En las elecciones del 2014 integró, como representante de Alianza Para el Progreso, la lista de regidores que lideró el ahora alcalde de Chiclayo, David Cornejo Chinguel. Iniciada la gestión pasó a formar parte del equipo técnico en la comuna provincial, pero hace unas semanas Noelhy Aragón Cruz decidió dar un paso al costado, cansada – dice – de la falta de capacidad en el municipio.
Afirma que hubo hostigamiento en su contra y que muchos de los documentos de gestión que ayudó a elaborar para la mejora de los servicios municipales y el funcionamiento interno de la comuna provincial han sido dejados de lado, únicamente porque priorizaban los aspectos técnicos y reducían espacio para el abordaje político de los cargos funcionales.
“David Cornejo representa un alto grado de mediocridad en la gestión municipal. Desde la campaña del 2014 no solo engañó a los chiclayanos, sino también a nosotros como militantes de Alianza Para el Progreso”, sentencia la también excandidata al Congreso por Lambayeque.
EL CUENTO DE LA REDUCCIÓN
Aragón Cruz cita como ejemplo el período de emergencia administrativa que Cornejo Chinguel emprendió al inicio de su gobierno por un espacio de cien días, tiempo en el que – según afirmó en campaña – se comprometió a reducir la carga municipal, el número de gerencias y subgerencias.
“Podemos analizar y revisar que en el 2014, durante la gestión de Roberto Torres Gonzales, hoy recluido en el penal de Picsi, la municipalidad contaba con 12 gerencias más la Procuraduría Pública Municipal, y 28 subgerencias. Sin embargo, después de la supuesta emergencia administrativa solo se redujo a diez gerencias más la procuraduría, según la Ordenanza Municipal 008-2015, disolviendo la gerencia de Desarrollo Ambiental y convirtiendo a Recursos Humanos en una subgerencia, pasando el total de estas a 24 despachos”, explica.
Menciona que este año, con la Ordenanza 006-2016, la administración Cornejo retrocedió en su decisión y el área de Recursos Humanos retornó a su categoría de gerencia. “No sabemos bajo qué criterio técnico le bajaron el nivel y luego se lo devolvieron. La pregunta es si es que se recortó o no el sueldo del funcionario a cargo. Se supone que una gerencia tiene a su cargo otros despachos (subgerencias), pero esto no sucede ni con Recursos Humanos ni con Asesoría Jurídica”, refiere.
Noelhy Aragón, quien se ha desempeñado como asistente de la Subgerencia de Desarrollo Económico Local, indica que en el municipio de Chiclayo existen propuestas técnicas elaboradas por funcionarios y trabajadores de planta para mejorar la organicidad interna, incluso informes favorables a la reducción de gerencias y subgerencias para aminorar el gasto corriente y ofrecer mejores servicios a los ciudadanos.
Entre los cambios se planteaba que la Subgerencia de Desarrollo Económico sea elevada a gerencia, dada la importancia que tienen las actividades económicas en el crecimiento de la provincia, pero además por las competencias que debe asumir el municipio para el control y seguimiento de estas.
“En la campaña electoral el ahora alcalde mencionaba que debíamos aprovechar y resaltar las diferentes actividades económicas, entre ellas la gastronomía, el turismo, el comercio y masificarlas para el desarrollo local. Por eso digo que sí nos engañó incluso a nosotros como militantes de Alianza Para el Progreso, porque la forma en la que supuestamente iba a gobernar iba a ser de beneficio para toda la población. Él ahora manifiesta que el partido está dolido por su renuncia, pero déjeme decirle que al contrario, le damos las gracias que una gestión tan mediocre ya no tenga relación con nuestro partido”, asevera.
SERVICIOS DESCENTRALIZADOS
Aragón Cruz recordó que otra promesa incumplida de la administración Cornejo Chinguel es la descentralización del gobierno, pues este ofreció que las oficinas municipales también tendrían funcionamiento en los locales comunales para acercar los servicios a los vecinos.
“También habló de la reducción de los trámites documentarios y muchas otras cosas que sí podrían hacerse posible. Incluso, se comprometió a reducir el porcentaje (8 %) que actualmente retiene el Centro de Gestión Tributaria – CGT, de los impuestos para que el municipio tenga mayor disponibilidad de recursos y eso no se ha cumplido, pese a que se ha demostrado que el CGT no tiene capacidad de gasto, pues hay dinero que no invierte. Recién se ha aprobado un convenio para que el CGT pueda realizar obras públicas cuando su función es únicamente la recaudación. Si habría una intención de cumplir con todas las propuestas que se hicieron en su momento, se reduciría el porcentaje del CGT al 5 %, como se ofreció, y se emplearía la diferencia en la descentralización de los servicios”, enfatiza.
MALAS DECISIONES
La excandidata al concejo provincial anota que otro problema en la gestión actual es la falta de valoración que se da a los cuadros técnicos y profesionales.
“Tengo ejemplos claros, uno de ellos es el caso del ingeniero Edwin Vásquez Sánchez, exgerente de Transportes, fiel luchador en contra de las irregularidades, trabajando de lunes a domingo y de manera coordinada con los gremios, que es lo que se necesita. Hay gente buena en la municipalidad, pero muchas veces su gestión se frustra por los caprichos del alcalde, pues si este no quiere que se hagan cambios no se hacen. Le falta criterio y desprenderse de su ego para trabajar en beneficio de los chiclayanos”, menciona.
Lamenta que los plazos solicitados por la autoridad edil para mejorar el ordenamiento y la limpieza de la ciudad se hayan vencido sin que existan resultados concretos. Sin embargo, reconoce que se están haciendo algunas obras en los pueblos jóvenes, lo que – asegura – no justifica la falta de capacidad para atender los problemas en la zona central, como el comercio ambulatorio y la inseguridad.
“Eso no quita la mediocridad ni el poco avance que se ve en la gestión administrativa. Por ejemplo, la gestión no supo valorar el trabajo del licenciado Juan Francisco Zetnert cuando fue gerente de Desarrollo Económico, pese a que lograron algunos avances e incluso obras para mejoras de los mercados como cambio de aleros o redes. Un día el ingeniero, que tiene los grados académicos de magíster y doctor, llegó a trabajar y de repente encontró su carta de despido. Posteriormente llegó José Luis Izquierdo y tal fue mi sorpresa que este no sabía ni lo era el Texto Único de Procedimientos Administrativos – TUPA, que para un servidor público es básico”, revela.
DOCUMENTOS DE GESTIÓN
Añade que durante su labor en la Subgerencia de Desarrollo Económico trabajó en la elaboración de un nuevo organigrama y un nuevo Manual de Organización y Funciones – MOF, pues dicho despacho solo se dedica a la gestión de los mercados cuando su universo de acción es mucho más amplio.
“Trabajos en el TUPA y la ordenanza para que la municipalidad vuelva a tener bajo su competencia la tramitación y emisión de licencias de funcionamiento, tal como se comprometió el alcalde, pero hasta el momento esto sigue sin aprobarse. Desarrollo Económico debía tener tres departamentos: Mercados, MYPES y Licencias de Funcionamiento”, refiere.
Aragón Cruz ve a la gestión municipal sin mayores éxitos y rodeada por los cuestionamientos y las denuncias presentadas por los regidores de oposición, cuyo asidero legal – afirma – está justificado.
“Lo que esperamos es que las autoridades de control puedan actuar lo más pronto posible en beneficio de Chiclayo. Aquí no hay resentimientos ni asuntos personales contra nadie, eso debe quedar claro, de lo que se trata es de exigir un mejor desenvolvimiento de las autoridades. Actualmente en el municipio tenemos ordenanzas que siguen vigentes desde el 2005, pese a que hay buenas propuestas para modificarlas o reemplazarlas”, señala.
Añade que es incierta la conducción de la gestión municipal, toda vez que no existen planes concretos ni se trabaja en función del cumplimiento de los objetivos señalados en el plan de gobierno que Cornejo Chinguel presentó como candidato.
“No sabemos hacia dónde se mueve la gestión y aquí también tienen que ver los regidores, que con un grupo remendado lo respaldan. La municipalidad pierde millones en arbitrajes, se subió los sueldos de los funcionarios y hoy nos preguntamos dónde están esos profesionales capaces que hacen perder dinero al municipio, que es además de todos los chiclayanos”, enfatiza.
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