Sube!

No existen noticias en esta categoría para esta edición

LA ARBITRARIA INTERVENCIÓN EN SAN MARCOS: Pedagogía de la indiferencia

Escribe: Lady Vinces Cruz (*)
Edición N° 1268

  comentarios   

En este segundo artículo reflexionaré sobre las posturas o posiciones que han venido siendo visibles en reacción a los últimos sucesos en nuestro país. Sobre todo, de espacios que se dedican a la formación de ciudadanos jóvenes en diversas disciplinas académicas u oficios. Recordemos que la pedagogía, tiene como objetivo principal planificar, analizar, desarrollar y evaluar procesos de enseñanza y aprendizaje, teniendo una gran responsabilidad sobre la sociedad; enseñar a pensar y a adquirir las habilidades que permitan a sus ciudadanos vivir de manera más libre y democrática.

Siendo consciente de la magnitud de este compromiso, y en el contexto en el que nos encontramos, es imposible no hacer reflexión sobre posturas de ciudadanos e instituciones, organizaciones vinculadas a la pedagogía en nuestro territorio, mucho más cuando bien se sabe, se vulneró de manera abrupta contra la mayor casa superior de estudios del Perú, a vista y paciencia de todos los peruanos y por señal abierta, caso que viene siendo investigado, y que fue una demostración nefasta de autoritarismo sobre la educación superior.

Hago referencia a estos hechos, ya que no fueron visibles los pronunciamientos de espacios de formación que no sean de universidades de las regiones que vienen manifestándose, un ausentismo notable de varias universidades públicas y privadas, institutos, entre otros; que naturalizaron el hecho o no se asumió como perjudicial e indigno. Es verdad que cada espacio es libre de expresarse o no, pero aquí me pregunto ¿lo que estudiamos, investigamos no es acaso una contribución al conocimiento? ¿Y este conocimiento no se retribuye a la sociedad en su conjunto, y se ejecuta; justamente para tener una mejor convivencia, y hallar canales de solución antes tantas varias problemáticas, como las que tenemos hoy?, si es así, considero imposible no estar ajeno como espacio de formación y convivio pedagógico respecto a lo que sucede.

Esperanza de cambio

Lo que me parece lamentable, es desconocer que la esperanza de cambio en nuestro país ha sido aplazada durante mucho tiempo, el sentimiento de desigualdad permanece y se hace palpable, basta ver las estadísticas actuales por cada sector; trabajo, salud, educación, la accesibilidad a ello sigue siendo una brecha no cubierta.El 72 % de peruanos considera que la desigualdad entre ricos y pobres es muy grave, el 55 % considera que el Perú es un país muy desigual económicamente, mientras que el 60 % de peruanos piensa que la brecha entre ricos y pobres ha aumentado en los últimos dos años (ENADES 2022).

Considero que está narrativa abiertamente indolente y de no implicarse o solidarizarse con lo que viene pasando, iniciando por esto; el negar esta notable desigualdad, invisibilizar las demandas que se sostienen en ellas y por ende a las ciudadanías que las solicitan, ciudadanías que se encuentran en situaciones más precarias, y que son a las que precisamente la investigación ubica e involucra para tratar de resolver estas dificultades, desde los espacios de formación.

Esta narrativa, además, se va alimentando de la contribución nula de los medios de comunicación en señal abierta, quienes no tienen la mínima consideración de ofrecer calidad en los contenidos que se entregan, sino sostienen estereotipos, taras, prejuicios de acceso diario a todos los peruanos.  Existe ahí también una responsabilidad.

Incomprensión

Frente a todo ello, y basándonos en este negacionismo de la realidad, (sobre todo de un sector con mayor acceso a derechos universales) cuando las ciudadanías más precarizadas alzan su voz de protesta, se manifiestan masiva y públicamente, aparece el no entendimiento, la incomprensión hacia ello, terminando por estigmatizarlo como inoportuno, repentino, absurdo y manipulado, llegando a niveles injuriosos sobre estas ciudadanías, con las que se comparte un mismo territorio y Estado.

En ese sentido; de la invisibilización de la desigualdad sistemática en el Perú, pasamos a la negación, y luego a deslegitimar demandas por parte de peruanos que son atravesados radicalmente por la desigualdad. Y de esta parte, al deseo de abolición o erradicación de estas, considerándolas- por todo lo mencionado anteriormente- como amenaza, sin opción al análisis y reflexión a profundidad, perdiendo la oportunidad de mirar de frente a la diversidad no sólo como discurso, sino como realidad; y toda la importancia de su significado y valor.

Deja tu Comentario