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PERCY ESPINOZA: “Gasco es el peor alcalde de los últimos 40 años”

Escribe: Semanario Expresión
Edición N° 1274

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  • Regidor de la comuna provincial de Chiclayo señala que para el alcalde de la ciudad, Marcos Gasco Arrobas, pintar un sardinel es una obra.

El regidor de la Municipalidad Provincial de Chiclayo, Percy Espinoza Gonzales, señala que la gestión de Marcos Gasco Arrobas le miente a la población al señalar que ha ejecutado 200 obras, cuando en realidad no ha sido capaz de gastar los recursos asignados a proyectos de inversión. Por su incapacidad, considera que es el peor alcalde de los últimos tiempos.

 

A menos de 70 días para que culmine la gestión del alcalde Marcos Gasco, ¿cuál cree que es el hecho que más daño le ha causado al gobierno provincial de Chiclayo?

Los órganos que imparten justicia no han actuado con la celeridad, pertinencia e idoneidad. Incluso pareciera que la Contraloría tampoco ha tomado mayor interés e incidencia ante los alcances que en su momento se han denunciado y que han sido la raíz de muchos de los problemas que tenemos ahora. Una de las primeras denuncias contra la gestión de Marcos Gasco fue la referida al perfil de puestos, que fue hecho a medida y permitió que funcionarios de confianza sean contratados reduciendo las vallas de idoneidad y capacidad.

En esos términos, eso ha generado que muchos de los funcionarios de áreas vinculadas a la gestión de inversiones ingresen sin tener la experiencia suficiente, lo cual repercute en la gestión de recursos para proyectos.

Entonces una de las principales deficiencias de la gestión ha sido el manejo de recursos para proyectos.

La gestión es paupérrima. Marcos Gasco habla de 200 obras en cuatro años de gestión, que si fuera cierto sería muy poco para el tiempo del gobierno. Pero si filtramos lo que son obras de actividades, en realidad nos quedamos con muy poco.

El rendimiento de un estudiante se ve con las notas y si Marcos Gasco fuera un estudiante saldría jalado. En los tres años anteriores, la ejecución ha sido menor al 30 %, y eso que estoy poniendo un promedio alto, porque en el 2019 fue de menos del 20 %.

Estos elementos nos dicen que la capacidad y habilidad del equipo gerencial municipal no son de envergadura. ¿Qué proyectos de impacto tiene la gestión de Marcos Gasco? Ninguno.

Debo remarcar que hablamos del presupuesto para proyectos de inversión, no del gasto corriente, que se destina para los pagos administrativos y de remuneraciones.

¿Se deduce, en consecuencia, que la nota es desaprobatoria para el alcalde de Chiclayo?

Claro, porque con esos indicadores de ejecución aproximadamente 30 o 40 obras se dejaron de realizar al año, pese a que tenían presupuesto por parte del Ministerio de Economía y Finanzas – MEF.

La ejecución en estos momentos está en el 40 %. Queda un mes para que la gestión dé resultados, porque el último mes del año será el de salida de la gestión. Con ese ritmo, calculo que al menos el 50 % de los recursos se dejarán de invertir a diciembre.

¿Cómo es posible que una gestión de cuatro años no haya aprendido a ejecutar los recursos? Eso evidencia no solo la incapacidad para el liderazgo, sino también la falta de conocimiento respecto al manejo municipal.

No es posible que 40 proyectos de inversión se dejen de ejecutar, a los que se suman las obras iniciadas, pero cuyo avance es prácticamente nulo.

¿No hay entonces 200 obras ejecutadas, como dice el alcalde?

La gestión tiene la actitud de maximizar lo poco que hace, que va a tono con el ego colosal que tiene la autoridad municipal, quien no duda en decir que es el mejor.

Una de las obras que él publicita es el denominado relleno sanitario, diciendo que es el más grande del Perú. Mentira, Chiclayo no tiene relleno sanitario. Lo que se tiene es un botadero y un proyecto de celdas transitorias, que es un mecanismo que ayuda a paliar el tratamiento de los residuos sólidos. Repito, son transitorias, con un período útil de tres años si es que se les utiliza bien.

Gasco la considera como obra y no lo es, porque tampoco es resultado de su gestión, sino una medida de reacción del Ministerio del Ambiente ante la situación presentada en Chiclayo por la pérdida de recursos de la cooperación suiza para continuar con el proyecto Chiclayo Limpio.

La gestión considera obra el pintado de los sardineles o el embellecimiento de un parque, que son actividades que cualquier municipalidad puede hacer porque tiene personal al que puede destinar para dichos servicios. Plantar un árbol es una obra para Gasco, pero no lo es.

Las obras, en la gestión pública, son proyectos destinados a crear o mejorar servicios ausentes, como habilitar servicios de agua y alcantarillado, construir pistas y veredas, no parcharlas.

La estrategia comunicacional de la gestión apunta a maximizar las cosas y a mentirle a la población.

¿Sumaría también la pobreza técnica de los proyectos que ejecuta la gestión?

Desde luego y uno de ellos es el cambio de veredas en la avenida José Balta. Existe el riesgo de que la intervención no se culmine este año. La estrategia del alcalde y sus funcionarios ha sido intervenir donde no era urgente hacerlo, cumpliendo quizá la recomendación del ex gerente municipal, Juan José Salazar García, quien le planteó invertir en el centro de la ciudad para que la población vea que está trabajando.

Por su desesperación, al no haber conseguido obras de impacto real, con la percepción generalizada de que es una autoridad incompetente, decidió iniciar intervenciones en el casco central para que la gente vea que algo hace. El problema es que le ha salido el tiro por la culata y hoy tenemos obras como la calle Arizola, donde por un mal cambio de las redes de agua y alcantarillado no se pueda avanzar con la pavimentación.

La torpeza, su actitud bravucona, insolente, poco dialogante y antidemocrática, incoherente, generan la sensación de que hemos tenido el peor alcalde de los últimos 40 años. Incluso podríamos decir que hasta Roberto Torres y David Cornejo, hoy presos por corrupción, tuvieron un poco más de tino para conducirse y dialogar con la población.

¿Cuánto ha recibido la Municipalidad Provincial de Chiclayo para proyectos de inversión?

Se han recibido 105 millones este año para obras y proyectos, de los cuales ha ejecutado el 40 %. Como he señalado, siendo optimistas a diciembre próximo se habrá llegado al 50 %.

Eso significaría que casi 50 millones de soles no serán utilizados, lo que nos lleva a plantear los desafíos de la próxima gestión. Son aproximadamente 35 proyectos, que teniendo recursos, tienen 0 % de ejecución presupuestal; es decir, que no se han iniciado.

¿Cuál es la principal tarea que debe abordar la próxima gestión municipal, que estará a cargo de Janet Cubas Carranza?

Planificar la ciudad. Lo que hemos visto en esta gestión es improvisación y desorden. Si uno revisa el portal de la Municipalidad Provincial de Chiclayo encontrará un plan de Desarrollo Concertado que no se ha actualizado en los últimos tres años, cuyo horizonte ya feneció.

Si el alcalde hubiera querido, hubiera planteado un proceso de planificación para los próximos 20 años, que dé pautas o líneas de trabajo para el gobierno local.

El Plan de Desarrollo Urbano Metropolitano está entrampado porque tiene más de 400 observaciones, pero también se ha visto la intención de parte de la comuna y sus funcionarios de impedir que el plan se concrete. ¿Por qué? Porque de haberse tenido hubiese ordenado parámetros de construcción, por ejemplo. Entonces, al no existir el plan se permiten construcciones irregulares en zonas donde la planificación no lo admitiría, y ahí gana la corrupción.

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