las urnas, lo que representa el 68.997 %, eso significa que un 31 % dejó de emitir su voto, porcentaje superior en un 5 % al de los comicios electorales del 2 de octubre, en el cual se eligieron alcaldes provinciales y distritales, como así también se votó por varios candidatos a la gobernación regional, quienes no alcanzaron superar la valla del 30 % de votos, que hubieran permitido elegir en primera vuelta al gobernador que lidere la gestión en el ámbito regional.

Como votó el elector

De los 682 mil 652 mil electores que acudieron a las urnas en toda la región, 329 mil 324 votaron a favor del candidato del partido Somos Perú, 267 mil 659 lo hicieron por Alex Rodríguez, haciendo un total de votos válidamente emitidos de 596 mil 993. Asimismo, como era de esperarse, 76 mil 841 electores viciaron su voto y ocho mil 818 lo anularon, lo que hace un total 85 mil 659 votos no válidos para el conteo, pero sí necesarios para completar proporcionalmente los resultados porcentuales obtenidos por cada uno de los candidatos.

Reflexión final

Los matices de los eventos eleccionarios prevalentes en todo proceso de esta índole, no dejan de estar presentes, en muchos casos marcando una tendencia, y en otros creando una confianza y un ánimo desmedido de triunfo que al final del acto electoral y los resultados finales, a muchos entristecen y a otros los alegra, sobre todo cuando uno de ellos mira al contendor verticalmente de arriba hacia abajo y, si lo está viendo de esta manera, no advierte que viene al galope y que lo puede sobrepasar, como así ha sucedido el domingo último, donde la debacle ha sido más fuerte que el triunfo, por eso apelo a un dicho popular de antaño, “camarón que se duerme, amanece en el chifa”.   

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(*) Especialista en Contrataciones del Estado.            

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