Según la Contraloría General de la República, en el pasado año 2021, el Estado Peruano perdió 24 mil millones de soles, es decir, cuatro mil millones más respecto al año 2020, lo que en buena cuenta permite establecer el crecimiento exponencial de este mal endémico que, hoy más que nunca, le hace daño especialmente a los más pobres, que se ven privados de acceder a los servicios básicos de calidad.
El efecto devastador
Según el ente contralor, con los recursos perdidos se estima que se hubieran podido construir 50 hospitales o más de mil 600 colegios, lo que habría servido para financiar cerca de dos tercios de la brecha de inversión para el sector Educación. Asimismo, en el sector de seguridad se hubiera podido cubrir el 68 % de la brecha del flagelo delincuencial cada vez más empoderado por la corrupción, incrementando los porcentajes de su accionar criminal, para generar cada vez más pobreza y el decrecimiento devastador de la calidad de vida de los ciudadanos a todo nivel.
¿Qué dicen los especialistas?
El economista del Instituto Peruano de Economía - IPE, Víctor Fuentes, precisa cómo es que la corrupción impide el cierre de las brechas sociales, afectando en mayor medida a los más vulnerables. En este contexto, el economista sostiene que: “Una carretera que está mal construida por fondos malversados también significan mayores costos en la reparación de los vehículos. Además, un hospital público que no cuenta con los equipos en óptimas condiciones producto de los contratos fraudulentos, obliga a pagar a los pacientes exámenes en instituciones privadas, que de otra manera deberían ser gratuitos en los hospitales públicos”.
¿Cuánto afecta la corrupción a los más pobres?
Edmundo Lizarzaburu, docente de Administración y Finanzas de la Universidad Esan, comentó que el impacto de la corrupción en la pobreza podría rondar entre el 5 % o 6 % del Producto Bruto Interno, haciendo hincapié que: “Al tener sobrecostos que son parte de la corrupción, lamentablemente lo que se va a generar es que la posibilidad de reducir la pobreza se empiece a retrasar porque de alguna manera al encarecerse los productos lo que va a ocurrir es que el gasto de la persona con menores ingresos va a tener que direccionarse, es decir, van a dejar de consumir, van a dejar de estudiar, e eso los va a mantener en una zona de pobreza”, agregó.
¿Qué otros daños causa la corrupción según los entendidos?
El reciente análisis de Comex, sostiene que en promedio un ciudadano pierde 720 soles al año debido al retraso que genera la corrupción. Asimismo, el IPE, con datos de la Oficina Nacional de Investigación Económica de Estados Unidos - NBER, indica que si en el Perú existiese menos corrupción los peruanos podrían ganar más. En esa misma línea el investigador asociado en la NBER, Roberto Chang, indica que, si el Perú escalara niveles socioeconómicos en el ranking entre los países de Latinoamérica, el ingreso por habitante de cada peruano sería hasta 27 % superior de lo que se registra en la actualidad, lo que equivale a un aumento de alrededor de US$1,800 por año. Esto coincide con la percepción de 9 de cada 10 peruanos, que consideran que la corrupción afecta su vida cotidiana, especialmente su economía familiar.
Los daños causados por la corrupción a nivel país
Mónica Muñoz Najar, economista de la Red de Estudios para el Desarrollo, explicó que la corrupción genera menos crecimiento económico y más desigualdad, y agrega que, “Este tipo de cosas no ayudan a salir de esa trampa de bajo crecimiento, de hecho, una de las cosas que mueven a la economía es la confianza, y si no hay confianza en las instituciones, no hay confianza en que el país va seguir mejorando entonces no quieren invertir, y eso limita el crecimiento, no contratas a nadie más, entonces se limita el empleo”, precisó.
Un reciente reporte de Blomberg señala que los inversionistas ya asumen al Perú como un país inestable debido a las constantes crisis políticas y los casos de corrupción, tal es así que, el Foro Económico Mundial indica que la corrupción encarece en 10 % el costo de hacer empresa y eleva hasta el 25 % de realizar contratos en los países en desarrollo.
No es posible abstraerse de comentar sobre la corrupción
Lo primero, consiste en que no podemos eximirnos de la responsabilidad ciudadana que nos toca asumir para luchar contra este flagelo maligno llamado corrupción, que siendo tal cual, se sintetiza en el gran robo que le hacen al país en casi todos los estamento públicos gubernamentales y entidades subnacionales regionales y municipales, donde hay una normalización del hurto sistemático de los dineros estatales de las autoridades y funcionarios públicos, muchos de ellos cleptómanos, y otros, por naturaleza propia, ladrones de alto vuelo a quienes la codicia los somete y la avaricia los induce a obtener el dinero ajeno sin resquemor alguno con total impunidad.
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(*) Especialista en contrataciones del Estado.
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