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EN EL HOSPITAL REFERENCIAL DE FERREÑAFE: PACIENTES HOSPITALIZADOS RECIBEN COMIDA DE LA CALLE

Escribe: Semanario Expresión
Edición N° 970

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  • Hace cinco años la cocina no funciona y hoy sirve como almacén de objetos en desuso.

 

A fines de junio, el Ministerio de Economía y Finanzas transfirió al Gobierno Regional de Lambayeque, a través del Decreto Supremo N° 173-2016-EF, los recursos necesarios para la elaboración del expediente técnico que permita la construcción de un nuevo hospital en Ferreñafe, el mismo que reemplace la precariedad y limitaciones del actual nosocomio referencial.

 

El presupuesto asignado asciende a dos millones 196 mil 121 soles, y se estima que en total se requerirán aproximadamente 50 millones de soles para la construcción del nuevo edificio.

 

Según la proyección del Instituto Nacional de Estadística e Informática – INEI, Ferreñafe tiene una población aproximada de 106 mil 600 habitantes, en su mayoría ubicados en la zona rural, con la particularidad que esta provincia tiene dos distritos altoandinos, Cañaris e Incahuasi, con limitaciones de accesibilidad y servicios.

 

Esta característica hace que la capacidad resolutiva del actual hospital referencial no sea suficiente para atender las prestaciones de salud que requiere la población, más porque pese a ser un nosocomio de nivel II-1, cumple amplias funciones en materia preventiva – promocional, que deberían ser ejecutadas, a modo de filtro, por los centros y puestos de salud de nivel distrital.

 

INFRAESTRUCTURA PRECARIA

Hace seis años el Ministerio de Salud, a través de la entonces dirección regional, tuvo que presionar a Essalud para que devolviera las instalaciones del hospital, toda vez que estas habían sido cedidas en uso al seguro social aun cuando las necesidades del centro asistencial en espacio eran altas.

 

“Esta infraestructura ya tiene muchos años, pues fue construida en la década del 70 como un auxilio para Ferreñafe y al momento de su recuperación, luego del uso que le diera EsSalud, nos encontramos con muchas sorpresas, porque los ambientes están bastante dañados. De hecho, parte del hospital está declarado inhabitable por el Instituto Nacional de Defensa Civil, y donde actualmente laboramos también se ha encontrado índices de alto riesgo”, explica Víctor Reyes León, presidente del Cuerpo Médico del nosocomio.

 

“Nosotros somos un hospital II-1, pero actuamos más como un hospital I-4, debido a que la actividad preventiva-promocional es bastante alta, pese a que esta debe ser una tarea resuelta en los puestos y centros de salud”, añade.

 

El galeno, quien fue gerente de la Red de Salud de Ferreñafe en el 2010, comenta que cuando los ambientes fueron recuperados para el hospital se determinó, tras las inspecciones técnicas, que el deterioro era irreversible y que la única salida, para garantizar la seguridad de trabajadores y pacientes, era construir un nuevo edificio.

 

“Hay una parte que empezó a construir EsSalud para ampliar los servicios, pero los trabajos se tuvieron que interrumpir porque el terreno no es apropiado. Se sabe que antes por aquí pasaba un canal, que era ruta de desfogue cuando había lluvias por el Fenómeno El Niño, lo que representa un riesgo que no sabemos si las autoridades han tomado en cuenta”, menciona.

 

CAPACIDAD LIMITADA

Actualmente el Hospital Referencial de Ferreñafe tiene 14 médicos generales y brinda las especialidades de Ginecología, Otorrinolaringología, Cirugía, Oftalmología, Medicina Interna y Urología. Según refiere Reyes León, el número de médicos es insuficiente.

 

A esto se suman las limitaciones que se tienen ya sea por falta de equipos mucho más modernos para la realización de nuevos procedimientos de atención clínica o por la no reposición de instrumental que con el uso se va dañando.

 

El presidente del Cuerpo Médico señala que el desabastecimiento de medicamentos también es otro problema permanente, incluso de insumos básicos como el enalapril y el omeprasol, por ejemplo. “Todos los días tenemos que enviar a los pacientes a comprar a la calle”, enfatiza.

 

“Es un problema que sabemos que nos afecta no solo a nosotros, sino también a otros hospitales e incluso que es a nivel nacional. Trabajamos con bastantes limitaciones, los pacientes se van decepcionados y a veces tenemos hasta enfrentamientos porque nos acusan de guardarnos los medicamentos, pero no es así. En Farmacia hay muchas carencias, la mayor parte del tiempo faltan insumos, es muy complicado trabajar así”, refiere.

 

Expresión pudo confirmar que incluso hay problemas con la distribución de guantes quirúrgicos, limitándose su entrega a los pacientes aun cuando esta es cubierta por el Seguro Integral de Salud – SIS, que es el principal mecanismo de atención en el nosocomio.

 

Hay monitores que no funcionan e incluso denuncias internas por la presunta sobrevaloración en la compra de un ecógrafo. A esto se suma la inadecuada esquematización de los turnos, originando la ausencia de los especialistas en varios días del mes.

 

Por ejemplo, el hospital de Ferreñafe cuenta con tres ginecólogos, pero uno ha llegado a realizar hasta 33 turnos en ocho días, por los cual deja de asistir el resto del mes al nosocomio, generando un desequilibrio en la cobertura a los pacientes. En el fondo de esto están las fallas y – como denuncian algunos médicos – las complacencias de la administración.

 

SIN COCINA

Otro serio problema del nosocomio es que hace cinco años no funciona el servicio de Alimentación y Nutrición, que por ley debe estar activo para atender no solo a los pacientes hospitalizados, sino también al personal de salud que se encuentra de turno.

 

Esta situación obliga a que los familiares de los enfermos lleven a diario los alimentos y que los médicos, enfermeras, obstetras y técnicos de salud salgan del hospital en horarios de trabajo.

 

“Somos un hospital de primera instancia de atención, tenemos una sala de operaciones que no funciona a diario y esto debido a que a veces los turnos no coinciden, pues tenemos una sola anestesióloga, cuando requeriríamos tres como mínimo para funcionar de manera adecuada. No tenemos el personal suficiente como para cumplir con nuestras expectativas como institución”, refiere Reyes León.

 

MÁS CAMAS

Sobre la formulación del proyecto para la construcción del nuevo hospital de Ferreñafe, algunos galenos han mostrado su preocupación debido a que no se estaría previendo el incremento de la población provincial y de la capacidad resolutiva del nosocomio.

 

Actualmente, en el centro referencial existen 44 camas para hospitalización, las que resultan insuficientes, debido a que de manera recurrente el número de pacientes internados excede el total de espacios disponibles. A veces, los pacientes deben ser colocados en camillas.

 

La preocupación nace porque extraoficialmente se conoce que el nuevo hospital contaría con 49 camas, cinco más que las disponibles ahora.

 

“Permanentemente hacemos llegar a la administración nuestras demandas para que se contrate a más personal y se estructure de mejor forma las guardias, debido a que en ocasiones están son desequilibradas porque no se arman adecuadamente los equipos, sobre todo en cirugía. Hay una serie de situaciones que no favorecen al funcionamiento pleno del hospital”, señala.

 

Lo directamente recaudado por el hospital es mínimo, pues la mayoría de ingresos de debe a las prestaciones que cubre el Seguro Integral de Salud, cuyos desembolsos se realizan en base a la productividad de atención.

 

“Antes había problemas con el SIS por la acumulación de deudas e incluso había montos que no se habían pagado. Ahora, se ha corregido esa situación porque se realizan los desembolsos de acuerdo a las atenciones”, menciona.

 

El presidente del cuerpo médico añade que otro serio problema del nosocomio es el del sistema de limpieza. En principio, el incinerador no funciona, por lo que la gestión de los residuos médicos es asumida por la municipalidad provincial.

 

“A veces, en la noche, hay una sola persona de limpieza y se tienen problemas para cubrir todo el hospital. Antes teníamos una tercerizadora, pero al parecer hubo problemas en el cumplimiento del contrato. Respecto al incinerador, lo tenemos, pero no funciona porque se necesitan algunas piezas que no se han comprado”, lamenta el médico.

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