El Concurso Público de Méritos para el Ingreso a la Función Notarial n.° 001-2026, está bajo la lupa. Ciudadanos han dirigido cartas notariales a los integrantes del jurado calificador, entre ellos el decano del Ilustre Colegio de Abogados de Lambayeque – ICAL, Enrique Rodas Ramírez, denunciando presunta falta de imparcialidad, así como la supuesta calificación irregular a una de las postulantes, autora de un libro que – aseguran – nadie ha podido ubicar.
El lunes de esta semana, Rodas Ramírez, recibió una carta en la que se da cuenta de la presunta falta de imparcialidad del notario Jaime Cárdenas Fonseca, también integrante del jurado calificador y actual decano del Colegio de Notarios de Lambayeque. Días antes, el 2 de octubre, también recibió carta el propio Cárdenas Fonseca denunciando los mismos hechos.
El señalamiento está acompañado de un pedido directo: que Cárdenas Fonseca se aparte del concurso al presentar un posible conflicto de intereses. Argumenta su pedido por la evaluación y calificación de los postulantes Cynthia Lizbeth Labrín Pimentel y Walter Bernardo Torres Vera, con quienes tendría relación profesional y laboral.
“Esta relación está debida y suficientemente acreditada y ambos postulantes podrían verse favorecidos”, precisa el documento.
Según se explica, el pedido se sustenta en el principio de imparcialidad previsto en el numeral 1.5 del artículo IV del Título Preliminar de la Ley n.° 27444, así como en las causales de abstención previstas en el artículo 99 de la citada normal, y en los principios de probidad, neutralidad, justicia y equidad, establecidos en la Ley n.° 27815 – Código de Ética de la Función Pública y el artículo 2 del Decreto Supremo n.° 015-85-JUS, Código de Ética del Notariado Peruano.
Cárdenas Fonseca, por su condición de decano del Colegio de Notarios de Lambayeque, fue designado secretario técnico del jurado calificador del concurso, posición de las cual tiene facultades para intervenir en la evaluación y calificación de los postulantes.
Fueron practicantes
“Los postulantes Cynthia Labrín Pimentel y Walter Torres Vera han ejercido como practicantes profesionales del despacho notarial del referido notario, quien es actualmente el secretario técnico del jurado calificador”, señala la carta dirigida al decano del ICAL, presidente del jurado.
Del currículum vitae de Labrín Pimentel, publicado en el portal web del Ministerio de Justicia y Derechos Humanos, se tiene que esta realizó prácticas preprofesionales en la Notaría Cárdenas, de 6 de enero del 2012 al 15 de mayo del 2013, en total 495 días. De la misma fuente se tiene que Torres Vera fue practicante del notario Jaime Cárdenas del 2 de enero del 2003 hasta el 31 de diciembre del 2004, sumando un total de 729 días.
Por dichas prácticas profesionales, ambos postulantes han recibido 1 punto en la evaluación curricular dentro del concurso.
“Dicha circunstancia evidencia la existencia de una relación profesional previa y directa entre el miembro del jurado y los referidos postulantes, situación que resulta relevante y debe ser evaluada con los principios ético morales, pues podría generar una razonable duda respecto de la objetividad e imparcialidad con la que los miembros del jurado calificador deben intervenir en la evaluación, calificación y demás actuaciones del concurso”, señala el escrito.
Frente a ello, se sostiene que es necesario es apartamiento o abstención del notario Jaime Cárdenas del jurado calificador a fin de “preservar la confianza, transparencia y legitimidad del concurso, y garantizar que todos los participantes sean evaluados bajo las mismas condiciones y sin existencia de circunstancias que puedan generar cuestionamientos sobre la independencia del órgano calificador”.
El libro
A esto se suma otra carta remitida al presidente del jurado en la que se pone en cuestión uno de los elementos presentados por la postulante Cynthia Labrín Pimentel para la evaluación como mérito curricular, referido al libro: Razonamiento jurídico: Experiencias desde la defensa, la fiscalía, la judicatura y el notariado, publicado en febrero de este año. Por dicha obra, la postulante recibió 1 punto en la evaluación del currículum.
La controversia surge en que, según la denuncia, habría sido materialmente imposible ubicar el libro, pese a que el tiraje habría sido de mil ejemplares.
“Solicito que se verifique expresamente el cumplimiento de los requisitos exigidos para la calificación del libro como mérito curricular, conforme al numeral 5 y a la nota f) del Anexo I del Reglamento del Concurso Público de Méritos para el ingreso a la Función Notarial, y en particular que se identifique dentro del expediente de postulación el documento concreto mediante el cual se acreditó el tiraje mínimo de mil ejemplares, precisándose su fecha, emisor y correspondencia con la edición presentada”, señala en la carta.
Se pide también que la obra sea sometida a un programa especializado de detección de similitud y/o antiplagio, “a efectos de verificar objetivamente su originalidad y la eventual existencia de coincidencias relevantes con libros, artículos, tesis, trabajos académicos u otras fuentes previamente publicadas que no hayan sido citadas en el libro”.
Según se explica, a fin de obtener una copia del libro, se tomó contacto con la librería distribuidora del mismo: Librerías & Ediciones Normas Jurídicas SAC, la misma que respondió que la publicación no se encontraba en stock.
“Con el propósito de ubicar la publicación por otros canales de comercialización, se efectuó su búsqueda en distintas librerías jurídicas de las ciudades de Lima, Trujillo y Chiclayo, así como en las redes sociales, sin que haya sido posible encontrar un ejemplar disponible para su adquisición, circunstancia que evidencia las dificultades objetivas existentes para acceder públicamente a la referida obra”, menciona en el escrito.
Este medio corroboró que el libro cuenta con el correspondiente ISBN, con serie 978-612-49474-7-6, teniendo como editorial a Librería & Ediciones Normas Jurídicas SAC, con una edición de 102 páginas y cuyo valor de venta de fijó en S/50. El libro, además, lleva en su carátula el sello del Colegio de Notarios de La Libertad. Al consultar sobre su comercialización, tampoco hubo respuesta favorable.
Asimismo, Expresión se comunicó directamente con la autora del libro, quien actualmente es notaria en Santiago de Chuco, La Libertad. Consultada sobre dónde podía adquirirse el libro refirió que en la editorial. Cuando se le indicó que la editorial ha respondido que no tiene la publicación en stock, dijo: “Pediré que hagan una segunda edición. No lo he repartido a ninguna otra librería, solo ellos lo han tenido”.
“Las dificultades descritas para adquirirla o consultarla constituye un elemento objetivo que justifica que el jurado calificador verifique si la obra alcanzó una difusión real y razonablemente compatible con la finalidad propia de una publicación jurídica, esto es, que pueda ser conocida por la sociedad peruana y, particularmente, por la comunidad jurídica, así como sometida a su consulta, análisis y valoración. Debo señalar que las circunstancias anteriormente descritas generan una razonable preocupación respecto de si existió una verdadera voluntad de colocar la obra en circulación y hacerla efectivamente accesible al público”, señala la misiva.
El examen oral del concurso se realizará los días 22 y 23 de octubre en la sede del ICAL. La convocatoria la ha realizado el notario Jaime Cárdenas en su calidad de secretario del jurado.
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