César Hirakata Nakayama trabaja en EsSalud desde 1991, es uno de los últimos médicos nombrados, pues llegó cuando esta institución todavía se llamaba Instituto Peruano de Seguridad Social – IPSS; y por ello, tiene la autoridad para analizar la situación del sector, que para él no es la mejor. Sin embargo, afirma que tampoco es la más pésima, porque en salud – asegura - siempre se puede estar peor.
Este médico de cabello cano, que es nieto de inmigrantes japoneses, se siente tan chiclayano como limeño, porque nació allá pero se realizó profesional y personalmente en Chiclayo, donde junto a su esposa, también nacida en Lima, está terminando de educar a sus dos hijos.
Cuenta que, hace 30 años se graduó en la Universidad Nacional Mayor de San Marcos como médico general y posteriormente hizo su especialidad en laparoscopía, y desde entonces hizo su internado en el Hospital Guillermo Almenara, donde recibió la oferta de trabajar en el IPSS, por parte del entonces presidente ejecutivo Luis Castañeda.
EL PROBLEMA ES EL SISTEMA
Si bien acepta que la actitud de algunos médicos y personal de los hospitales no siempre es la adecuada, cree que los asegurados llegan con la predisposición de reclamar, porque la imagen de mala atención se ha generalizado, pues lo que no funciona es el sistema.
“Siempre explico la situación del sistema de salud con un ejemplo sencillo. Qué pasa si una señora sale de su casa y a la empleada le deja el encargo de lavar, cocinar, planchar, etc. pero regresa al mediodía y halla que no lavó ni planchó ni hizo nada. Entonces, le reclama, pero la empleada explica que intentó lavar, pero les cortaron el agua, intentó planchar, pero les habían cortado la energía eléctrica y cuando quiso cocinar se dio cuenta de que no había gas. ¿Es culpa de la empleada? Eso mismo pasa en el sistema de EsSalud”, señala Hirakata Nakayama.
Un ejemplo muy claro para describir que no son los médicos, sino el sistema el que no sale de estado crítico. Solo en Lambayeque, EsSalud atiende a medio millón de asegurados, a los que suma un millón de referidos de toda la región macronorte. Todos aportan una parte de su seguro, pero no es suficiente, porque existen instituciones completas que no abonan por este concepto.
“Es igual que cuando un buen día el esposo llega con cinco personas más a la casa para almorzar, y no avisó. ¿Qué es lo que tiene que hacer la esposa? Lograr que alcance para todos y para ello debe agregar más agua; en EsSalud pasa lo mismo, nosotros debemos atender a 100 pacientes con el presupuesto de 10”, señala.
Y es que EsSalud es un sistema que debería ser autosostenible, pero no lo es, porque – explica el médico - las entidades gubernamentales son las principales deudoras, y en el caso de Lambayeque no solo son las municipalidades y algunas otras instituciones públicas, sino también las empresas azucareras. Y pese a estas deudas, los trabajadores de las empresas deudoras siguen teniendo el derecho de ser atendidos.
“Además, EsSalud es el único seguro que cubre la atención de enfermedades pre-existentes; incluso pacientes que nunca han aportado, se inscriben, aportan tres meses y ya tiene derecho a diálisis peritonial, cirugía cardiaca de alto costo, cobertura total de enfermedades complejas, etc. En esas circunstancias no hay seguro que pueda ser eficiente”, refiere César Hirakata.
EL ESTADO BENEFACTOR NO AYUDA
Los tiempos en que el Estado da todo ya debe acabarse, refiere el galeno, quien precisa que lo se necesita es generar puestos de trabajo de calidad, para que todos los peruanos tengan la posibilidad de acceder a la salud, pero con el debido aporte.
“Recuerdo mucho la historia del médico argentino René Gerónimo Favarolo, un famoso cirujano cardiovascular que regresó de los Estado Unidos hacia Argentina para patrocinar una fundación que atendía a niños con problemas cardiacos, al final el gobierno le tenía una deuda tan grande a su fundación que Favarolo escribió una carta y se suicidó pegándose un tiro en el corazón; esto nos da una idea de lo que pasa en el sistema de salud, porque el problema en los hospitales del Ministerio de Salud es todavía más grave, porque el gobierno subsidia todo”, explica César Hirakata.
Asimismo, asegura que aquella exoneración de EsSalud a las gratificaciones que tanto alegró a los trabajadores, al seguro le ha generado un grave forado que empeora la situación. El Decreto de Urgencia dado en el segundo gobierno de Alan García Pérez, debido a la crisis económica internacional de aquél entonces, debió ser temporal, pero permanece hasta la fecha.
Más allá de las exoneraciones, en general el problema en EsSalud son los sueldos de los trabajadores aportantes. En el país poco más del 1,7 % de trabajadores ganan por encima de los tres mil 500 soles, la gran mayoría tiene un sueldo menor a los mil 500, eso implica que el aporte sea mínimo y que llegue siquiera a 200 soles al mes.
LA FALTA DE ESPECIALISTAS
En el sistema de salud en general existe una contradicción, mientras que por un lado algunos hablan de exceso de personal, la mayoría de asegurados se queja de no recibir atención oportuna.
“Somos un país al que le faltan especialistas, tenemos un déficit de seis mil especialistas a nivel nacional, aquí tampoco podemos señalar al culpable, porque lo que ocurre es que en todo el Perú no se forman más de 600 especialistas al año. Para llenar ese forado necesitaríamos 10 años. Por ello, es que desde hace dos años se aumentó el número de plazas para formación de médicos residentes”, señala Hirakata Nakayama.
Asimismo explica que el otro problema es que existen plazas cautivas y plazas libres; es decir, un hospital forma a un especialista pero al culminar debe quedarse en esa plaza y con el mismo sueldo del anterior; mientras que cuando es plaza libre se debe generar otro puesto de trabajo y, por ende, se demanda gasto, pero ni el MINSA ni EsSalud tienen dinero para crear muchas más plazas y ello agudiza el problema.
El otro dilema es la persona. En este caso un médico debería optar por especializarse, su sueldo no es bajo y debería tener la capacidad de invertir en su formación. Sin embargo, algunos médicos no lo hacen porque se convierten en padres de familia y priorizan la educación de sus hijos, o el bienestar de ellos mismos adquiriendo una casa o algún otro bien para el futuro.
Para César Hirakata, los cartones no son lo único que cuentan. “Lo que yo sé hacer, no lo hace cualquiera”, señala. Y no se refiere solo a sus 30 años como médico, sino más bien a la dedicación que le ha puesto a su labor.
“Me formé en una época de crisis, cuando los peruanos estábamos medio cabizbajos y no teníamos la esperanza de adquirir bienes y por ello en lo único que nos ocupábamos era en estudiar y especializarnos, pero ahora los tiempos han cambiado. Con justa razón, los jóvenes buscan desarrollarse económicamente, ahora es más fácil acceder a créditos y por ello para pagar esas deudas, los médicos trabajan en varios lugares y las cosas se van complicando”, señala.
Mientras tanto, la carencia de especialistas continúa golpeando cada día. Por ejemplo, en el hospital Luis Heysen Incháustegui, donde trabaja César Hirakata, actualmente solo hay cuatro anestesiólogos, cuando debería existir 12 como mínimo para brindar atención durante cirugías. Puede que haya cirujano y equipo de enfermeras, pero si no hay anestesiólogo, no se puede desarrollar la intervención.
LA GRATITUD
“La mayor satisfacción de un médico es que sus pacientes recuerden su intervención. Hace poco, por ejemplo, llegó un paciente por emergencia al Hospital Almanzor Aguinaga Asenjo, donde mi hijo realiza su internado. Era alguien a quien hace muchos años operé de una pancriatitis, y como mi hijo se llama igual que yo, el paciente le mostró su abdomen con múltiples cortes y le hizo saber que hace mucho tiempo yo el salvé la vida. Estas son las cosas que a lo largo de los años atesoro, la gratitud de las personas que valoran el esfuerzo que uno pone pese a las limitaciones”, narra orgulloso César Hirakata.
Este cirujano capaz de operar sin la necesidad de realizar un gran corte, trabajó por muchos años en el Hospital Almanzor Aguinaga Asenjo. Sin embargo, luego de mucho trajinar, en estos últimos años ha preferido un poco de sosiego y sobre todo dedicación a sí mismo. Por ello pidió su cambio al Hospital Luis Heysen, donde trabaja reglamentariamente seis horas al día y esto le da tiempo para dedicarse a su consultorio privado y a dictar clases para trasvasar sus conocimientos.
“Después de muchos años de trabajo y con el paso de los años, vi que me quedaba solo con mi esposa, porque mi hija menor estudia Comunicaciones en Lima, mi hijo realiza su internado; entonces, decidí darnos un poco más de tiempo y pedí mi cambio al Hospital Luis Heysen. Aunque ahora dicto clase, o sea que tanto tiempo no tengo, pero me gusta transmitir mis conocimientos. A nivel del Colegio Médico en varias ocasiones he sido miembro del Comité de Ética, Comité de Asuntos Contenciosos, siempre trabajando para mejorar y siempre consciente de que en toda profesión existe lo bueno y lo malo; como se dice: la carne siempre sale con hueso”, asegura entre risas.
César Hirakata solo tiene un pedido para sus pacientes y futuros pacientes: “Que sean cuidadosos con su salud, porque una vez que se resquebraja, por muy buenos médicos que los traten su cuerpo ya no funcionará igual. Cómo la gente cree que puede agarrar un auto a 150 kilómetros por hora y salir ileso de un accidente, o habiendo tenido un terrible accidente, salgas del hospital cojeando un poco y diciendo que te operaron mal. Ese pensamiento es el que prevalece hoy. La gente cree que puede tomar como un descocido, malograr su hígado y que el médico tiene que salvarla. Cada quien tiene responsabilidad en su salud”, reflexiona finalmente.
respuesta de WILLIAN Guillermo DÃaz el 2023-05-19.
César Hirakata Nakayama, Dr. es usted un excelente profesional, muy buen amigo y gran ser humano!! definitivamente tengo el honor de conocerlo desde hace muchosimos años y sin duda alguna, una persona sin igual. Desde aquÃ, un saludo cordial y fortÃsimo abrazo a la distancia. Dios, me lo bendiga siempre a usted y toda su familia; también un saludo especial a la Dra. Teresa. Pd.- Aplica el dicho que reza "A lado de un gran hombre, siempre existe una gran mujer".
respuesta de WILLIAN Guillermo DÃaz el 2023-05-19.
César Hirakata Nakayama, Dr. es usted un excelente profesional, muy buen amigo y gran ser humano!! definitivamente tengo el honor de conocerlo desde hace muchosimos años y sin duda alguna, una persona sin igual. Desde aquÃ, un saludo cordial y fortÃsimo abrazo a la distancia. Dios, me lo bendiga siempre a usted y toda su familia; también un saludo especial a la Dra. Teresa. Pd.- Aplica el dicho que reza "A lado de un gran hombre, siempre existe una gran mujer".
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