La decana del Colegio de Nutricionistas del Perú, Maritza Zela Guevara, señala que no existe en el Perú decisiones a nivel político adecuadas que permitan la participación de los profesionales de la nutrición en las políticas alimentarias, existiendo, además, una brecha muy amplia de cobertura.
“Es muy noble reconocer la importancia y trabajo del nutricionista, al que no se le ve como pieza importante para el desarrollo de la población. Lo paradójico es que todos los días nos alimentamos para crecer y mantenernos fuertes, con energías y protegidos”, menciona.
Zela Guevara refiere que el profesional idóneo para hablar sobre alimentación es el nutricionista.
“En los mercados y en la calle vemos a personas hablando sobre la alimentación. Eso no es malo, es bueno, pero hasta cierto punto, porque están transmitiendo sus saberes y hablan a partir de la experiencia. Sin embargo, quien debe explicarle a la población por qué debe consumir ciertos alimentos es el nutricionista. Cada ser humano es distinto”, asevera.
Nivel de participación
Comenta que el país atraviesa un problema de seguridad alimentaria muy fuerte. Además, que en Lambayeque hay un millón 300 mil habitantes, aproximadamente, pero el sector Salud solo cuenta con 70 nutricionistas.
“El país está en emergencia, tiene una doble carga de malnutrición y el Estado invierte muy poco en la contratación de profesionales en Nutrición y en políticas alimentarias correctas para el país. Ante ello, el Colegio de Nutricionistas del Perú tiene el compromiso de colaborar con las diferentes instituciones a nivel nacional, sin tintes políticos, como organización técnica que tiene como objetivo que la población sea saludable”, enfatiza.
¿Qué implica que la población sea saludable? Zela Guevara explica que consuma alimentos variados, diversos, al alcance de la economía y ricos en nutrientes, pero además que se reduzcan el consumo de productos con octógonos, que son los que dañan la salud pública.
“Lamentablemente los nutricionistas no estamos en los espacios en los que se toman decisiones, pese a que tenemos la capacidad para liderar procesos y políticas alimentarias para el país. Una muestra de eso es que estamos promoviendo iniciativas como la creación del Banco de Leche Humana, cuya ley ya se aprobó. Si un niño recién nacido consume leche materna recibirá todos los nutrientes que necesita para desarrollarse y con ello prevendremos la anemia, la destrucción y otras enfermedades”, señala.
Comenta que un niño puede mostrarse aparentemente bien físicamente, pero sufrir de anemia y con ello tener afectación a su cerebro, lo cual impedirá su desarrollo cognitivo.
Realidad preocupante
El 38.8 % de niños de 0 a 36 meses de edad tienen problemas de nutrición, mientras que el 11.5 % de niños menores de cinco años padece de desnutrición crónica. Esta realidad se hace más crítica en regiones como Huancavelica, donde la desnutrición crónica infantil afecta al 27.1 5 de niños; en Loreto al 26.3 % y Cajamarca, al 20.9 %.
Además, las mujeres también son un grupo poblacional afectado por la anemia, que merma la salud del 18.8 % de mujeres entre 15 y 49 años, mientras el 27 % de mujeres embarazadas en el Perú son anémicas.
Por otro lado, los niveles de malnutrición por exceso son cada vez más altos. El sobrepeso afecta al 36.9 % de personas mayores de 15 años. La prevalencia del 35.6 % está en mujeres mayores de 15 años y el 38.2 % en varones mayores de 15 años.
En Áncash, el 40.2 % de la población tiene sobrepeso; en Pasco, el 40.1 %; en Madre de Dios, el 39.6 %; en Lambayeque, el 38.2 % y en Moquegua, el 38.1 %.
La obesidad afecta al 25.8 % de la población peruana. La prevalencia en mujeres mayores de 15 años es del 30 %, en tanto el 21.4 % son varones. En Tacna el 35 % de personas tiene obesidad; el 34 % en Moquegua; en Madre de Dios, 31.9 % y Lima Metropolitana, 31.1 %.
“Estas cifras nos demuestran la necesidad de tomar acciones inmediatas para hacer frente a estos problemas de salud pública”, indica.
Deja tu Comentario