Sube!

No existen noticias en esta categoría para esta edición

MOMENTO DE ACTUAR: Hay que desinfectar a la política en el Perú

Escribe: Jorge Chávez Pita (*)
Edición N° 1263

  comentarios   

Sin duda, para nadie es desconocido que en el Perú, la forma de hacer política se ha descontextualizado en su esencia y degradado moralmente desde hace décadas. Hoy en día ser político es entrar a un escenario donde lo que medianamente estaba bien anda mal, incluso ya huele a putrefacción y sin atisbos de sanación, por lo tanto, hay que someterla a una total desinfección.

La política es el conjunto de relaciones derivadas de la interacción de los seres humanos como consecuencia de vivir en sociedad - lo define así el diccionario Economipedia -, en ese contexto, la definición de este cuerpo lingüístico refiere que, para hacer política, basta que dos personas se relacionen para que la haya política y, si esta se hace dentro de estamentos decisorios para promover gobernabilidad, legislar y ejecutar políticas públicas en favor de una sociedad, se establecen derechos y obligaciones que irrestrictamente se tienen que cumplir.

Por lo tanto, las decisiones concordadas y decretadas bajo el concepto de hacer política deben ser efectivas, porque se hacen en representación de quien les encargó esta responsabilidad, es decir, quien los eligió.

Entonces, los acuerdos y las consecuencia provenientes de hacer política, obligatoriamente deberían favorecer a la ciudadanía, que les otorgó esa facultad, mas no al que la promovió.

¿Cómo funciona la política en el Perú?

Hoy en día, la funcionalidad de la política en el Perú es elefantiásica, precaria y fundamentalmente sucia e indiferente a la realidad nacional. Agregado a ello, los actores fundamentales encargados de procesarla, mayormente son personajes advenedizos, improvisados, incultos y algunos muy desgastados, con ideas retrogradas que nada bien le hacen al país y, por sobre todo, algunos de ellos, si bien no son inmorales, deshonestos y corruptos, se colocan en una posición vertical para mirar de arriba hacia abajo y de un lado al otro, buscando sus intereses subalternos - ni siquiera partidarios -, sino utilizando la escopeta de dos cañones.

Servirse de esta última para acometer contra los lineamientos establecidos de la igualdad y el bienestar social, mientras que otros, quizás en su mayoría, utilizando los cargos emanados de la voluntad popular se valen de este para apropiarse de los dineros del estado de una forma vil e irracional como ladrones de alto vuelo, con un expertis especializado criminal para robar lo que no es de su propiedad. Así funciona la política en el Perú.

Las consecuencias funestas

La forma de hacer política en el Perú es degradante e inmoral, por lo tanto, es un mal ejemplo para los jóvenes que quieren adentrarse en ella, quienes miran los malos actos de los políticos y las autoridades a quienes eligieron y que se ven involucrados en actos de corrupción.

Si bien muchos de ellos dejan de lado su deseo lógico y su derecho adquirido de hacer política, otros dicen: “Mira, si él roba, yo también lo puedo hacer y quizás mejor, por qué no”.

Es así que bajo este concepto, los corruptos aumentan, los montos dinerarios robados crecen y la inmoralidad cunde en un país donde un gran sabio, que hoy ya no usa chaqueta ni sobrero, nos repite hasta la saciedad: “No más pobres en un país rico”, cuando está por verse cuánto él se habría robado.

Concluyo trayendo a colación lo escrito por el locuaz periodista César Hildebrandt en el Semanario Hildebrandt en sus Trece, donde según él dice: “Se puede ser ignorante y discreto a la vez, pero Castillo exhibe su incultura como si se tratase de una virtud”, a reglón seguido, Hildebrandt, como es su estilo, frontal por naturaleza, prescribe que: “Ejecutivo y Legislativo tienen que largarse, todos dan asco”, acepción que siendo directa y extremadamente persuasiva en su concepción, resulta imperativa para paliar en parte la caída moral de la clase política y la inestabilidad democrática que hoy ronda en el país.         

-----------

(*) Especialista en Contrataciones del Estado.

Deja tu Comentario